{"id":209,"date":"2020-04-10T20:30:24","date_gmt":"2020-04-10T18:30:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/?p=209"},"modified":"2020-04-10T21:26:47","modified_gmt":"2020-04-10T19:26:47","slug":"alemania-pierde-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/diario-de-un-confinamiento\/2020\/04\/10\/alemania-pierde-la-memoria\/","title":{"rendered":"Alemania pierde la memoria"},"content":{"rendered":"<p>Reflexiones desde el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/hashtag\/yomequedoencasa?source=feed_text&amp;epa=HASHTAG\">#YoMeQuedoEnCasa<\/a><\/p>\n<p><strong>D\u00eda 28.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>10 de abril 2020<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, y no unos pocos precisamente, estando de vacaciones en Cala Mand\u00eda, costa este de Mallorca, a tres kil\u00f3metros de Porto Cristo, asist\u00edamos mi familia y yo a un espect\u00e1culo diario gratuito de zafiedad y mala educaci\u00f3n. Tras pasar pr\u00e1cticamente toda la ma\u00f1ana disfrutando de la arena y las aguas de aquella cala paradis\u00edaca, sol\u00edamos comer en un restaurante\/chiringuito del mismo nombre, al que se acced\u00eda tranquilamente en chanclas, ba\u00f1ador y una camiseta o una camisa. All\u00ed se respiraba la misma tranquilidad, el mismo sosiego que encontr\u00e1bamos a diario en la playa. Un disfrute. Hasta que, una vez sentados en la mesa, llegaban \u201clos alemanes\u201d. Simplemente se hac\u00edan notar. Bien es cierto que nosotros somos un pa\u00eds en donde hay algunos que gritan, no s\u00e9 si porque est\u00e1n sordos o porque tambi\u00e9n necesitan hacerse notar como sea para ser el centro de atenci\u00f3n, algo que, lo confieso, siempre me ha irritado profundamente, y eso que estoy sordo como una tapia y adem\u00e1s estos d\u00edas observo que va a m\u00e1s. El caso es que, m\u00e1s all\u00e1 de las voces, hab\u00eda un detalle que nos horrorizaba a todos los presentes: los alemanes acompa\u00f1aban la comida con cava y cada vez que terminaban una botella, la met\u00edan bocabajo en la cubitera, y a grandes voces ped\u00edan otra botella, y otra, y otra\u2026<\/p>\n<p>Un espect\u00e1culo grosero por lo que ten\u00eda de falta de urbanidad, de respeto a los dem\u00e1s y tambi\u00e9n de exhibicionismo: hace veinticinco a\u00f1os ning\u00fan trabajador espa\u00f1ol se pod\u00eda permitir el lujo de almorzar con cava y mucho menos como si se fuera a acabar ma\u00f1ana. Hoy, reforma laboral mediante, somos &#8216;adictos&#8217; al men\u00fa del d\u00eda.<\/p>\n<p>Recuerdo esta an\u00e9cdota hoy, cuando en Espa\u00f1a llegamos al d\u00eda 28 de \u2018enchiqueramiento\u2019 por culpa de un virus que tiene confinado al mundo entero, a los ricos y a los pobres, a los obreros y a los jefes de Estado. Y lo recuerdo al d\u00eda siguiente de que ese gran sue\u00f1o que es la Uni\u00f3n Europea haya dado muestras una vez mas de una tibieza insoportable cuando se enfrenta al reto m\u00e1s importante desde la II Guerra Mundial y a una pandemia que no tiene antecedentes en la historia de los dos \u00faltimos siglos.<\/p>\n<p>Frente a las informaciones que se han venido trasladando en las \u00faltimas horas sobre ese \u2018gran acuerdo\u2019 de la Uni\u00f3n Europea para poner en marcha un plan de ayudas de medio bill\u00f3n de euros, que est\u00e1 muy bien, queda un poso de fracaso, de derrota de pa\u00edses como Espa\u00f1a, Italia y Francia, que han visto c\u00f3mo por influencia de Alemania y Holanda no se ha aprobado la mutualizaci\u00f3n de esa deuda necesaria para salvar las econom\u00edas de cada pa\u00eds de forma solidaria entre los que formamos ese gran proyecto continental llamado Europa. Es decir, que la factura la paguemos todos a escote, no cada uno lo suyo.<\/p>\n<p>Ni Alemania ni Holanda quieren saber nada de los eurobonos, que constituyen la f\u00f3rmula exigible para afrontar y salir juntos de esta pandemia sanitaria y sus efectos destructores sobre la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Pensaba hoy en aquellas vacaciones de Cala Mand\u00eda y del comportamiento de los alemanes, en donde no recuerdo si aquella muestra de zafiedad y mala educaci\u00f3n, de exhibicionismo econ\u00f3mico, de botellas abajo, de gritos y risotadas, tambi\u00e9n inclu\u00eda los eructos \u2013creo que s\u00ed, y no lo digo por decir-, pensaba en esto, dec\u00eda, para reflexionar sobre la p\u00e9rdida de memoria que tiene el pa\u00eds teut\u00f3n, al que por otro lado admiro por tantas cosas.<\/p>\n<p>Si hay una naci\u00f3n europea que deber\u00eda estar dando gracias al conjunto del continente, y al mundo occidental en general, esa es Alemania. Sin ning\u00fan lugar a dudas. Un territorio devastado por dos guerras mundiales, fue capaz de salir adelante por el empe\u00f1o de sus habitantes en primer lugar, pero sobre todo gracias a las ayudas externas recibidas. El Plan Marshall, conocido as\u00ed por su impulsor, el secretario de Estado norteamericano George Marshall, supuso en 1948 el gran revulsivo para llevar\u00a0 a cabo un plan de rescate de pa\u00edses receptores de aquellas ayudas cifradas en unos 14.000 millones de d\u00f3lares de la \u00e9poca, con este reparto: Inglaterra, el 26 por ciento; Francia (18%), Alemania Occidental (11%), Italia (9,50%) \u00a0y Pa\u00edses Bajos, la hoy soberbia Holanda (9%). Un plan de rescate norteamericano que puede considerarse un poco el embri\u00f3n de lo que luego desemboc\u00f3 en la Comunidad Europa del Carb\u00f3n y el Acero (CECA) y m\u00e1s tarde en la Uni\u00f3n Europea tal y como la conocemos ahora, con sus sucesivas ampliaciones.<\/p>\n<p>A partir de aquella ayuda inicial norteamericana se empez\u00f3 a hablar del \u2018milagro alem\u00e1n\u2019. Pero la historia continu\u00f3. En 1989 se produjo la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y pocos meses despu\u00e9s se asist\u00eda a la reunificaci\u00f3n de la antigua RDA con la Rep\u00fablica Federal de Alemania (RFA). Aquella operaci\u00f3n requiri\u00f3 un esfuerzo econ\u00f3mico excepcional, que algunos cifran todav\u00eda hoy en una inversi\u00f3n global de entre 2 billones de euros y 1,2 trillones de euros convirti\u00e9ndose la Uni\u00f3n Europea en el sost\u00e9n de ese esfuerzo econ\u00f3mico que se dio por bien empleado para recuperar a la RDA de a\u00f1os de atraso sovi\u00e9tico. Son solo unos ejemplos, porque de ayudas directas europeas a Alemania hay un libro entero.<\/p>\n<p>Ahora, cuando el planeta entero asiste a una pandemia que todav\u00eda no ha podido ser controlada, cuando ni siquiera se tienen todas las certezas sobre c\u00f3mo act\u00faa y c\u00f3mo puede evolucionar, cuando todos los pa\u00edses se han visto obligados a poner en marcha medidas de \u2018guerra\u2019 para salvar\u00a0 las vidas humanas, sabiendo de antemano que ese esfuerzo de confinamiento va a traer d\u00edas de ruina y penuria para las econom\u00edas de todos los pa\u00edses, resulta que Alemania y Holanda \u2018maquillan\u2019 un acuerdo para no involucrarse y asumir como propio el esfuerzo global.<\/p>\n<p>Uno, que desempe\u00f1\u00f3 durante buena parte de su carrera profesional de periodista ocupando el cargo de redactor jefe de un peri\u00f3dico, de jefe de \u00e1rea de fin de semana de otro, y de responsable m\u00e1ximo del primero en la recta final, sabe sobradamente que la opini\u00f3n que se d\u00e9 desde esa atalaya, por lo que supone el cargo que se ostenta, no es la misma que la de un redactor o la de un corresponsal, aunque \u00e9ste sea el de un diario prestigioso como el The New York Times, por referirme al \u00faltimo que puso a \u201cparir\u201d al Gobierno espa\u00f1ol sobre su actuaci\u00f3n ante esta pandemia. (Cabe recordar que en el Nueva York de \u2018Anomal\u00eda\u2019 Trump esto era hace un par de semanas simplemente \u2018una gripe sin importancia\u2019. Hoy, desgraciadamente, Estados Unidos suma 17.000 fallecidos, casi medio mill\u00f3n de personas contagiadas y 17 millones de personas han pedido ya ayudas por el desempleo).<\/p>\n<p>Por eso, cuando Steffen Klusman, el redactor jefe de la revista m\u00e1s importante de Alemania, Der Spiegel, dice en un editorial bajo su firma que la posici\u00f3n de su pa\u00eds, respecto a la ayuda que le ha demandado buena parte de la Uni\u00f3n Europea para afrontar los efectos devastadores de esta pandemia es \u201cinsolidario, mezquino y cobarde\u201d, es mejor no decir nada m\u00e1s. Silencio.<\/p>\n<p>Y que sigan poniendo las botellas de cava bocabajo.<\/p>\n<p>Llegamos al d\u00eda 28. Viernes Santo, viernes de pasi\u00f3n para unos, viernes de recuerdos para otros, para m\u00ed y para mis amigos del Club Juvenil de La Luz, que fijamos este d\u00eda con una rutina invariable a\u00f1o tras a\u00f1o: partido de f\u00fatbol en la playa, primer ba\u00f1o del a\u00f1o (aunque cayeran chuzos) y paella hecha por toda la pe\u00f1a. O tempora, o mores.<\/p>\n<p>\u00c1nimo.<\/p>\n<p>Esto lo vamos a sacar adelante entre todos.\u00a0<span style=\"color: #3366ff\">#YoMeQuedoEnCasa<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones desde el\u00a0#YoMeQuedoEnCasa D\u00eda 28.\u00a0 10 de abril 2020 &nbsp; Hace unos a\u00f1os, y no unos pocos precisamente, estando de vacaciones en Cala Mand\u00eda, costa este de Mallorca, a tres kil\u00f3metros de Porto Cristo, asist\u00edamos mi familia y yo a un espect\u00e1culo diario gratuito de zafiedad y mala educaci\u00f3n. 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