(Donde se describen la mayoría de las estatuas sembradas por Avilés, excepto las del parque del Muelle descritas en el pasado, y las de la senda del Acero, que lo serán en el futuro)
Me refiero a las estatuas que permanecen a la vista del público durante las 24 horas de todos los días del año en Avilés. Y establezco tres divisiones, atendiendo a la geografía urbana del municipio: Parque del Muelle, senda del Acero y el resto (que son la gran mayoría) son las descritas más abajo.
Las más antiguas, situadas en ese jardín escultórico que es el parque del Muelle, ya han sido estudiadas en un episodio (LA VOZ DE AVILÉS del 24 junio de 2012) dedicado a las efigies basadas en motivos alegóricos a la mitología griega. En otros dos episodios (21 octubre de 2012 y 20 septiembre de 2015) está narrada la historia del conjunto escultórico que homenajea al marino Pedro Menéndez de Avilés; y otro más describió (el 26 de mayo de 2013) la coña marinera que supone el hecho de dedicarle una estatua a una foca (para muchos visitantes es toda una serendipia) que enfocó Avilés en un momento crucial de su historia cuando, en la mitad del pasado siglo, la ciudad aguantó un tornado metalúrgico de proporciones gigantescas.

'Sol naciente'
En segundo lugar están las estatuas de la senda del Acero, instaladas entre Avilés y Llaranes y que son un episodio aparte, al igual que los murales y mosaicos distribuidos por todo el municipio.
El resto se relacionan hoy (sin descartar futuro episodio aparte de algunas de ellas) y constituyen, repito, la gran mayoría de las estatuas sembradas por Avilés y alrededores. Relacionadas por orden cronológico, título de obra, autor, lugar de instalación y algún dato más, son las que sigue.
‘Domingo Álvarez Acebal’ de José González Iglesias (‘Pepe Tesa’). Data de 1923. Plaza de Álvarez Acebal. Es un busto sobre peana donde una placa recuerda: «A D. Domingo Álvarez Acebal (1846-1924), pedagogo-matemático, de sus alumnos y el pueblo de Avilés».
‘Tejo herido’ de Joaquín Rubio Camín. 1989. Parque Ferrera. Se trata de un árbol enfermo próximo al derribo e indultado a petición del escultor que lo ‘trabajó’ artísticamente una vez reforzada su base con cemento.
‘Ara’ de Joaquín Rubio Camín. 1993. Centro Socio–Cultural de Los Canapés. Una especie de altar para el que Camín aprovechó piezas industriales de acero laminado que dispuso a modo de nave de un templo con un prisma en el medio.

'Avilés'
‘Trecho’ obra conjunta de Benjamín Menéndez, Esther Cuesta, Cristina Cuesta, y Pedro Pubil. 1995. Glorieta de Los Canapés. Presenta forma de dolmen y está realizada en acero.
‘Homenaje a los caldereros’ de ‘Emil’. 1996. Erigida en la plaza de Santa Ana del singular e histórico barrio avilesino de Miranda. Una placa escrita en ‘bron’, dialecto mirandés, detalla «El garo xagó a los machilladores del cuire. El pueblo de Miranda a los caldereros. 1996»
‘Armando Palacio Valdés’ de Mauro Álvarez (padre). 1997. Fachada Teatro Palacio Valdés. Busto realizado en bronce y colocado sobre peana, donde se puede leer: «Avilés a Palacio Valdés. 1858-1938».
‘Dña. Eugenia Martínez Vallejo ‘La Monstrua’’ de Amado González Hevia ‘Favila’. 1997. Calle Carreño Miranda. Realizada en bronce, está basada en uno de los cuadros del pintor avilesino Juan Carreño Miranda colgado en el Museo del Prado de Madrid.
‘El Tratante’ de Amado González Hevia ‘Favila’. 1999. Parque del Carbayedo. Ejecutada en bronce y colocada en el antiguo lugar de celebración de la famosa feria del ganado de Avilés.

'Celebración'
‘Marta y María’ de Amado González Hevia ‘Favila’. 1999. Esquina de calles Españolito y El Prado. Es una estatua –de propiedad privada– que representa en bronce a los dos personajes centrales de la novela homónima de Armando Palacio Valdés.
‘Carreño Miranda’ de Vicente Menéndez Prendes ‘Santarua’. 2000. Plaza de Camposagrado. Fundición en bronce dedicada al pintor más famoso de la historia de Asturias. En el pedestal una placa explica: «Avilés a D. Juan Carreño de Miranda pintor universal de la Corte y de S. M. el Rey D. Carlos II. Nació en Avilés el 25 de marzo de 1614. Murió en Madrid el 3 de octubre de 1685».
‘Punto de Encuentro’ de Pepe Noja. 2002. Glorieta de la Avenida de San Agustín. Obra realizada en acero inoxidable; de los nudos tan característicos en la obra de Noja, nace un cilindro de apreciable altura.
‘Eslabón’ de Pepe Noja. 2002. Fachada lateral del edificio de la Oficina Turismo de Avilés, que fue una antigua cárcel, motivo en el que el autor encontró inspiración: el eslabón quiere ser un homenaje a la libertad.
‘Hélices de Saint-Nazaire’ (Anónimo). 2003. Esquina calles Ruiz Gómez y Llano Ponte. Son dos grandes aspas de hélices de trasatlánticos realizadas en bronce. Cada una pesa 2.670 K. y miden 1,80 metros de alto por 2,80 de ancho. Obsequio de la ciudad francesa de Saint-Nazaire a Avilés con motivo del hermanamiento entre ambas.

De 'Eslabón' a 'Hélices de St.Nazaire'
‘Al hombre que escucha la piedra’ de Ignacio Bernardo. 2003. Calle Cabruñana. Es de mármol amarillo Alhambra y mide: 4,00 x 1,30 x 0,90 m.
‘Sol naciente’ de Juanjo Novella. 2003. Parque del Barrio de Pescadores (o el NODO). Obra de acero al carbono de 6 metros de altura y 5,50 de diámetro.
‘José Martí’ de Alberto Lezcay. 2005. Plaza José Martí. En el pedestal una placa con el siguiente texto «José Martí y Pérez (1853-1895). Héroe nacional de Cuba. Poeta, escritor, pedagogu, políticu y universal pensador llatinoamericanu. Conceyu Avilés. 2005».
‘Avilés’ de Benjamín Menéndez. 2005. Paseo de la Ría. Espectacular conjunto escultórico de 30 metros de altura compuesto por tres conos, de acero corten, dispersos en otras tantas direcciones.
‘Espacios para el ser y el estar’, dos instalaciones de Ignacio Bernardo realizadas en el año 2005 y separadas –entre si– por cien metros. Una está en la esquina de la calle José Cueto con Fernando Morán y la otra en la de José Cueto con Fuero de Avilés.
‘Entre bambalinas’ de Fidel Pena. 2006. Colocada ante la fachada del Palacio Valdés como homenaje al teatro asturiano. Los materiales utilizados son piedra y aceros (corten e inoxidable).
‘Celebración’ de Ignacio Bernardo. 2006. Intersección de las calles Jardines, Dr. Graiño y Fernández Balsera. Escultura de forma cilíndrica, de acero fundido, con un diámetro de 50 cm. y una altura de 7 metros, iluminada interiormente. Al lado de la peana una placa con el poema ‘Canto a uno mismo’ de Walt Whitman: «Me celebro a mi mismo /Cuanto asumo, tú asumirás /porque cada átomo que me pertenece /te pertenece también a ti».

'Recorrido'
‘Recorrido’ de Anabel Barrio y Ramón Rodríguez. 2008. Conjunto escultórico-cerámico, colocado en un extremo del parque del Muelle. Está formado por 25 pilares de cerámica de variados colores que conmemora el veinticinco aniversario de la creación de la escuela de cerámica avilesina.
‘Proyecto Crisol’ de Ramón Rodríguez. 2015. Plaza de los Oficios. Conjunto de siete pilares cuadrados (con una altura entre 6,40 y 7 metros y un lado de 0,40 m) revestidos de azulejos de colores que ornamentan la glorieta que hay en dicha plaza, la principal entrada de tráfico rodado a la ciudad. Para el autor el conjunto simboliza la idea de Avilés como ciudad de acogida de gentes de todo lugar.
‘Obelisco’. 2015. Parque de Las Meanas. Es una réplica del que hay en San Agustín de La Florida (USA) en homenaje a la Constitución de 1812. Es un regalo que dicha ciudad norteamericana le hace a la de Avilés, con la que está hermanada. Como curiosidad decir que hay otro obelisco, desconozco la autoría, en la calle Suárez del Villar.
Habrán observado que no hago valoraciones artísticas pues sigo una sentencia del genial José de Villalaín Fernández –y a la que le doy la vuelta en parte– para razonarles que las estatuas aquí relacionadas son lo que son, y tienen tanto de palabrería como los bellos paisajes y las sinfonías hermosas.
Y es que para gustos hicieron las estatuas.