Seguramente no han sido pocas las veces que habrán pasado junto a éste majestuoso edificio que, difícilmente pasa inadvertido, recibiendo al viajero que se encarga de llegar a Cangas del Narcea. Lo que no mucha gente sabe es el gran tesoro que guarda en su interior.Hoy, acompañados por Ana, a la que algunos recordarán por mi visita a Besullo, trataremos de descubrirlo e intentaremos sacar a la luz una joya escondida dentro de un lugar con mucho renombre: el monasterio de Corias.
Acompañada de May, otra motera, rodamos juntas por el archiconocido corredor del Narcea donde, en numerosas ocasiones, nuestro ritmo se vió interrumpido por el contínuo tráfico de vehículos pesados en esta zona.
Aún así, pudimos llegar, más o menos, a la hora señalada a nuestro encuentro donde, ya nos esperaban y donde, tomando un café previo, nuestra guía ya nos iba encaminando hacia lo que, en unos momentos, visitaríamos.
Da gusto ver cómo elabora sus exposiciones y cómo hace transmitir su amor por su trabajo y es que, cuando a alguien le gusta lo que hace, todo se vuelve más sencillo, sin duda alguna. Sensación asombrosa es la de que se abran las puertas y, en el interior, escondida, la llamativa portada de una iglesia pero, a su vez, oculta por la fachada del monasterio.
En el año 1.044 los condes de Piniolo y Aldanza dotan al concejo de un cenobio. Esto no parece que fuera algo fuera de lo usual porque,con ello, sus fundadores conseguían una fuente de ingresos y no tardó en establecerse allí una comunidad de doce monjes. En el S.XII llegó a ser el edificio monástico más importante de la Asturias occidental y, posteriormente, en el Catastro de la Ensenada, aparecerá como” Mayor Hacendado del Principado de Asturias”.
Ya en el S.XIX, las leyes desamortizadoras llevaron a la exclaustración de los monjes Benedictinos en el año 1.835. En ese mismo año la comunidad de los Padres Dominicos llega a Corias donde se establece hasta la actualidad.
El extraordinario interior recibe una tenue luz natural creando un ambiente místico que no desentona para nada con el entorno.
Asímismo, su impresionante cúpula le otorga una excelente acústica por lo que éste lugar se utiliza en la actualidad para la celebración de algún concierto, bodas,..
El retablo llama la atención por su gran tamaño.
En él, varios relieves significativos. Uno, el fundacional,..
Y éste, que es, sin lugar a dudas el más fotografiado, pues en él, aparece una imagen de la Virgen poco habitual con el pecho descubierto.
E, incluso en alguno, se pueden ver representaciones de viñedos y pequeños pájaros sobre ellos. No debemos olvidar que estamos en una zona vitivinícola de fuerte arraigo ( tienen enorme importancia las Bodegas Monasterio de Corias).
Seguimos atentamente las explicaciones de Ana y continuamos nuestra visita por este espléndido lugar.
Las puertas merecen una mención especial pues cada una lleva una trabajada y laboriosa decoración.
Nuestra mirada se alza hacia un lugar el cual, personalmente creí, y no soy la única, que estaría destinado a los más ilustres y, sin embargo, el concepto era totalmente diferente: ” el balcón de los enfermos” a los cuales sentaban allí para que no contagiasen a los demás.
La sacristía impone por sus grandes dimensiones…
No queremos perdernos explicación alguna de nuestra guía..
El cristo románico en actitud reinante (sin corona de espinas) y de una sola pieza es importantísimo. El ” problema” es su ubicación puesto que al estar en este lugar ” algo escondido” no mucha gente lo conoce. Esperemos poder arreglar eso con esta crónica…
Visitamos uno de los dos claustros que tiene el monasterio el cual está presidido por una conífera conocida como “araucaria” ( aunque , inicialmente eran dos, macho y hembra, sólo sobrevivió la hembra). Llama la atención pues es más fácil encontrársela en lugares como Chile, Argentina,..que aquí. Aunque está enferma, parece ser que en la última revisión le han detectado algo de mejoría. Esperemos que siga así.
Y su imponente exterior… Como curiosidad, se dice que ” el monasterio tiene tantas ventanas como días del año”. El contarlas lo dejamos a elección de cada uno.
La tarde se nos echa encima. Estamos en Noviembre y oscurece pronto así que tuve que poner en marcha mi ” plan B” y buscar una ruta alternativa a la inicial. La AS-310 entre Tuña y Belmonte fue la escogida. Carreteras de las que me gustan y unas vistas impresionantes sobre el embalse de la Barca.
Aunque tuvimos algún pequeño susto por el camino, finalmente, quedó sólo en eso y pudimos continuar viaje sin más percances.
Hoy ha sido un día perfecto: una buena ruta, un buen lugar que descubrir con una guía excepcional y la agradable compañía de May. Factores que constituyen la base de mis viajes donde ” explorar” es la palabra clave. Yo ni quiero, ni puedo describir con todo detalle la visita. Este no es un blog de Historia. Pero lo que sí me gustaría es haber enganchado a más de uno a que sientan la curiosidad de conocer este lugar por el que muchos pasamos pero sólo algunos paramos. Ana, os lo aseguro,estará encantada de enseñároslo.
Espero que os haya gustado.V´SSSSS.
Para concertar visitas: www.greendoorasturias.com
www.fuentesdelnarcea.org