Qué bonito sería no tener que ver ciertas cosas; que fuese igual de fácil obviarlas que levantar un poco el brazo, presionar un botón y sacarlas del campo de acción, del campo de visión. Pero las hay que no, que asedian y que persiguen —y perseguirán— durante mucho tiempo. Así fue en enero, con la […]
Letras, compases y buenos alimentos para una mirada puntual y distinta sobre lo que ocurre en Asturias, en España y en el mundo. Colaboro con El Comercio desde 2008 con artículos, reportajes y crónicas.