{"id":1649,"date":"2024-09-23T08:34:15","date_gmt":"2024-09-23T06:34:15","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/?p=1649"},"modified":"2024-09-23T08:34:15","modified_gmt":"2024-09-23T06:34:15","slug":"bulos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/2024\/09\/23\/bulos-2\/","title":{"rendered":"BULOS"},"content":{"rendered":"<p>Las noticias falsas, bulos o \u201cfake news\u201d con el objetivo de influir en las conductas humanas, no son algo nuevo, ya que siempre las ha habido, aunque con efectos m\u00e1s limitados, debido a que los medios de comunicaci\u00f3n y de reproducci\u00f3n, eran m\u00e1s rudimentarios. Pero, ahora, en los tiempos que vivimos, con medios de comunicaci\u00f3n en masa, con tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n muy desarrolladas y con redes sociales muy activas, esto se ha transformado en un gran problema para nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Se trata de un problema con dif\u00edcil soluci\u00f3n, a causa de las enormes dificultades para identificar al emisor de los bulos o a los receptores de los mismos, que, en muchos casos, cuando los reenv\u00edan a otras personas, tambi\u00e9n podr\u00eda consider\u00e1rseles como autores, al difundir en las redes sociales estas noticias falsas y, sobre todo, para determinar y cuantificar el perjuicio causado a terceros.<\/p>\n<p>En este momento, viviendo como vivimos en lo que se llama la sociedad de la informaci\u00f3n, cuando nos movemos en las redes sociales y por tanto quedamos sometidos a sus algoritmos, muy probablemente, est\u00e1 llegando a nosotros m\u00e1s desinformaci\u00f3n que nunca, debido a que no la podemos comprobar o verificar y, por tanto, algunos de los ciudadanos la reenv\u00edan y con ello provocan da\u00f1os y perjuicios a personas, empresas e instituciones, cuando se las coloca en el foco del bulo.<\/p>\n<p>Ante este gran problema, la pregunta es \u00bfqu\u00e9 pueden hacer las v\u00edctimas de un bulo? Es cierto que recursos legales s\u00ed existen, pero para condenar estas conductas, frecuentemente va a ser muy dif\u00edcil valorar derechos fundamentales de los ciudadanos, cuales son la libertad de expresi\u00f3n y la libertad de informaci\u00f3n, para confrontarlos con la posible sanci\u00f3n o condena por lesionar derechos de ciudadanos cuando son perjudicados por estas noticias difundidas falsariamente.<\/p>\n<p>A t\u00edtulo de ejemplo, los perjudicados por noticias falsas o inexactas en medios de comunicaci\u00f3n, podr\u00edan recurrir al derecho de rectificaci\u00f3n. Podr\u00edan recurrir tambi\u00e9n a una demanda o querella por delitos contra el honor, cuando las informaciones publicadas sean injuriosas o calumniosas. Podr\u00eda recurrirse tambi\u00e9n a denunciar un delito de odio si esas informaciones falsas incitaran al odio, la violencia o la discriminaci\u00f3n de determinados colectivos.<\/p>\n<p>Si recurrimos a la vigente Ley de Protecci\u00f3n del Derecho al Honor, podremos perseguir a los autores de informaciones que lesionen la dignidad, la reputaci\u00f3n o la fama del afectado. Podremos recurrir tambi\u00e9n a la Ley Org\u00e1nica de Protecci\u00f3n de Datos, frente a los responsables de las redes sociales o servicios equivalentes.<\/p>\n<p>Pero, aun con todas estas herramientas, la v\u00eda judicial, siempre lenta, puede resultar poco eficaz para resolver esta cuesti\u00f3n, m\u00e1xime cuando no se pueden pedir medidas cautelares que pueden chocar con el derecho a la informaci\u00f3n o a la libertad de expresi\u00f3n. A todo esto, hemos de a\u00f1adir la enorme dificultad que existe para demostrar o presentar prueba fehaciente de los da\u00f1os causados.<\/p>\n<p>En el supuesto de que el perjudicado decida acudir a la v\u00eda judicial, va a encontrarse adem\u00e1s de la confrontaci\u00f3n con otros derechos, con la gran dificultad para poder demostrar que una publicaci\u00f3n ciertamente es falsa y que adem\u00e1s ha causado da\u00f1os de cualquier naturaleza. Seg\u00fan opinan expertos juristas, una publicaci\u00f3n falsa no es una fuente solvente y, por tanto, no servir\u00e1 de prueba en un procedimiento judicial. La clave del asunto es poder demostrar que ha causado unos da\u00f1os y perjuicios, que, adem\u00e1s han de ser cuantificados y que hay una clara relaci\u00f3n causa-efecto, algo que no resulta nada f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Concluyo por tanto diciendo que la cuesti\u00f3n es peliaguda y que no es nada f\u00e1cil perseguir, judicializar y condenar al autor o autores de estas noticias falsas o bulos que se publican en todos los lados y especialmente en las redes sociales.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las noticias falsas, bulos o \u201cfake news\u201d con el objetivo de influir en las conductas humanas, no son algo nuevo, ya que siempre las ha habido, aunque con efectos m\u00e1s limitados, debido a que los medios de comunicaci\u00f3n y de reproducci\u00f3n, eran m\u00e1s rudimentarios. 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