{"id":153,"date":"2020-04-01T19:32:45","date_gmt":"2020-04-01T17:32:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/?p=153"},"modified":"2020-04-02T14:45:46","modified_gmt":"2020-04-02T12:45:46","slug":"lideres-ante-la-cuarta-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/2020\/04\/01\/lideres-ante-la-cuarta-revolucion\/","title":{"rendered":"L\u00edderes ante la cuarta revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Reflexiones desde el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/hashtag\/yomequedoencasa?source=feed_text&amp;epa=HASHTAG\">#YoMeQuedoEnCasa<\/a><\/p>\n<p><strong>D\u00eda 19.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>1 de abril 2020<\/p>\n<p>Entre las cosas que van a quedar claras al final de esta pandemia del Covid 19 figura de forma sobresaliente el cambio radical y acelerado que nos va a obligar a abrazar definitivamente el mundo de las nuevas tecnolog\u00edas. Entre tanta sobreinformaci\u00f3n, la seria y la de las redes sociales, no se est\u00e1 dando a mi juicio la dimensi\u00f3n adecuada al papel que est\u00e1 jugando ya la inteligencia artificial o el big data en algunos aspectos que se nos escapan, por ejemplo en tratar de encontrar esa vacuna que nos libere de esta pesadilla, como ya lo hicieron en\u00a0 casos anteriores como el \u00e9bola o el sida.<\/p>\n<p>El control sobre la pandemia en todo el mundo est\u00e1 planteando ya en estos momentos aspectos como la preservaci\u00f3n de la privacidad y hasta de los derechos humanos. Y no estamos ante un asunto menor, no tanto por las medidas excepcionales adoptadas en la urgencia actual, como por el riesgo de que en determinadas cuestiones no haya una marcha atr\u00e1s cuando haya pasado todo esto y se corra el riesgo de institucionalizar estos sistemas.<\/p>\n<p>Cuando estos d\u00edas hablamos de China, en donde empez\u00f3 todo, seguimos anclados en ocasiones en esa imagen estereotipada de pa\u00eds atrasado, el del \u2018todo a cien\u2019, en el que s\u00f3lo saben copiar lo que se fabrica en el mundo avanzado, como Europa o Estados Unidos. Eso tuvo su tiempo, no muy alejado de esa realidad. Pero hoy, fuentes fiables como la CNBC, The New York Times o Wharton University nos describen, a modo de ejemplo, situaciones como estas:<\/p>\n<p>En China\u00a0, las c\u00e1maras de CCTV instaladas por el gobierno apuntan a la puerta del apartamento de aquellos que est\u00e1n bajo cuarentena durante 14 d\u00edas para asegurarse de que no se vayan.\u00a0Los drones les dicen a las personas que usen sus m\u00e1scaras.\u00a0Los c\u00f3digos de barras digitales en aplicaciones m\u00f3viles resaltan el estado de salud de las personas.<\/p>\n<p>En Singapur\u00a0, el gobierno lanz\u00f3 una aplicaci\u00f3n llamada TraceTogether. Utiliza se\u00f1ales de bluetooth entre tel\u00e9fonos celulares para ver si los posibles portadores del coronavirus han estado en contacto cercano con otras personas.<\/p>\n<p>En Hong Kong, algunos residentes fueron obligados a usar una pulsera\u00a0que se conectaba a una aplicaci\u00f3n de tel\u00e9fono inteligente y pod\u00edan alertar a las autoridades si una persona dejaba su lugar de cuarentena.<\/p>\n<p>En Corea del Sur, el gobierno utiliz\u00f3 registros como transacciones de tarjetas de cr\u00e9dito, datos de ubicaci\u00f3n de tel\u00e9fonos inteligentes y v\u00eddeos de circuito cerrado de televisi\u00f3n, as\u00ed como conversaciones con personas, para crear un sistema donde se rastrearon casos confirmados.\u00a0El resultado fue un mapa\u00a0que pod\u00eda decirle a las personas si se hab\u00edan acercado a un portador de coronavirus.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la agencia de seguridad de Israel, Shin Bet, est\u00e1 utilizando los datos de ubicaci\u00f3n de los tel\u00e9fonos celulares de los ciudadanos para rastrear d\u00f3nde han estado y poder hacer cumplir los controles de cuarentena y monitorear los movimientos de las personas infectadas.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, el gobierno est\u00e1 hablando con Facebook, Google y otras compa\u00f1\u00edas tecnol\u00f3gicas sobre la posibilidad de usar datos de ubicaci\u00f3n y movimientos de tel\u00e9fono para combatir el coronavirus.<\/p>\n<p>Un amplio espectro como se ve que en este momento todo el mundo da por bueno con tal de eliminar cuanto antes y borrar la tragedia que nos afecta a todos sin excepci\u00f3n. El problema es que este estado de p\u00e1nico que asola al planeta sea la disculpa ideal para atentar contra la libertad, los derechos \u00a0y la democracia. El poder absoluto que se est\u00e1 dando a los gobiernos \u2013en Espa\u00f1a funciona un \u2018mando \u00fanico\u2019 \u00a0en la figura del presidente del Gobierno desde la declaraci\u00f3n del estado de alarma el pasado d\u00eda 14 de marzo- nunca podr\u00e1 ser una disculpa para no volver a la normalidad en el menor tiempo posible.<\/p>\n<p>Volviendo a las tecnolog\u00edas digitales, el coronavirus es seguro que va a acelerar su utilizaci\u00f3n de una forma impensable, cambiando absolutamente todos los planteamientos existentes hasta ahora en cuestiones como la empresa, el comercio, las relaciones entre personas, los medios de comunicaci\u00f3n. Todo, absolutamente todo, va a estar cubierto bajo el manto de las nuevas tecnolog\u00edas. S\u00f3lo hace falta recordar la \u00faltima semana de nuestras vidas confinados en casa: videollamadas que antes no se hac\u00edan en l\u00edneas generales entre las familias, compras del supermercado online, servicios de alimentaci\u00f3n a domicilio, atenci\u00f3n sanitaria telef\u00f3nica, dispensaci\u00f3n de medicamentos a mayores en sus casas, ense\u00f1anza virtual a los estudiantes, teletrabajo, redacciones de peri\u00f3dicos desde los domicilios de los periodistas, transacciones econ\u00f3micas a trav\u00e9s de una simple aplicaci\u00f3n, consultas a profesionales por internet, televisi\u00f3n a la carta m\u00e1s que nunca, visitas a museos&#8230; Sin olvidar que algunos sectores que se desarrollan en un entorno f\u00edsico tambi\u00e9n van a estar influenciados por esta nueva era.<\/p>\n<p>Todo un horizonte de cambios, pero no lo olvidemos: todo un mundo de oportunidades, de nuevos negocios, de nuevas visiones de la sociedad. Y una sola certeza: ser\u00e1 s\u00ed o s\u00ed. No va a haber marcha atr\u00e1s. Con un riesgo: el quedarse quieto tendr\u00e1 un coste.<\/p>\n<p>As\u00ed que si ese va a ser el planteamiento, mejor nos preparamos para ser relevantes en este cambio y no quedarnos rezagados. De momento tenemos motivos para pensar que somos un pa\u00eds, frente a lo que pudiera parecer \u2013aqu\u00ed, que tenemos tendencia a tirar por tierra todo lo nuestro- privilegiado en algunos aspectos, sencillamente porque se han hecho las cosas muy bien. En este pa\u00eds hubo pol\u00edticos que lejos de abrazarse el cortoplacismo actual, pusieron las luces largas y ah\u00ed est\u00e1n los resultados.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a es l\u00edder en Europa y el tercer pa\u00eds del mundo en fibra \u00f3ptica, con un 80 por ciento de penetraci\u00f3n, solo por detr\u00e1s de Jap\u00f3n y Corea. Alemania, la poderosa Alemania, tiene un 8 por ciento de penetraci\u00f3n. Espa\u00f1a tiene m\u00e1s fibra \u00f3ptica desplegada que Reino Unido, Alemania, Francia e Italia juntas. Y est\u00e1 por delante de los dos colosos: China y Estados Unidos.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas de confinamiento, en donde el consumo de internet se habr\u00e1 multiplicado de forma exponencial, nos encontramos con que una plataforma como Netflix se ha visto obligada en Europa a bajar la calidad de su oferta audiovisual para que el sistema resistiera. En Espa\u00f1a no ha hecho falta.<\/p>\n<p>Bueno, pues dicho lo anterior, uno, como asturiano, no deja de sentir un cierto orgullo al recordar que nuestra regi\u00f3n, y m\u00e1s en concreto Avil\u00e9s, fue pionera en la extensi\u00f3n del cable, banda ancha y fibra \u00f3ptica por toda la ciudad, como lo fue de la red p\u00fablica de wifi. Es cierto que en Asturias hay una zona rural y unas alas en donde el sistema tiene mucho que mejorar todav\u00eda, pero la realidad es la que es y de eso tambi\u00e9n debemos sentirnos orgullosos todos.<\/p>\n<p>Una personalidad en el mundo de las tecnolog\u00edas como Jos\u00e9 Mar\u00eda \u00c1lvarez-Pallete, presidente de Telef\u00f3nica, nos deja un mensaje claro: \u201cEspa\u00f1a est\u00e1 en condiciones de liderar la \u2018nueva revoluci\u00f3n industrial\u2019, la cuarta revoluci\u00f3n, la mayor transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica que haya conocido el ser humano\u201d.<\/p>\n<p>Son reflexiones optimistas, dignas de ser tenidas en cuenta en estos momentos de confinamiento y zozobra.<\/p>\n<p>Y como ejemplo de ese nuevo mundo que se nos abre a todos como pa\u00eds, nada mejor que dejar aqu\u00ed el testimonio de un grupo de gente que ha utilizado su afici\u00f3n por la m\u00fasica, su profesi\u00f3n en algunos casos, para demostrarnos, primero, que cualquier motivo es bueno para levantar la moral de la gente; y segundo, que las nuevas tecnolog\u00edas nos permiten asistir a cosas tan curiosas como este trabajo de Los Adioses Escuela Musical, una entidad avilesina que dirige una joven entusiasta y emprendedora de nombre Olaya Esteban. Os dejo aqu\u00ed el <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=u-y-tNamZXs&amp;list=PLPqgbcLDprFa_yDGyt9nfT9V6SEw067El&amp;index=2&amp;t=0s\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">enlace<\/a>.<\/p>\n<p>Con ejemplos como \u00e9ste todo se nos hace m\u00e1s llevadero.<\/p>\n<p>\u00c1nimo.<\/p>\n<p>Esto lo vamos a sacar adelante entre todos.\u00a0<span style=\"color: #3366ff\">#YoMeQuedoEnCasa<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones desde el\u00a0#YoMeQuedoEnCasa D\u00eda 19.\u00a0 1 de abril 2020 Entre las cosas que van a quedar claras al final de esta pandemia del Covid 19 figura de forma sobresaliente el cambio radical y acelerado que nos va a obligar a abrazar definitivamente el mundo de las nuevas tecnolog\u00edas. Entre tanta sobreinformaci\u00f3n, la seria y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":160,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions\/160"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}