{"id":148,"date":"2013-08-25T17:11:15","date_gmt":"2013-08-25T17:11:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=148"},"modified":"2013-08-25T17:11:15","modified_gmt":"2013-08-25T17:11:15","slug":"100-000-000-e","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2013\/08\/25\/100-000-000-e\/","title":{"rendered":"100.000.000 \u20ac"},"content":{"rendered":"<p>Les confieso que soy futbolero en excedencia. O m\u00e1s bien en desapego progresivo. Uno, que ha crecido en las gradas del antiguo Tartiere (con algunos que ahora quieren ser alguna cosa, pero sin conocer de nada a otros y se las dan de oviedistas hasta la m\u00e9dula sin haber pisado aquel fr\u00edo asfalto del grader\u00edo) y que ha conocido todo el norte, parte del centro y algo del Sur en autobuses que llevaban juventud y sentimiento azul, crey\u00f3 alg\u00fan d\u00eda, en esos tiempos imp\u00faberes, que el f\u00fatbol era lo \u00fanico que daba sentido a una vida. Recuerdo haber llegado en un autob\u00fas desde G\u00e9nova (26 horas de penuria) y decirle a mi padre que hubiera preferido romperme un brazo que el gol que nos ech\u00f3 de Europa en el minuto 91. Pero claro, eran otros tiempos, era el 2 de octubre de1991. Hallovido mucho y ha llovido de todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El caso es que, como les digo, voy en franca retirada. Mi f\u00fatbol se ha quedado para disfrutar de la selecci\u00f3n espa\u00f1ola y seguir creyendo en nuestro ovied\u00edn, para alg\u00fan d\u00eda poder llevar a mis hijas a un partido de primera de los de verdad. Ahora, que el tiempo todo lo matiza, cada vez tenemos menos pelo, y el que nos queda empieza a coger color nevado, me he dado cuenta que el escaso tiempo libre del que uno dispone no puede destinarse a ver a unos tipos correr detr\u00e1s de un bal\u00f3n, o que, al menos, hay que modular el tiempo que se dedica a ello. Hay mucho que ver y poca vida. Cada d\u00eda, un d\u00eda menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed que viendo desde la objetividad el nuevo capricho de Florentino, a uno la realidad se le dibuja tremendamente obscena. Quiere gastarse cien millones de euros en fichar a un tipo ingl\u00e9s, de apellido Bale, para saciar el hambre de copas (qu\u00e9 bonita met\u00e1fora) de sus seguidores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y, esto, en los tiempos que atravesamos, es una sandez, una groser\u00eda, una obscenidad y algo que alguien deber\u00eda prohibir. Cierto que son una sociedad an\u00f3nima, que hacen con su dinero lo que estiman, que lo tienen y pueden gast\u00e1rselo y todo lo que me quieran decir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero el FMI dicen que hay que bajar los salarios un 10 % para salir de este agujero negro en el que ya llevamos cinco a\u00f1os ( y habr\u00e1 que hacerlo, porque nos merecemos salir) y los sueldos medios espa\u00f1oles han bajado de los 900 \u20ac. Y con cien millones de euros se pueden hacer cuatro hospitales de modernos quir\u00f3fanos, comprar 4000 coches de bomberos, pagar la mitad de los gastos del presupuesto anual del Ayuntamiento de Oviedo o salvar el CSIC, donde setecientos investigadores de vanguardia (s\u00ed, esos que nos salvan del c\u00e1ncer, o evitan que nos matemos en nuestros coches, o que la comida que nos dan nos acabe destrozando) est\u00e1n pendientes solamente de recaudar 75 millones para poder seguir trabajando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya lo sabe Florentino. Puede pagar la deuda sanitaria de la comunidad valenciana, crear 4 hospitales y ponerle el nombre de su equipo, o salvar el CSIC y que a partir de ahora se llame Centro de investigaci\u00f3n Real Madrid, si quiere. A\u00fan le sobran 25 para sus est\u00fapidos fichajes. Pero no puede ni debe tirar 100 millones de euros un tipo que puede lesionarse a los cinco minutos, o que, a lo sumo, dar\u00e1 diez minutos de gloria a tipos locos que, como yo en su d\u00eda, creen que el f\u00fatbol lo es todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El f\u00fatbol no es nada m\u00e1s que un entretenimiento. La madurez te ense\u00f1a a distinguir lo f\u00fatil y lo real. El que no lo ha aprendido, es porque a\u00fan no ha alcanzado esa madurez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La verdadera l\u00e1stima es que muchos de los que a\u00fan no lo han aprendido son directivos de clubes de primera divisi\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Les confieso que soy futbolero en excedencia. 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