Blogs

Guillermo Díaz Bermejo

A las pruebas me remito

NECESITAMOS INMIGRANTES

Hace algunos días, tuvimos el honor de escuchar en la Tertulia L’alderique, al probablemente mayor experto en demografía que tenemos en España, Rafael Puyol, que además es presidente de la organización a la que pertenezco, Secot.

Disertó sobre el declive demográfico español y particularmente sobre la inquietante situación asturiana. En su exposición reseñó qué en Asturias, cada año se vienen perdiendo 2.700 habitantes, realidad esta que, si no se hace nada, nos va a poner en una situación límite. Hizo referencia también al gran problema de las migraciones internas que provocan el despoblamiento tanto de las alas de Asturias como de la región montañosa. Hizo alusión igualmente a que las políticas demográficas activas han de tener visión a largo plazo. Este problema de despoblación se agravará probablemente en los próximos años, dado que cada vez vamos teniendo menos mujeres en edad de procrear.

Entre las soluciones que el propone para mejorar la natalidad y reponer población, como es copiar modelos como el sueco o danés, que cuentan con políticas familiares orientadas a dar facilidad a las mujeres para que puedan compatibilizar su maternidad con la vida laboral, habló de la necesidad de recurrir a una mejor regulación de la inmigración regular, para facilitar la llegada de trabajadores de otros países, que sin duda alguna necesitamos.

Hace ya algún tiempo, yo participé también como ponente en esta tertulia y diserté sobre la inmigración irregular. Toqué en concreto algunos de los mitos más extendidos sobre los inmigrantes: “aquí no hay sitio para todos” o “vienen a quitarnos el trabajo”. Estas son unas afirmaciones que he oído en muchas ocasiones y que resultan bastante peligrosas o cuanto menos, requieren bastantes matizaciones.

Un día sí y otro también leemos noticias relativas a los problemas demográficos que tiene Asturias, con su creciente envejecimiento de la población y con la importante salida de jóvenes que se marchan a otros países en búsqueda de oportunidades. Ha de resaltarse aquí que el 80% de esos jóvenes que nos dejaron, son inmigrantes que llegaron a Asturias hace varios años cuando el sector de la construcción, de la agricultura y de los servicios, generaban muchos empleos.

 

Esta realidad demográfica asturiana y los riesgos que los expertos vaticinan, como ha hecho Rafael Puyol, no hace más que desmitificar esa falsa idea a la que aludía antes, de que aquí no cabemos todos o que nos vienen a quitar el trabajo. Sí es cierto que en la época de bonanza económica y hasta hace tan sólo cinco años, la población extranjera en Asturias, se había multiplicado por 10. Pero también es cierto que ahora, tras la crisis, la gran masa de esos inmigrantes, en su mayor parte sudamericanos, han retornado a sus países, donde ya tienen más posibilidades de empleo, e incluso a otros países europeos.

 

Por supuesto que estoy totalmente de acuerdo en que esos jóvenes y académicamente bien formados asturianos, que se ven obligados a buscar oportunidades en otros países, tendrían que tener empleo aquí. Pero lo que si es cierto que con esa sangría de inmigrantes que se han ido, (el 80%) nuestro déficit demográfico es enorme y eso, sin duda, va a lastrar nuestra economía regional y va a poner en peligro la viabilidad del sistema público de pensiones que en los últimos años, guste o no guste a muchos, estaba siendo sostenida por las cotizaciones de los inmigrantes que teníamos aquí y que de paso ha de decirse también, en su gran mayoría ya habían adquirido la nacionalidad española.

 

Por el conocimiento y la información que he ido adquiriendo como voluntario de una ONG, en la que estoy palpando de primera mano esa marcha masiva de inmigrantes, sobre todo latinoamericanos, no tengo por más que unirme a las teorías de los expertos en demografía y en economía, que dan un paso adelante y dicen que, contrariamente a pensar que aquí no cabe más gente, sostienen que, dado el serio envejecimiento de nuestra población, necesitamos con bastante urgencia que en los próximos años vuelvan los inmigrantes para conseguir que nuestra economía regional funcione adecuadamente. La propia Comisión Europea nos ha dicho que hasta 2030, España necesita siete millones de población adicional y por tanto Asturias que está en los puestos más altos del ranking de envejecimiento, necesita que bastantes de esos siete millones, vengan aquí.

 

Guste o no guste a muchos ciudadanos, que entienden que los extranjeros vienen a quitarnos el trabajo, yo sostengo que necesitamos a esos extranjeros, que vienen con unos perfiles profesionales adecuados para cubrir esos puestos de trabajo que, aun con todo el alto nivel de desempleo que tenemos, no pueden ser cubiertos por españoles que los están rechazando claramente (servicio doméstico, agricultura, ganadería, hostelería, etc.).  El ciudadano tiene que saber que cuando un extranjero llega a España, legalmente sólo puede ser empleado en aquellas actividades que el Instituto Nacional de Empelo trimestralmente cataloga entre las “profesiones de difícil ocupación”. Es decir, los puestos de trabajo que no se cubren porque no hay trabajadores españoles dispuestos a aceptarlos.

 

Destruido por los demógrafos expertos, como yo pienso, ese mito de que aquí no cabemos todos, lo que hay que propiciar entonces es que la inmigración vuelva a Asturias y para ello, no se trata de abrir fronteras para que nos llegue todo tipo de inmigración irregular. De lo que se trata es que nuestros gobernantes establezcan unas claras políticas inmigratorias para propiciar la llegada a nuestra economía, de inmigrantes “regulares” dispuestos a ocupar esos puestos de trabajo que existen en el “catálogo de profesiones de difícil ocupación”.

 

Una cosa es el problema de los subsaharianos que llegan en pateras, que ha de calificarse como un grave problema humanitario, o el de esa entrada de inmigración irregular, que puede generar marginación e incluso delincuencia y otra cosa muy distinta es propiciar esa inmigración legal o regular que sin duda alguna necesitamos porque contribuirá a que nuestra economía funcione. Voto por tanto porque nuestros gobernantes establezcan unas claras políticas de inmigración regular, para anticiparnos al grave problema demográfico que ya estamos teniendo.

 

Temas

Blog de Guillermo Díaz Bermejo

Sobre el autor

El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.


febrero 2019
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728