{"id":894,"date":"2017-12-04T18:40:16","date_gmt":"2017-12-04T17:40:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/?p=894"},"modified":"2017-12-04T18:40:16","modified_gmt":"2017-12-04T17:40:16","slug":"la-revolucion-pendiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/2017\/12\/04\/la-revolucion-pendiente\/","title":{"rendered":"LA REVOLUCI\u00d3N PENDIENTE"},"content":{"rendered":"<p>Me sirve de pie para hilvanar este art\u00edculo, lo que dijo el dramaturgo y premio nobel, Bernard Shaw: <strong><em>No dejamos de jugar porque nos hacemos viejos. Envejecemos porque dejamos de jugar.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las generaciones de mi edad, mayores de 65 a\u00f1os y hoy jubilados, hemos nacido en una dictadura, en la que luch\u00e1bamos por defender unos derechos y unas libertades. Luch\u00e1bamos por alcanzar una democracia. Luch\u00e1bamos por defender la igualdad de derechos entre los hombres y las mujeres o por combatir el racismo. Luch\u00e1bamos por conseguir mejores servicios y una mayor calidad de vida Nos esforz\u00e1bamos, trabaj\u00e1bamos duro, sufr\u00edamos estrecheces econ\u00f3micas, sac\u00e1bamos a nuestros hijos adelante d\u00e1ndoles la mejor formaci\u00f3n posible. Y en esa lucha continuada y muchas veces dif\u00edcil, casi sin darnos cuenta, llegamos a la edad de la jubilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta nueva situaci\u00f3n aceptada, pero muchas veces no querida, creo que las personas jubiladas tenemos ante nosotros una revoluci\u00f3n pendiente y debemos de luchar por ganarla. Por suerte (no por desgracia, como algunos economistas sostienen, al decir que somos un problema para el sistema de pensiones y una amenaza en ciernes para el sistema econ\u00f3mico), los espa\u00f1oles somos mucho m\u00e1s longevos y tenemos m\u00e1s calidad de vida que generaciones anteriores, gracias al buen sistema sanitario que tenemos y que seguro est\u00e1 entre los mejores del mundo, aunque algunos lo critiquen.<\/p>\n<p>Aceptamos que el sistema econ\u00f3mico o pol\u00edtico decidiera que a los 65 a\u00f1os hoy y a los 67 dentro de un tiempo, todos tenemos que jubilarnos y por tanto ya tenemos que ser viejos, porque, seg\u00fan dicen, estamos obsoletos y amortizados. La cuesti\u00f3n es \u00bfa qu\u00e9 edad envejecemos?, porque una cosa es el envejecimiento y otra muy distinta es la longevidad. La longevidad (que por suerte para nosotros, es de las m\u00e1s grandes del mundo, debido a \u00a0que tenemos un claro incremento de nuestra esperanza de vida), es una cuesti\u00f3n de a\u00f1os cumplidos en el calendario, pero el envejecimiento no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de calendario, es sobre todo una actitud mental.<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, los jubilados tenemos que tener una visi\u00f3n positiva del envejecimiento y tenemos que luchar para seguir manteni\u00e9ndonos activos tanto f\u00edsica como mentalmente, ya que estamos ante el hecho constatable de que la poblaci\u00f3n est\u00e1 viviendo muchos m\u00e1s a\u00f1os y con mucha m\u00e1s calidad de vida que otras generaciones anteriores. Con esta visi\u00f3n positiva, los jubilados tenemos que volver a luchar en esta nueva revoluci\u00f3n que est\u00e1 ante nosotros y que tenemos que ganar. En modo alguno podemos asumir y aceptar la definici\u00f3n que la Real Academia de la Lengua hace sobre la jubilaci\u00f3n o la vejez, cuando dice que nos cesan y nos dan un derecho a pensi\u00f3n por raz\u00f3n de vejez. O que nos dispensan del trabajo, por raz\u00f3n de nuestra edad o decrepitud que no nos permite realizar las actividades que ten\u00edamos o que nos incumb\u00edan, o cuando coloquialmente se nos dice que nos desechan porque somos in\u00fatiles. O sencillamente porque llegamos a una edad, donde ya tenemos derecho a la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tampoco podemos asumir ni aceptar que nosotros, los jubilados o los viejos, somos un problema porque generamos muchos gastos en pensiones, en sanidad, en dependencia o en otras muchas cosas. Muy al contrario, nosotros somos una gran oportunidad de negocio para el mundo empresarial donde pueden focalizarse nuevas inversiones dirigidas a los jubilados. Frente a este real hecho demogr\u00e1fico de una mayor longevidad, seguro que aparecer\u00e1n nuevas actividades empresariales dirigidas a este sector de la poblaci\u00f3n, que sin duda alguna van a generar muchos beneficios para ellas. Por tanto, nosotros no somos una carga. Somos una oportunidad de negocio.<\/p>\n<p>Me niego a que se hable de nosotros como unas personas que tras la jubilaci\u00f3n, tenemos toda clase de achaques, man\u00edas propias de los viejos, que se nos olvidan las cosas, que ya somos analfabetos digitales, que lo mejor que podemos hacer es dedicarnos a pasear para molestar lo menos posible, o a hacer viajes con el IMSERSO con bailes de sal\u00f3n incluidos, o que, como no tenemos nada que hacer, nos dediquemos a pasear a nuestros nietos.<\/p>\n<p>Es cierto que, por mi edad de calendario, yo ya me estoy haciendo mayor, pero en modo alguno por mi manera de ser y de actuar.\u00a0 No pretendo tener una segunda juventud cuando sigo haciendo buenas y largas rutas en bicicleta, esquiando o haciendo toda la serie de actividades\u00a0 que mi estado f\u00edsico me permite, aunque sea mayor. La etapa de la juventud ha quedado atr\u00e1s y ya la tengo superada. No pretendo emular por tanto, todas aquellas actividades que hac\u00eda cuando era joven, pero si pretendo\u00a0 romper esos estereotipos que se dan a la vejez. Pretendo vencer actitudes viejistas.<\/p>\n<p>Quiero seguir haci\u00e9ndome mayor cultivando mi aspecto f\u00edsico, cultiv\u00e1ndome intelectualmente a trav\u00e9s de la formaci\u00f3n, reciclando mis conocimientos profesionales e incluso emprendiendo nuevos procesos formativos. Me gusta sentirme orgulloso de mi edad y de haber llegado a donde he llegado. Pero esto no es suficiente y de ah\u00ed que quiera luchar por esa revoluci\u00f3n pendiente que implica que siga preocupado y critique la pol\u00edtica y la injusticia social.<\/p>\n<p>Quiero resistirme a que algunos j\u00f3venes me digan que nosotros ya estamos obsoletos y por eso reto a esos j\u00f3venes a que en buena lid debatan conmigo sobre el uso por ejemplo de las nuevas tecnolog\u00edas o que debatan conmigo sobre esa formaci\u00f3n acad\u00e9mica reglada en la que estoy inmerso ahora mismo, o que debatan conmigo sobre cuestiones empresariales o profesionales.<\/p>\n<p>Nosotros somos un grupo muy numeroso y heterog\u00e9neo. Cada uno somos diferentes y tambi\u00e9n tenemos necesidades diferentes, pero hay algo important\u00edsimo que nos une y es que tenemos la serenidad de la madurez, experiencia, sabidur\u00eda e independencia. Pero dir\u00eda a\u00fan m\u00e1s, muchos seguimos teniendo coraje y fuerza. Y por eso considero que una sociedad coherente, debe de dar protagonismo a las personas que venimos de esta generaci\u00f3n, ofreci\u00e9ndonos la posibilidad u oportunidad de que podamos seguir estando activos.<\/p>\n<p>Mi edad ya no importa, lo que importa es que ya tengo bastantes a\u00f1os y bastantes experiencias vitales para no tener miedo y para hacer aquello que quiero y siento. Y lo que quiero sencillamente es iniciar la revoluci\u00f3n contra el envejecimiento, pasando a un envejecimiento activo en esta etapa de la vida en la que podemos seguir creciendo personalmente. Como alguien dijo. \u201ctenemos que dar vida a los a\u00f1os y no solamente a\u00f1o a la vida. La poblaci\u00f3n no envejece. Lo hacen las personas\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me sirve de pie para hilvanar este art\u00edculo, lo que dijo el dramaturgo y premio nobel, Bernard Shaw: No dejamos de jugar porque nos hacemos viejos. Envejecemos porque dejamos de jugar. Las generaciones de mi edad, mayores de 65 a\u00f1os y hoy jubilados, hemos nacido en una dictadura, en la que luch\u00e1bamos por defender unos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[15],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=894"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":895,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/hispadata\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}