Como quien dice “a pie de carretera”, se encuentra uno de los últimos molinos en funcionamiento de Asturias. En el extenso concejo de Cangas del Narcea, en el pueblo de Vega de Pope, junto a la AS-15, Pepe nos abre las puertas de esta joya etnográfica. Una tradición que se va perdiendo poco a poco pero que aún tenemos la suerte de poder disfrutar en la tierrina.
El temporal acaba de entrar por Galicia y de todos los dias escogidos, éste comienza a ser uno de los más ventosos. Hasta última hora reinaba la duda sobre si saldríamos o no puesto que si “moto”es igual a “disfrute” con este fuerte viento las posibilidades de ello se reducirían notablemente. Parece que “Trailera” últimamente está haciendo muchas amistades. Si hasta Riocastiello nos acompañaron May y su “Vetipú”, en esta ocasión, nos acompañarán además Fran y su “Doctora Tres Letras”. Me agrada la idea de que se quiera sumar más gente a estas exploraciones por Asturias, algo a lo cual no pongo ninguna objeción.
La hora de la cita con Pepe eran las 16:00horas por lo que, en vista de las condiciones adversas, decidimos salir con tiempo. El Corredor del Narcea nos regala fantásticos paisajes y viento, mucho viento. Alzo la vista hacia nuestro destino de hoy y una negruzca nube se cierne sobre las montañas. Casualmente, descargará al poco de nuestra llegada.
Junto al molino, Manuel Intriago, cuya página de fotografía “Al Debalu ” sigo frecuentemente en una conocida red social, nos espera, como no podría ser de otra forma, con su cámara en la mano dispuesta a disparar.
Fue precisamente a través de una de sus fotografías por la que supe de la existencia de este lugar. Lo que no imaginaba era su cercanía con la AS-15. ¡Con la cantidad de veces que he pasado por aquí!. Apenas nos hemos bajado de las motos, cuando aparece Pepe. Campechano, sencillo y buen anfitrión(ya entendereis el porqué). En su molino, que cuenta con apróximadamente 500 años, estais todo invitados a entrar y escuchar el sonido de sus muelas girar. Unas muelas que, con sus 40 años de vida, funcionan a pleno rendimiento. De las tres, dos de ellas originan unos 1.400 kilos al mes (una 1000 y la otra los 400 restantes) y como dato curioso nos comenta que cada saco de 40kilos lleva unos 35 minutos de molienda, más o menos.
En este lugar nada se escapa al poder invasor de la harina.
Pepe se hizo cargo del molino hace 5 años cuando se jubiló su padre. Una tradición familiar heredada y, aunque está en activo, él no se dedica a ésto por lo que le supone sacar un tiempo extra. Afortunadamente, la cercanía de su casa le facilita la labor y escaparse un ratin a enseñároslo será todo un placer para él( para visitar el molino pongo a vuestra disposición su número de teléfono: 676376437).
Es todo un orgullo poder escucharle…
Tiene tres panaderías fijas y unos cuantos particulares como clientes. Cada panadero tiene su llave y para que no haya equívocos sobre qué sacos son de cada cual, colocó unos calendarios con el nombre de las mismas en la viga y bajo él, la molienda correspondiente.
Da gusto ver cómo cuida de su molín,..
Un lugar auténtico donde los haya,..
Nuestra conversación tiene como música de fondo el sonido de la piñera mientras realiza el tamizado. Seguimos atentos sus explicaciones a las cuales acompañan nuestras preguntas.
Y mientras, fuera empiezan a caer las primeras gotas de lluvia pero no logran espantar nuestras ganas de disfrutarlo. Su aspecto exterior parece sacado de un cuento y en él se combina la piedra con ese tejado tan característico de la zona.
Este es el pozo,..
Para los que se lo quieran tomar con calma, nada mejor que descansar.
Estamos encantados con Pepe y su molino. Cada uno de nosotros intenta sacar el máximo rendimiento posible de la visita. May se asoma a la tolva,..
Fran escucha atento las explicaciones de Pepe. No quiere perder información alguna,..
Manuel hasta se ha metido en el río para sacar una buena toma,.. El resultado ha quedado fantástico.
Me gustaría agradecerle el que me dejase publicar algunas de sus fotografías en este relato pues estoy convencida de que será una buena forma de enriquecerlo. Y yo,… ando por todos lados. En el interior,..
En el exterior,…
Y cuando ya creíamos que la explicación había finalizado, Pepe nos invita a conocer el pueblo y a tomar un café en su casa.
Una casa que como él dice”tiene escudo”.
Y donde no pueden faltar unas fotografías como estas,..
Allí será donde conoceremos a su encantadora mujer, Mary, que nos preparó una dulce merienda y a la cual desde aquí le agradezco en nombre de los demás toda la atención prestada. Nos hizo sentir muy a gusto.
Y es que la abundancia de éstos rondando cerca de su vivienda, no parece habernos traído nada de mala suerte.
Orgulloso nos cuenta que él mismo construyó el porche y nos descubre a uno de sus antiguos amores, la cual suscitó mucha admiración entre nosotros.
En la mesa, una agradable conversación hace que el tiempo pase volando. Y mientras a través de la ventana vemos la lluvia caer, vamos recogiendo nuestras cosas para iniciar nuestro viaje de vuelta.
Pepe y su molino nos han dejado buen sabor de boca esta tarde. Gracias a personas como él perduran aún este tipo de tradiciones que antaño constituían la base de la economía asturiana. Esperemos poder seguir disfrutando de lugares como éste durante mucho tiempo pues somos afortunados de que en Asturias, aún podemos hacerlo.
Enlaces de interés: www.soniabarbosa.es
Para ver el molino: Pepe (676376437)