{"id":408,"date":"2018-12-11T13:24:56","date_gmt":"2018-12-11T12:24:56","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/?p=408"},"modified":"2018-12-11T13:24:56","modified_gmt":"2018-12-11T12:24:56","slug":"palabras-infectadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/2018\/12\/11\/palabras-infectadas\/","title":{"rendered":"Palabras infectadas"},"content":{"rendered":"<p>Para resaltar el peligro de las armas, se dice que las carga el diablo. Sin embargo, el da\u00f1o que causan es limitado, excepto cuando se usan en combinaci\u00f3n con vocablos como \u201cpatria\u201d, \u201cextranjero\u201d o \u201cherej\u00eda\u201d.\u00a0 El poder destructivo que los demoniacos armeros pueden meter en una bala es insignificante comparado con el odio que los seres humanos pueden meter en una palabra. Todas las masacres y atrocidades del pasado, esos momentos de nuestra historia que a\u00fan nos averg\u00fcenzan, no empezaron con el choque de aceros, sino con el intercambio de insultos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo los soci\u00f3patas encuentran placer torturando o asesinando. Al resto la simple idea nos asquea, pero tambi\u00e9n somos capaces de hacerlo, como demasiadas veces hemos demostrado. Basta con coger una palabra y llenarla con todo el miedo, el rencor y la frustraci\u00f3n que llevamos dentro. No importa que sea algo tan simple como un color, \u201cnegro\u201d o \u201crojo\u201d; una vez inoculada de odio, act\u00faa como un virus, va infectando las mentes y, al impedirnos reconocer a \u201clos otros\u201d como \u201csemejantes\u201d, nos convierte a nosotros mismos en monstruos. Ciudadanos ejemplares que no hubieran dudado en arriesgar su vida para salvar a una mujer de un incendio disfrutaron viendo quemar a otra en la hoguera porque llevaba el letrero de \u201cbruja\u201d. Buenos padres de familia que jugaban a la pelota con los ni\u00f1os del barrio vieron con indiferencia morir a miles de ellos en Auschwitz porque llevaban el cartel de \u201cjudios\u201d.<\/p>\n<p>Y no es s\u00f3lo cosa de tiempos o lugares remotos. Ahora mismo, a nuestro alrededor, est\u00fapidos aprendices de brujo se dedican a infectar palabras como \u201ccatal\u00e1n\u201d, \u201cespa\u00f1ol\u201d o \u201cinmigrante\u201d. Creen, como muchos otros antes, que podr\u00e1n utilizarlas para alcanzar sus mezquinos fines. Pero se equivocan. Terminar\u00e1n por ser devorados por su propia creaci\u00f3n y por ver destruido todo aquello que dicen defender. La historia es muy tozuda ense\u00f1\u00e1ndonos que el sendero del odio termina en un abismo. \u00a0No s\u00e9 si tendremos tiempo y voluntad para atajar la epidemia. Si no, al menos serviremos de lecci\u00f3n para otros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para resaltar el peligro de las armas, se dice que las carga el diablo. Sin embargo, el da\u00f1o que causan es limitado, excepto cuando se usan en combinaci\u00f3n con vocablos como \u201cpatria\u201d, \u201cextranjero\u201d o \u201cherej\u00eda\u201d.\u00a0 El poder destructivo que los demoniacos armeros pueden meter en una bala es insignificante comparado con el odio que los [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=408"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":409,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/408\/revisions\/409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/entre-montanas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}