{"id":245,"date":"2018-12-12T09:47:15","date_gmt":"2018-12-12T08:47:15","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/?p=245"},"modified":"2018-12-12T09:47:15","modified_gmt":"2018-12-12T08:47:15","slug":"bienvenidos-a-vuestro-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/2018\/12\/12\/bienvenidos-a-vuestro-pueblo\/","title":{"rendered":"BIENVENIDOS A VUESTRO PUEBLO"},"content":{"rendered":"<p>La semana pasada, con el denominado popularmente\u201dPuente de la Constituci\u00f3n\u201d, los olvidados pueblos del Occidente por unos d\u00edas revivieron y volvieron a llenarse de gente: vinieron algunos turistas de paso, pero, sobre todo, acudieron invariablemente nuestros vecinos emigrados a las ciudades, que siempre que pueden regresan a sus lugares de origen.<\/p>\n<p>Es importante hablar de ellos y tenerlos en cuenta porque suponen un refuerzo considerable en el sostenimiento de nuestros pueblos. Son esas personas que no olvidan sus ra\u00edces, que aman el lugar que los vio nacer y que cuidan con esmero y dedicaci\u00f3n del legado de sus antepasados.<\/p>\n<p>Se trata de un colectivo heterog\u00e9neo. Los principales son los jubilados recientes, los que emigraron en los sesenta y setenta y que hoy, todav\u00eda relativamente j\u00f3venes y con mucha energ\u00eda vuelven a los pueblos con frecuencia. Algunos pasan m\u00e1s de la mitad del a\u00f1o aqu\u00ed. Llegan con \u00e1nimos renovados por sus reci\u00e9n estrenadas jubilaciones, arreglan las casas, ponen huerta, hacen el samart\u00edn y, sobre todo, se implican de forma muy activa en las actividades del pueblo. Tiene tiempo y ganas, se desenvuelven bien en la aldea porque conocen la vida campesina y sienten gran satisfacci\u00f3n por poder regresar a esos or\u00edgenes a los que jam\u00e1s renunciaron. Siempre est\u00e1n dispuestos a echar una mano a sus vecinos y su presencia aporta calidad de vida a los habitantes fijos de los pueblos.<a name=\"_GoBack\"><\/a>Adem\u00e1s, su estancia atrae a sus hijos y nietos que aprovechan puentes, fines de semana o cualquier festivo para acercarse \u00a0a pasar el d\u00eda con los padres. Pero no son solo los jubilados. Mucha gente todav\u00eda en activo aprovecha cualquier d\u00eda libre para venir al pueblo, abrir la casa y disfrutar de la tranquilidad y la paz de nuestras aldeas. Adem\u00e1s, con ello fomentan en sus descendientes una relaci\u00f3n de afecto con el mundo rural de sus antepasados. Todos tienen algo en com\u00fan y es su vinculaci\u00f3n con sus ra\u00edces, algo que los hace merecedores de todos los elogios.<\/p>\n<p>El pueblo somos todos: los que habitamos permanentemente en \u00e9l, los que reparten su tiempo entre campo y ciudad, los que nos visitan de vez en cuando y los turistas que, en determinados d\u00edas del a\u00f1o, tienen a bien elegir estos lugares como \u00a0destino para sus viajes.<\/p>\n<p>Son necesarias todas las manos y todas las voluntades para sostener este viejo mundo rural. Nadie sobra en nuestros pueblos. Gracias por estar aqu\u00ed. Gracias por \u201chacer pueblo\u201d. Vuestra llegada siempre supone un soplo de aire fresco en estos lugares tan necesitados de capital humano del bueno. Como el que vosotros aport\u00e1is con vuestra presencia. \u00a1Sois siempre bienvenidos!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada, con el denominado popularmente\u201dPuente de la Constituci\u00f3n\u201d, los olvidados pueblos del Occidente por unos d\u00edas revivieron y volvieron a llenarse de gente: vinieron algunos turistas de paso, pero, sobre todo, acudieron invariablemente nuestros vecinos emigrados a las ciudades, que siempre que pueden regresan a sus lugares de origen. 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