{"id":1074,"date":"2018-03-16T10:44:07","date_gmt":"2018-03-16T09:44:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/?p=1074"},"modified":"2018-03-16T10:44:07","modified_gmt":"2018-03-16T09:44:07","slug":"por-que-las-actividades-placenteras-pueden-llegar-a-crear-dependencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/2018\/03\/16\/por-que-las-actividades-placenteras-pueden-llegar-a-crear-dependencia\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 las actividades placenteras pueden llegar a crear dependencia"},"content":{"rendered":"<div id=\"articulo_copete\"><strong>Existen h\u00e1bitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos<\/strong><\/div>\n<div>\n<p>Cualquier inclinaci\u00f3n desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicci\u00f3n, exista o no una sustancia qu\u00edmica de por medio. De hecho, existen h\u00e1bitos de conducta aparentemente inofensivos (las redes sociales, el sexo, las compras, el ejercicio f\u00edsico, el juego de apuestas, entre otros) que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos. Lo que separa una afici\u00f3n de una adicci\u00f3n es que de conductas normales se pueden hacer usos anormales si la frecuencia o cantidad de tiempo\/dinero invertidos condicionan negativamente las relaciones personales, laborales o de salud de la persona afectada. Por ello, la adicci\u00f3n viene definida no tanto por la clase de conducta sino por el tipo de relaci\u00f3n que la persona establece con ella.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/03\/adicciones.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1075\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/03\/adicciones-300x205.jpg\" alt=\"Daughter looking a phone and ignoring her mother\" width=\"300\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/03\/adicciones-300x205.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2018\/03\/adicciones.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No se puede hacer un listado de las conductas potencialmente adictivas. Son, en realidad, las actividades placenteras las que pueden llegar a crear dependencia. Los mecanismos psicofisiol\u00f3gicos que subyacen al placer inducen a los seres vivos a reiterar en conductas gratificantes. El circuito del placer recorre un conjunto de estructuras cerebrales en torno al sistema l\u00edmbico, en donde se liberan unas sustancias qu\u00edmicas (las endorfinas y la dopamina especialmente) cuando se siente placer, que son como la sal de la vida. Se trataba inicialmente de los refuerzos naturales de las conductas de supervivencia, como comer o practicar el sexo, necesarias para el mantenimiento de la persona y la continuidad de la especie. Pero la dopamina puede aumentar tambi\u00e9n cuando surgen conductas placenteras vividas normalmente (un beso, el sonido de la m\u00fasica o la lectura de un libro, el disfrute de una conversaci\u00f3n con los amigos, la contemplaci\u00f3n de una puesta de sol o una victoria en una competici\u00f3n deportiva) o an\u00f3malamente (el subid\u00f3n de una raya de coca\u00edna, el sexo compulsivo o el enganche a una red social).<\/p>\n<p>Todas las conductas adictivas est\u00e1n reguladas inicialmente por su aspecto placentero, pero terminan por ser controladas por el alivio de la tensi\u00f3n emocional. Es decir, una persona normal puede tomar una copa con los amigos, conectarse a las redes sociales o ir de compras por el disfrute de la conducta en s\u00ed misma; una persona adicta, por el contrario, lo hace compulsivamente buscando el alivio del malestar emocional (aburrimiento, soledad, ira o nerviosismo), pensando constantemente en ello e invirtiendo una considerable cantidad de tiempo que detrae de sus actividades habituales.<\/p>\n<blockquote><p>Lo que separa una afici\u00f3n de una adicci\u00f3n es que de conductas normales se pueden hacer usos anormales si la frecuencia o cantidad de tiempo\/dinero invertidos condicionan negativamente las relaciones personales, laborales o de salud de la persona afectada<\/p><\/blockquote>\n<p>Como ocurre en las adicciones qu\u00edmicas, las personas adictas a una determinada conducta experimentan un s\u00edndrome de abstinencia cuando no pueden llevarla a cabo, que se traduce en un profundo malestar emocional (estado de \u00e1nimo disf\u00f3rico, insomnio, irritabilidad o inquietud psicomotriz).<\/p>\n<p>El ser humano necesita alcanzar un nivel de satisfacci\u00f3n global en la vida cotidiana. Normalmente, este se obtiene repartido en diversas actividades: el trabajo, los amigos, la pareja o familia o el ocio. Sin embargo, cuando la persona se siente contrariada en estas facetas, entonces puede centrar toda su atenci\u00f3n en una sola, lo que la predispone a la adicci\u00f3n. El resultado final es que a la persona afectada se le estrecha el campo de la conciencia y pierde inter\u00e9s por lo que le rodea y por lo que anteriormente le resultaba gratificante, a excepci\u00f3n del objeto de su adicci\u00f3n, con una afectaci\u00f3n negativa en su desempe\u00f1o profesional y en sus relaciones personales y familiares. La adicci\u00f3n se convierte as\u00ed en una afici\u00f3n patol\u00f3gica que resta libertad al ser humano al restringir la amplitud de sus intereses.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y al igual que ocurre con las drogas tradicionales, es dif\u00edcil que un adicto se reconozca como tal por el reproche social existente en torno a la adicci\u00f3n. Por lo general, es un suceso negativo \u2013fracaso escolar, trastornos de conducta, mentiras reiteradas, aislamiento social, problemas econ\u00f3micos, presi\u00f3n familiar- el que le hace tomar conciencia de su problema.<\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen h\u00e1bitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos Cualquier inclinaci\u00f3n desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicci\u00f3n, exista o no una sustancia qu\u00edmica de por medio. De hecho, existen h\u00e1bitos de conducta aparentemente inofensivos (las redes sociales, el sexo, las compras, el ejercicio f\u00edsico, el juego de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[806,807,808],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1074"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1074"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1076,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1074\/revisions\/1076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}