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Dámaso Escribano

El Fonendoscopio

Del THC a la marihuana vaporizada: los cannabinoides como alternativa para el tratamiento del dolor neuropático

El cannabis es una popularísima planta herbácea cuyos efectos psicoactivos son de sobra conocidos entre la población. Desde hace algunos años, la utilización de esta planta y de las sustancias que de ella se derivan, los cannabinoides, ha generado un gran interés como alternativa terapéutica para el tratamiento del dolor neuropático, del dolor oncológico, de la epilepsia o de la esclerosis múltiple. De hecho, existen cada vez más estudios clínicos y preclínicos que parecen avalar su eficacia y la comunidad científica se encuentra cada vez menos dividida pese a que su utilización es ilegal en muchos países.

Pero, ¿se sabe con total certeza cómo actúan los cannabinoides en nuestro organismo? ¿Por qué se deberían considerar el THC o la marihuana para el tratamiento del dolor crónico? ¿Cuáles son los posibles riesgos derivados de tratar a un paciente con este tipo de sustancias? Estos fueron algunos de los interrogantes a los que trató de dar respuesta la doctora Alba Cárcamo, de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario de Getafe, en la revisión que realizó durante la segunda jornada de la LXXII Reunión Anual de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que tuvo lugar el pasado 24 de noviembre.

La consideración cada vez mayor del uso de los cannabinoides para el tratamiento del dolor neuropático se debe principalmente a lo que la neuróloga bautizó como ‘crisis opioide’. “Los fármacos opioides son causantes de una gran morbi-mortalidad. La realidad es que hay escasas alternativas no opioides para tratar el dolor y las que tenemos son poco efectivas y tienen efectos secundarios”, lamentó Cárcamo. Además, tampoco hay datos que avalen la seguridad y eficacia a largo plazo de los opioides en el dolor crónico que no sea oncológico y tampoco parece que en el futuro se vayan a desarrollar otros fármacos que alteren este horizonte.

En este contexto es en el que se plantea un uso cada vez mayor del cannabis medicinal, que está ampliamente extendido en todo el mundo y sobre el que se han realizado estudios observacionales y ensayos clínicos que apuntan a su posible eficacia frente al dolor neuropático. Sin embargo, también son numerosas las voces que abogan por la cautela y muestran su preocupación por los efectos a largo plazo de los cannabinoides, cuyo consumo ha sido relacionado con trastornos neuropsiquiátrico tales como la ansiedad, la despersonalización, con un mayor riesgo de psicosis en ciertos individuos o el empeoramiento de los síntomas positivos de esquizofrenia.

Los estudios clínicos sobre cannabinoides que se han desarrollado en los últimos años han analizado tanto su eficacia ante el dolor como la tolerabilidad de los individuos, la seguridad o los efectos a través de las distintas vías de administración. Además, también se ha evaluado su efecto ante las náuseas o vómitos por la quimioterapia, frente a la esclerosis múltiple, los trastornos del sueño, la psicosis y el dolor neuropático y oncológico. Pese a que la calidad de la evidencia de estos estudios es aún baja -salvo en los de dolor crónico y la espasticidad, que es moderada-, según Cárcamo, en general “se puede decir que el uso de cannabinoides para el dolor es mejor frente al placebo”.

Así lo apunta un metanálisis publicado en la revista JAMA en 2015, en el que se recogen los resultados de 28 ensayos clínicos en los que se utilizaron cannabinoides para el tratamiento del dolor crónico y la espasticidad. Concretamente, en ocho de estos estudios los pacientes reportaron una mejoría de al menos un 30% en la intensidad del dolor. Por el contrario, otros trabajos científicos en los que se ha comparado el uso de cannabinoides frente a tratamientos activos con codeína para el control del dolor sugieren que los primeros no son mejores que los segundos y, en cambio, tienen un peor perfil de seguridad.

Según explicó Cárcamo, la marihuana fumada es la vía de administración más común entre los pacientes con dolor neuropático y es la que obtiene mejores resultados en las investigaciones realizadas hasta la fecha. “Algunos estudios sugieren que el consumo de THC tres veces al día reduce la intensidad del dolor y mejora el sueño frente al placebo”, explicó la neuróloga del Hospital Universitario de Getafe. También algunas investigaciones realizadas sobre el cannabis vaporizado -en el que se eliminan los compuestos procedentes de la combustión del cigarro- sugieren que tanto las dosis medias como bajas mejoran las escalas de dolor de los pacientes sin grandes efectos secundarios.

Las evidencias sobre los posibles beneficios del uso de estas sustancias para mejorar el tratamiento de los pacientes con dolor son cada vez mayores. Sin embargo, tal y como destacó Cárcamo, conviene recordar que los estudios clínicos en dolor tienen algunas limitaciones: suelen estar hechos con muestras pequeñas, abordan síndromes dolorosos muy heterogéneos y existe una diferente caracterización de la importancia de los efectos adversos y un escaso o nulo seguimiento de efectos a largo plazo. “Si tenemos en cuenta que los efectos psicoactivos no pasan desapercibidos, es difícil mantener el doble ciego y se complica la interpretación de los efectos analgésicos”, advirtió la especialista.

Aun así, Cárcamo subrayó los avances que se están produciendo en la investigación, donde se reporta el potencial interés de estos compuestos. No obstante, la neuróloga advirtió de que hay que tener muy en cuenta tanto su perfil de seguridad como sus potenciales efectos adversos. Por el momento, dijo, se requieren más estudios para establecer la duración del tratamiento, dosis, vías de administración óptimas y seguridad de estas sustancias.

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Sobre el autor

Nací en Madrid en 1947 y ejercí profesionalmente como médico en Madrid, Hospital General de León , Instituto Nacional de Silicosis de Oviedo y Hospital de Jove en Gijón. Soy Doctor en Medicina, especialista en Medicina Interna y Neumologia, Master en Gestión Clínica por la Universidad de Oviedo, especialista en Medicina de Empresa. Durante la vida profesional he desarrollado práctica asistencial, docente y de gestión clínica, tengo múltiples publicaciones científicas editadas en libros y revistas de las especialidades médicas. En la actualidad estudio Antropología por la UNED y como afición soy librero de viejo librería online librosveaylea.com En el momento actual desempeño actividad privada en una consulta en Medicina Interna y Neumología, calle Aguado 29 ENTLO C Gijón. Teléfono 985 13 05 06 Vea y lea: libros seminuevos a precios viejos - Consulta médica del Dr. Dámaso Escribano


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