{"id":783,"date":"2017-07-31T12:22:21","date_gmt":"2017-07-31T10:22:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/?p=783"},"modified":"2017-07-31T12:24:28","modified_gmt":"2017-07-31T10:24:28","slug":"videojuegos-cerebro-y-habilidades-visuespaciales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/2017\/07\/31\/videojuegos-cerebro-y-habilidades-visuespaciales\/","title":{"rendered":"Videojuegos, cerebro y habilidades visuespaciales."},"content":{"rendered":"<div class=\"item-subtitle\">\n<p>Jugar a videojuegos provoca cambios estructurales en el cerebro, con el aumento del tama\u00f1o de algunas regiones y cambios funcionales, como la activaci\u00f3n de regiones responsables de la atenci\u00f3n y de las habilidades visuoespaciales, seg\u00fan un estudio que ha elaborado el equipo de investigadores Marc Palaus, Elena Mu\u00f1oz, Raquel Viejo y Diego Redolar de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"item-gen item-01\">\n<div class=\"description\">\n<p>&#8220;Las partes del cerebro responsables de la atenci\u00f3n funcionan en los jugadores de manera m\u00e1s eficiente, ya que necesitan menos <a href=\"http:\/\/blogs-new.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2017\/07\/videojuegos.jpg\" rel=\"external nofollow\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-784 alignleft\" src=\"\/\/blogs-new.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-content\/uploads\/sites\/22\/2017\/07\/videojuegos.jpg\" alt=\"videojuegos\" width=\"299\" height=\"168\" \/><\/a>activaci\u00f3n para mantenerse concentrados en tareas exigentes&#8221;, ha explicado Palaus.<\/p>\n<p>El estudio, que ha sido publicado en la revista &#8220;Frontiers in Human Neuroscience&#8221;, ha recogido 116 estudios de investigaci\u00f3n internacionales que muestran que jugar a videojuegos mejora los diferentes tipos de atenci\u00f3n, incluidas la sostenida y la selectiva.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la exposici\u00f3n a los videojuegos estimula la corteza prefrontal, la cual permite mejorar la memoria de trabajo, imprescindible para mantener y manipular de forma temporal la informaci\u00f3n necesaria para llevar a t\u00e9rmino acciones a corto plazo.<\/p>\n<p>Tras revisar los distintos estudios basados en esc\u00e1neres cerebrales se confirma un aumento de la velocidad en el procesamiento de la informaci\u00f3n entre los jugadores. Seg\u00fan ha se\u00f1alado Palaus &#8220;Esto permite una mayor carga de trabajo cognitiva, y mejora su capacidad multitarea y su agilidad de reacci\u00f3n en situaciones bajo presi\u00f3n, tan necesarias hoy en d\u00eda en los entornos laborales&#8221;.<\/p>\n<p>Otra evidencia cient\u00edfica, recogida por Cognitive NeuroLab de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, es la optimizaci\u00f3n en las habilidades visuoespaciales. &#8220;Algunas regiones cerebrales, como el hipocampo derecho y regiones occipitoparietales, relacionadas con estas habilidades, muestran un aumento de volumen al experimentar con los videojuegos&#8221;, ha apuntado Redolar.<\/p>\n<p>Por tanto, los jugadores adquieren m\u00e1s facilidad para representar, analizar y manipular objetos mentalmente. Por ejemplo, son capaces de orientarse en un entorno nuevo, interpretar un mapa, realizar operaciones de c\u00e1lculo mental y estimar distancias entre objetos, entre otras acciones.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jugar a videojuegos provoca cambios estructurales en el cerebro, con el aumento del tama\u00f1o de algunas regiones y cambios funcionales, como la activaci\u00f3n de regiones responsables de la atenci\u00f3n y de las habilidades visuoespaciales, seg\u00fan un estudio que ha elaborado el equipo de investigadores Marc Palaus, Elena Mu\u00f1oz, Raquel Viejo y Diego Redolar de la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":784,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,3],"tags":[679],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=783"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":786,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions\/786"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/fonendoscopio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}