Pese a que España es uno de los países europeos que más horas de sol recibe al año, el déficit de vitamina D está muy presente entre la población. En este sentido, la insuficiencia de vitamina D entre la población española es una realidad que afecta aproximadamente al 80% de los individuos mayores de 65 años[ii].
Es bien conocido el efecto beneficioso del sistema endocrino de la vitamina D sobre la salud ósea; además, en los últimos años, se han desarrollado multitud de estudios que orientan también a un potencial beneficio extraesquelético de este y un posible beneficio ante la infección por coronavirus. Así, en un estudio realizado en Chicago y publicado en JAMA durante estos meses de pandemia, se observó cómo un grupo de pacientes que presentaban niveles de 25-OH-vitamina D menores de 20 ng/ml, presentaba casi el doble de prevalencia de positividad para la infección por SARS-CoV-2 que quienes presentaban niveles superiores[iii].
“Los niveles de vitamina D entre la población española podrían encontrarse en su mínima expresión, teniendo en cuenta que hemos estado confinados buena parte de la primavera. El principal aporte de vitamina D es su síntesis cutánea por la irradiación de los rayos ultravioleta solares. En el hemisferio norte, donde se encuentra España, a partir de octubre estos rayos UV, por la inclinación con la que entran en la atmósfera, no tienen la suficiente energía lumínica para producir vitamina D3. A esto hay que añadirle que el aporte dietético de vitamina D3 es muy limitado, pocos alimentos la contienen, salvo que se suplementen en cantidades adecuadas. Por ello, considero muy conveniente las estrategias de suplementación con vitamina D a la población más vulnerable ante el SARS-CoV-2 que se están llevando a cabo en países como Reino Unido o Israel. En España, la intervención de la Junta de Andalucía recomendando la administración de calcifediol en residencias de ancianos me parece una iniciativa digna de ser imitada en otros lugares de España, la cual probablemente tendría una gran repercusión mejorando el curso de la enfermedad en nuestro país”, detalla el Dr. Quesada.