Junio está tocando a su fin y las altas temperaturas parecen no querer irse. Una improvisada llamada a Finita, una señora de la parroquia de Nembra que lleva tiempo queriendo conocerme convirtió un dia cualquiera en un dia lleno de sorpresas. Acepto gratamente su invitación a comer y con mi ´Trailera´ y enfundada en un traje en el que el asfixiante calor me comprime, salgo rumbo hasta un concejo del que, cuanto más visito, más me enamoro: Aller.
Fina me espera delante de la puerta de su casa teléfono en mano deseando capturar una buena toma de mi llegada.Algo que logró sin lugar a dudas.
Y si calificaría de estupendo mi recibimiento, el de ´Trailera´ y los cuidados que recibió por su parte han sido excelentes.
Alguna conversación que otra han hecho que nuestro encuentro fuera mucho más familiar de lo que esperaba y esta simpática señora me abre las puertas de su casa como si de una más de la familia me tratara.En una mesa en la que abunda la comida no falta de nada y lo que sobran son las risas.
Y nada mejor que un buen paseo para liberarnos de las excesivas calorías consumidas hasta un lugar muy próximo a su casa: Ruea. Eso sí, como ella dijo en tono irónica y por la empinada cuesta que hay que subir y ante un calor apabullante:”esto es peor que subir el Angliru”.
El entorno no podía ser más paradisíaco…
Ubicado en un alto, este pequeño pueblo sirve de mirador al valle.. Y en él no nos faltará un banco para contemplarlo…
Por supuesto, sin dejarnos el sombrero que en días calurosos como hoy nos hará mucha falta.
Y una buena fuente tampoco estaría demás,…
El 13 siempre ha sido mi número preferido y hoy no ha podido ser menos.
En Ruea, abundan los rincones curiosos y detalles,…
Y el sur se viene al norte…
Asturias donde quiera que estemos, siempre presente,…
Y seguimos con detalles,… Aquí los encontraremos fácilmente…..
No faltaron los momentos de relax y conversación con los vecinos,…
Ni por supuesto una foto junto a nuestra guía y protagonista de hoy.
Finita me dejó sorprendida por su excelente dominio del teléfono y de las redes sociales. Además, la fotografía y la pintura son otras de sus grandes aficiones. Fue una excelente ocasión para prescindir del trípode y dejarme fotografiar por ella y ella por mí.
Qué bien se está cuando se está bien y en buena compañía como la de Finita la tarde ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Simpática, cordial, divertida,…Así es ella. Una señora que quería conocerme y que, al final, fui yo quien recibí la sorpresa de conocerla a ella. Quedaremos en volver a vernos pero, eso sí,después del verano que sus huesos reclaman la ancha y seca Castilla. Mientras, yo seguiré explorando mi paraíso, mi Asturias.