{"id":1166,"date":"2020-03-20T11:44:32","date_gmt":"2020-03-20T10:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/?p=1166"},"modified":"2020-03-20T11:44:32","modified_gmt":"2020-03-20T10:44:32","slug":"la-tienda-del-barrio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/2020\/03\/20\/la-tienda-del-barrio-2\/","title":{"rendered":"LA TIENDA DEL BARRIO"},"content":{"rendered":"<p>Hace bastante tiempo, escrib\u00ed un art\u00edculo, en el que me refer\u00eda a la buena costumbre de hacer las compras dom\u00e9sticas, en las peque\u00f1as tiendas que tenemos al lado de nuestras casas, donde conseguimos casi todo lo que necesitamos para nuestra intendencia diaria, al tiempo que ayud\u00e1bamos a esos aut\u00f3nomos que tenemos al lado de nuestra residencia. Recibimos un trato personalizado y hasta son nuestros amigos.<\/p>\n<p>Estos d\u00edas, a consecuencia de la emergencia nacional que ha provocado el coronavirus, de modo forzoso, hemos dejado de acudir a las grandes superficies, donde d\u00e1bamos beneficios a empresas multinacionales, de las que no sabemos ni quienes son los due\u00f1os, ni donde est\u00e1n. Ahora, obligados por las circunstancias, recurrimos, no por h\u00e1bito, sino como primer auxilio, a esa tienda que tenemos a la vuelta de la esquina y que, en estos momentos tan dif\u00edciles, se est\u00e1n esforzando por reponer a toda prisa todos los productos, para dar el mejor servicio posible a toda persona que entra en la tienda, sea o no sea cliente habitual.<\/p>\n<p>En mi caso, no he cambiado de h\u00e1bito y como hac\u00eda antes, ahora, para las compras habituales de carne, charcuter\u00eda, vino, productos de limpieza o higiene, me bajo a Riodi, donde te atienden con gran esmero, pulcritud y servicio. Dado que ya conocen mis gustos y preferencias, hasta me aconsejan sobre determinados productos que les acaban de llegar y que me pueden interesar. Adem\u00e1s, aunque sean pocos los productos que te llevas, si se trata de personas mayores, te facilitan la labor subi\u00e9ndote a casa las bolsas de la compra.<\/p>\n<p>Si lo que necesitas es pescado, pues nada, te vas un poco m\u00e1s all\u00e1 a ver a la joyera (digo joyera porque en vez de pescado, lo que vende son joyas pisciformes) y le compras esa merluza que te encarg\u00f3 tu mujer, bueno, o terminas desobedeciendo a tu mujer y sales de all\u00ed con ese pez que te mir\u00f3 mal en el expositor y viendo la mirada c\u00f3mplice de Mar\u00eda le dijiste, p\u00f3nmelo. Adem\u00e1s, para que no esperes, le dejas el encargo, te va limpiando o cortando el pez, te vas a hacer tus otras compras y a la vuelta a casa, ya recoges la bolsa y te la llevas.<\/p>\n<p>Y para\u00a0todo lo dem\u00e1s, te vas al Trampol\u00edn. Quiero comentar especialmente y quiz\u00e1 con mucho \u00e9nfasis, lo que pasa en esta tiendina que yo suelo llamar \u201cla casa de socorro\u201d, porque probablemente, aunque sus due\u00f1os ni tan siquiera sean conscientes de ello, est\u00e1n practicando un m\u00e1rketing comercial digno de ser estudiado en las escuelas de negocios. El Trampol\u00edn era una tiendina peque\u00f1ita, situada al lado de un cine, que vend\u00eda chuches. De pronto el cine cerr\u00f3 y esto oblig\u00f3 a que los due\u00f1os de modo urgente a dar un giro radical a su negocio y llegaron a lo que hoy es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sus due\u00f1os Chelo y Jovino, son unas personas buenas donde las haya, muy trabajadoras y muy singulares. Frecuentemente, cuando est\u00e1n atendiendo a los clientes, ri\u00f1en entre ellos y consiguen que nosotros los clientes entremos en el conflicto y mediemos en favor de Chelo si la cliente es una mujer, o a favor de Jovino si el cliente es un hombre. (se hacen notar. Gran regla del m\u00e1rketing). Cuando paso por delante paseando a mi perra, hago un gesto y digo: \u201cUna especial de la casa\u201d y cuando vuelvo del paseo entro y ya tengo una chapata preparada con el grado de cocci\u00f3n que a m\u00ed me gusta. Si quiero un peri\u00f3dico o una revista, all\u00ed la tengo. Si las tiendas ya est\u00e1n cerradas y necesito una botella de leche, de aceite o unos ajos, all\u00ed los tengo. Si quiero unos huevos de aldea, all\u00ed me los consiguen. Si quiero unas patatas de buena calidad, ellos me las proporcionan. Si quiero fruta, all\u00ed tengo la mejor. Un bizcocho, un croissant para desayunar, all\u00ed hay. Desde las 8 de la ma\u00f1ana hasta casi las 11 de la noche, all\u00ed est\u00e1n al pie del ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En resumen, aunque los productos puedan ser algo m\u00e1s caros, porque en esas tiendas de barrio no te vas a encontrar con las ofertas de las grandes superficies, al menos a m\u00ed me interesa pagar ese sobreprecio, por la comodidad y la calidad del servicio que recibo en ellas. Y, adem\u00e1s, de paso, contribuyo a que esas personas aut\u00f3nomas que trabajan mucho y muy duro, puedan ganarse la vida, porque, adem\u00e1s, en definitiva, estos negocios son las que contribuyen a sustentar nuestra econom\u00eda.\u00a0Conf\u00edo en que, tras esta triste experiencia que ahora estamos viviendo y que nos obliga a recurrir al auxilio de la tienda del barrio, hagamos de esto un h\u00e1bito que siga perdurando, una vez que la crisis del coronavirus llegue a su fin. Creo que la tienda del barrio se lo merece, hoy m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace bastante tiempo, escrib\u00ed un art\u00edculo, en el que me refer\u00eda a la buena costumbre de hacer las compras dom\u00e9sticas, en las peque\u00f1as tiendas que tenemos al lado de nuestras casas, donde conseguimos casi todo lo que necesitamos para nuestra intendencia diaria, al tiempo que ayud\u00e1bamos a esos aut\u00f3nomos que tenemos al lado de nuestra [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,15],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1166"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1166"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1167,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1166\/revisions\/1167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}