{"id":1037,"date":"2018-02-28T11:45:54","date_gmt":"2018-02-28T10:45:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/?p=1037"},"modified":"2018-02-28T11:45:54","modified_gmt":"2018-02-28T10:45:54","slug":"el-negocio-de-los-bulos-en-internet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/2018\/02\/28\/el-negocio-de-los-bulos-en-internet\/","title":{"rendered":"El negocio de los bulos en Internet"},"content":{"rendered":"<div class=\"new-article__content-cms\">\n<div class=\"content first-click-free__article-content--target\">\n<div class=\"wysiwyg\">\n<p>Recientemente Univadis se hac\u00eda eco de una noticia alarmante respecto a los bulos sanitarios en Internet. La rese\u00f1a se\u00f1alaba que las noticias falsas afectan a \u00e1reas tan importantes de la medicina como oncolog\u00eda, nutrici\u00f3n, pediatr\u00eda, dermatolog\u00eda, est\u00e9tica y vacunaci\u00f3n. Sergio Va\u00f1\u00f3, presidente de la Asociaci\u00f3n de Investigadores en eSalud (AIES), precisaba que los bulos en estas \u00e1reas representan un tercio de las noticias falsas en Internet.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el creciente poder de la red y su influencia en la ciudadan\u00eda, en otro editorial reciente habl\u00e1bamos del Doctor Google, el \u00b4galeno\u00b4 que aconseja a los pacientes sobre temas m\u00e9dicos en Internet y cuya influencia asciende en los \u00faltimos estudios a porcentajes de entre el 50 y el 70%. Y muchos pacientes, tras consultar en el ordenador, acuden al m\u00e9dico convencidos de la veracidad de la informaci\u00f3n le\u00edda y, con frecuencia, cuestionando el criterio del profesional sanitario.<\/p>\n<div class=\"gcols block_ads top adgear_col-middle adgear_16-9\">\u00a0<a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/02\/internet.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1038 alignleft\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/02\/internet.jpg\" alt=\"internet\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/a>La mayor\u00eda de los usuarios, sobre todo los m\u00e1s j\u00f3venes, acuden a la red Internet para casi todo, y tambi\u00e9n para buscar novedades m\u00e9dicas. No obstante, a pesar de que es un indudable adelanto tecnol\u00f3gico, la sobreabundancia de informaci\u00f3n en este medio da lugar, con una alt\u00edsima frecuencia, a noticias infundadas sobre cuestiones de salud, bulos que pueden confundir a personas vulnerables. Una intoxicaci\u00f3n de la informaci\u00f3n sanitaria que ha sido bautizada como \u00b4infoxicaci\u00f3n \u00b4.<\/div>\n<p>\u00bfQu\u00e9 bulos son estos? Por ejemplo, tratamientos alternativos para el c\u00e1ncer, dietas milagro o alimentos que curan enfermedades (este mes, peri\u00f3dicos como el ABC o el diario As publicaban que \u201clas patatas de McDonald&#8217;s podr\u00edan curar la calvicie, seg\u00fan un estudio japon\u00e9s\u201d), mentiras sobre las vacunas, sobre cuestiones sexuales, publicidad de medicamentos prodigiosos, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Pero es el c\u00e1ncer, una enfermedad desafortunadamente muy popular, quien se lleva la palma, con una ingente informaci\u00f3n abierta a los ciudadanos, tanto en peri\u00f3dicos generalistas como en webs de todo tipo. En este sentido, un estudio norteamericano realizado en 2009 busc\u00f3 determinar el tipo, la precisi\u00f3n y el contenido de la informaci\u00f3n disponible en Internet sobre el c\u00e1ncer de cabeza y cuello. Se observ\u00f3 que exist\u00eda una amplia variedad de informaciones y con niveles de precisi\u00f3n variables, muchas veces altamente imprecisa.<\/p>\n<p>Otro foco de desinformaci\u00f3n en Internet es el que concierne a la salud sexual, especialmente en el \u00e1mbito de la adolescencia. La facilidad y el anonimato que permite la b\u00fasqueda de consejo <em>on line<\/em>, especialmente respecto a temas tan delicados como los m\u00e9todos anticonceptivos, la interrupci\u00f3n del embarazo o las terapias de cambio de sexo, deben hacer saltar las alertas, ya que las consecuencias de una mala informaci\u00f3n sobre estas cuestiones en la poblaci\u00f3n joven pueden resultar muy comprometedoras.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 sucede todo esto? \u00bfPor qu\u00e9, si los pacientes y usuarios de la sanidad tienen a su disposici\u00f3n a m\u00e9dicos, buscan informaci\u00f3n alternativa a la que, con m\u00e1s rigor y fiabilidad, facilitan los profesionales?<\/p>\n<p>En general, cuando vamos al m\u00e9dico esperamos escuchar que nos va a curar o que nuestra afecci\u00f3n va a mejorar; y mejor si, adem\u00e1s, no hay efectos secundarios derivados del tratamiento. Pero, por desgracia, no siempre es as\u00ed: hay patolog\u00edas que no tienen cura o que no mejoran, y otras que sencillamente no tienen tratamiento. Y son innumerables los bulos (terapias y pseudoterapias milagrosas) que se centran en estos casos. No se ofrecen como alternativa a los antibi\u00f3ticos, al tratamiento hemodin\u00e1mico de la cardiopat\u00eda isqu\u00e9mica o a la cirug\u00eda de las fracturas abiertas, todos ellos tratamientos altamente eficaces, sino que aportan respuestas sencillas y con mecanismos simples, f\u00e1ciles de comprender por todo el mundo, a problemas complejos para los que la medicina cient\u00edfica no ofrece una buena soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La inmensa cantidad de personas que acude a Internet para resolver dudas y problemas de salud, lo hace desde posiciones muy diversas: est\u00e1n cansados de la medicina cient\u00edfica, desconf\u00edan de ella, han padecido sus efectos nocivos (indudablemente, los tiene), buscan una respuesta m\u00e1s complaciente que la que le ofrece el m\u00e9dico, etc\u00e9tera. El problema aparece cuando se intoxica la informaci\u00f3n y \u00e9sta llega a sujetos vulnerables, a enfermos necesitados de ayuda que buscan una respuesta a sus dolencias en webs de todo tipo, exponi\u00e9ndose al peligro de ser enga\u00f1ados.<\/p>\n<p>Un aspecto que conviene aclarar es que las fuentes de las noticias falsas no son ONG; no se trata de personas o empresas altruistas que buscan desinteresadamente el bien de sus semejantes. Detr\u00e1s de estas noticias, y en general de las pseudoterapias, suele estar siempre lo mismo: el dinero. Son l\u00edneas de negocio que se aprovechan de la necesidad y frustraci\u00f3n de muchos pacientes desencantados con la medicina cient\u00edfica, o que directamente no conf\u00edan en ella.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se puede hacer ante tal avalancha de bulos e \u00b4infoxicaci\u00f3n? Se debe responder con responsabilidad y, al mismo tiempo, con sanciones en los casos m\u00e1s graves. Pero antes de sancionar se debe apelar a la responsabilidad de todos los implicados: por supuesto los medios de comunicaci\u00f3n, que deben vigilar lo que publican, por el bien de sus empresas y por el de los ciudadanos; responsabilidad por parte de los famosos que cuentan p\u00fablicamente (en ocasiones financiados) los beneficios de, por ejemplo, \u201cla sofronizaci\u00f3n para el c\u00e1ncer\u201d; responsabilidad por parte de las instituciones p\u00fablicas y privadas, que pueden exigir la presencia de sellos o c\u00f3digos que garanticen que la informaci\u00f3n sanitaria publicada sea de calidad; y responsabilidad, por supuesto, por parte de los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos tenemos una responsabilidad que no podemos eludir: guiar a los pacientes en la fiabilidad cient\u00edfica de la informaci\u00f3n, ayud\u00e1ndoles a filtrarla. Aunque esto no es sencillo, si lo conseguimos lograremos que la informaci\u00f3n que obtengan nuestros pacientes en Internet y en las redes sociales pueda ser \u00fatil y relevante para nuestros objetivos como cl\u00ednicos. Adem\u00e1s de la responsabilidad individual del m\u00e9dico, tambi\u00e9n existe una responsabilidad corporativa, por parte de los colegios profesionales y de las asociaciones y sociedades cient\u00edficas. En este sentido la iniciativa de AIES es muy loable: contribuir a que exista informaci\u00f3n veraz y contrastada sobre salud en Internet.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<footer class=\"new-article__footer sticky-tools-share-stopper\">\n<section class=\"new-article-footer__content\"><\/section>\n<section class=\"new-article-footer__disclaimer\">\n<div class=\"gcol\">\n<div class=\"references_disclaimer ui-tabs ui-corner-all ui-widget ui-widget-content\">\n<ul class=\"tabs_constrols ui-tabs-nav ui-corner-all ui-helper-reset ui-helper-clearfix ui-widget-header\">\n<li class=\"ui-tabs-tab ui-corner-top ui-state-default ui-tab ui-tabs-active ui-state-active\" tabindex=\"0\"><a id=\"ui-id-1\" class=\"ui-tabs-anchor\" tabindex=\"-1\" href=\"https:\/\/www.univadis.es\/viewarticle\/el-negocio-de-los-bulos-en-internet-586865#tab_reference\" rel=\"external nofollow\">Referencias<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"tab_reference\" class=\"ui-tabs-panel ui-corner-bottom ui-widget-content\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>Ni Riordain R, McCreary C. Head and neck cancer information on the internet: type, accuracy and content. Oral Oncol. 2009 Aug;45(8):675-7.<\/li>\n<li>Pagliari C. Design and evaluation in eHealth: challenges and implications for an interdisciplinary field. J Med Internet Res. 2007 May 27;9(2):e15.<\/li>\n<li>Kanuga M, Rosenfeld WD. Adolescent sexuality and the internet: the good, the bad, and the URL. J Pediatr Adolesc Gynecol. 2004 Apr;17(2):117-24.<\/li>\n<li>Tisseron S. Doctors and the benefits and dangers of social networks. Rev Med Suisse. 2015 May 13;11(474):1082-4.<\/li>\n<li>Gregerson J. Truth, lies, and rumors in the media: consider the source. J Acad Nutr Diet. 2012 May;112(5):602-9.<\/li>\n<li>Rimal RN. Tapping into the social network. Bull World Health Organ. 2012 Jun 1;90(6):410-1.<\/li>\n<li>Navas-Martin M\u00c1, Albornos-Mu\u00f1oz L, Escandell-Garc\u00eda C. Access to health information sources in Spain. how to combat &#8220;infoxication&#8221;. Enferm Clin. 2012 May-Jun;22(3):154-8.<\/li>\n<li>Schulte DJ. Fighting lies on a patient&#8217;s Internet blog. J Mich Dent Assoc. 2007 Oct;89(10):18.<\/li>\n<li>Las patatas del McDonald&#8217;s podr\u00edan curar la calvicie, seg\u00fan un estudio japon\u00e9s.\u00a0Disponible en: https:\/\/as.com\/epik\/2018\/02\/05\/portada\/1517845700_265782.html<\/li>\n<li value=\"10\">Asociaci\u00f3n de Investigadores en eSalud.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<div id=\"tab_disclaimer\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/footer>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recientemente Univadis se hac\u00eda eco de una noticia alarmante respecto a los bulos sanitarios en Internet. 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