{"id":70,"date":"2016-10-17T10:13:38","date_gmt":"2016-10-17T08:13:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/?p=70"},"modified":"2016-10-17T10:13:38","modified_gmt":"2016-10-17T08:13:38","slug":"mujeres-y-rurales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/desde-la-pontecastru\/2016\/10\/17\/mujeres-y-rurales\/","title":{"rendered":"MUJERES Y RURALES"},"content":{"rendered":"<p>El pasado s\u00e1bado se celebr\u00f3 el d\u00eda internacional de las mujeres rurales. Un d\u00eda para darles visibilidad, hablar de sus problemas, reivindicar sus logros&#8230; Pero las mujeres rurales est\u00e1n presentes todos los d\u00edas del a\u00f1o porque son el pilar sobre el que se sustenta la vida campesina. Lo han sido siempre y lo contin\u00faan siendo en la actualidad.<br \/>\nAnta\u00f1o, cuando la vida en nuestros pueblos era especialmente dura y penosa, ellas se llevaban, por supuesto, la peor parte. Realizaban todos los trabajos del ama de casa, los mismos que realizaba cualquier mujer urbana de la \u00e9poca pero multiplicados y en peores condiciones. Porque las familias campesinas eran muy extensas. Hab\u00eda que cocinar, limpiar, lavar para abuelos, suegros, numerosos hijos, marido, cu\u00f1ados, t\u00edos&#8230; Y en peores condiciones porque hab\u00eda que traer el agua de fuentes, lavar en el r\u00edo o en los lavaderos, elaborar muchos productos alimenticios que en la ciudad se adquir\u00edan en las tiendas. Pero a todo esto se sumaba el trabajo del campo que reca\u00eda en gran parte sobre la mujer. Ellas cuidaban los animales menores, cerdos y gallinas, pero tambi\u00e9n orde\u00f1aban y atend\u00edan las vacas. La huerta era responsabilidad absoluta suya y las tierras de cereal u otros cultivos, tambi\u00e9n. De la recogida de la hierba, uno de los trabajos m\u00e1s duros en el campo, solo se libraban de la siega y no todas. Su tiempo de ocio siempre era activo; mientras que los hombres, al final del d\u00eda, sobre todo en las largas noches del invierno, jugaban la partida o charlaban con sus vecinos, ellas aprovechaban para hilar, tejer, coser, zurcir.<br \/>\nHoy la vida de las mujeres en el campo es bastante mejor- la de los hombres tambi\u00e9n- , pero siguen llevando una carga laboral bien pesada y por supuesto siguen siendo el pilar y sustento de la familia. Buena parte de las ganader\u00edas, en esta zona suroccidental, son de titularidad femenina. Pero adem\u00e1s son ellas el sost\u00e9n social de estos pueblos en declive. La mayor parte de las asociaciones del mundo rural son femeninas y adem\u00e1s estas siempre son las m\u00e1s  activas. Son ellas las que recuperan tradiciones, las que organizan eventos culturales y sociales, las que dan vida a los pueblos. Las mujeres rurales tomaron la iniciativa y lo hicieron, como siempre, para mejorar sus entornos y las vidas de las personas que las rodean.<br \/>\nA todas las mujeres rurales, a mis antepasadas campesinas, a las vaqueiras y a las de la aldea, a las que parieron en tierras y caminos, a las que sembraron, labraron, cosecharon, cuidaron, curaron y consolaron y, a pesar de la dureza de sus vidas, amaron, celebraron,  y fueron las principales depositarias de una cultura rural de la que hoy tantas nos sentimos orgullosas. A todas vosotras, gracias, mil gracias, porque todo lo que hoy somos es el fruto de todo lo que fuisteis. Vuestra valent\u00eda construy\u00f3 nuestro futuro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado s\u00e1bado se celebr\u00f3 el d\u00eda internacional de las mujeres rurales. 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