{"id":187,"date":"2013-11-28T21:04:51","date_gmt":"2013-11-28T21:04:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=187"},"modified":"2013-11-28T21:04:51","modified_gmt":"2013-11-28T21:04:51","slug":"y-el-demonio-invento-el-purgatorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2013\/11\/28\/y-el-demonio-invento-el-purgatorio\/","title":{"rendered":"Y EL DEMONIO INVENT\u00d3 EL PURGATORIO &#8230;"},"content":{"rendered":"<p align=\"CENTER\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"><span style=\"font-size: large\"><strong>Y EL DEMONIO INVENT\u00d3 EL PURGATORIO \u2026.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Cuenta la estricta doctrina cat\u00f3lica que no fue el demonio quien invent\u00f3 el infierno, que se presenta como contraposici\u00f3n al cielo y lo que este representa, por tanto creado por la Divina Providencia,sino que el invento original del demonio es el purgatorio. Un lugar donde, hasta la eternidad, nuestro esp\u00edritu vaga sin rumbo, sometido al fuego perpetuo y la tortura, con la esperanza vana de que aquello acabe alg\u00fan d\u00eda. Pero nunca acaba, porque precisamente lo eterno es lo que no tiene fin. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Y el legislador, esa entelequia compuesta de se\u00f1ores expertos que a veces consultan y a veces se re\u00fanen consigo mismos para darnos las letras y frases que, reunidas en art\u00edculos y cap\u00edtulos, habr\u00e1n de regular nuestras vidas, pens\u00f3 una ma\u00f1ana que la cosa de la econom\u00eda no iba bien. Y en ese buenismo que caracteriza al legislador mercantil, pens\u00f3 que las empresas lo pasaban mal, que ten\u00edamos una ley de suspensi\u00f3n de pagos de 1922 y una de quiebras de principios de siglo, y que algo hab\u00eda que hacer. As\u00ed que cre\u00f3 la ley concursal, con el fin optimista de que, quien padec\u00eda sobreseimiento temporal de cobros y pagos, tuviera un medio jur\u00eddico para que, sin devengar intereses en sus deudas, sin verse acuciado por ejecuciones innumerables y pudiendo coger un poco de ox\u00edgeno, pudiese llegar a un acuerdo con sus acreedores, por medio del procedimiento de quita y espera. As\u00ed los acreedores cobrar\u00edan, un poquito menos de lo que se les deb\u00eda, y en un plazo m\u00e1s largo, y el deudor podr\u00eda sobrevivir, y no verse abocado a cerrar de la noche a la ma\u00f1ana, dejando tras de s\u00ed un reguero de cad\u00e1veres. Y el legislador, acaso sin quererlo, se convirti\u00f3 en demonio e invent\u00f3 el purgatorio. All\u00ed penan las almas empresariales durante a\u00f1os, sometidos al fuego eterno de los incidentes concursales, deseando \u00fanicamente que aquello concluya. Pero no, raramente acaba. Como la energ\u00eda, ni se crea ni se destruye, acaso solamente se transforma, y no siempre para bien.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> De lo que dec\u00eda la ley a lo que pasa en la realidad hay un trecho insalvable. El 92 % de los concursos que se instan en Espa\u00f1a acaban en liquidaci\u00f3n, que es la fase en la que no hay acuerdo con los acreedores, y solo queda vender lo poco que hay para pagar a los acreedores privilegiados (siempre los mismos, trabajadores, bancos, seguridad social y hacienda p\u00fablica) y que el resto de acreedores, el peque\u00f1o alba\u00f1il o el que vend\u00eda los clips de la oficina vaguen por el purgatorio, acaso acompa\u00f1ados de su deudor principal, que ha atravesado todas las fases del Infierno de Dante y ya le da igual ocho que ochenta.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> En Oviedo hemos vivido concursos de grandes, peque\u00f1os y medianos. Nuestros juzgados de lo mercantil no hacen otra cosa que tramitar solicitudes de concursos y sus m\u00faltiples incidentes. Si usted tiene una simple deuda que tiene que reclamar ante ese juzgado, o una pugna accionarial con su socio, \u00e1rmese de valor y t\u00f3mense un ansiol\u00edtico. Los concursos lo polarizan todo.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Parafraseando a Bertold Brech (aunque ahora parece que la frase tampoco es suya) dir\u00edamos que un d\u00eda vinieron a por El Caleyo, pero no nos import\u00f3, porque no \u00e9ramos de los suyos. Otro d\u00eda vinieron a por Ceyd, pero tampoco nos import\u00f3 porque no \u00e9ramos de los suyos. Otro d\u00eda vinieron a por Jovellanos XXI, pero nos dio igual porque no les conoc\u00edamos. Hoy han venido a por nosotros, pero hoy ya es tarde\u2026<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Esta moda tan maligna de los concursos ha llegado incluso a los supuestos en que se abren los llamados \u201cconcursos sin activo\u201d, esos en los que no hay ni para asumir los gastos del propio concurso, donde el administrador concursal, generalmente un letrado, se lleva una buena parte y se ha ganado una mala fama general. Y no crean que voy a sacar el corporativismo. Fama merecida en ocasiones. No es justo que los acreedores no vean nada y los honorarios del letrado sean cr\u00e9dito privilegiado. La mayor\u00eda no son as\u00ed, pero con que haya uno, y hay varios (si quieren nombres y despachos profesionaeles ll\u00e1menme sin problemas) el desprestigio para la profesi\u00f3n ya es notorio.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Tengo varios clientes que han trabajado mucho para empresas de la construcci\u00f3n. En el ordenador de mi despacho profesional tengo un modelo de comunicaci\u00f3n de cr\u00e9ditos para los momentos en que se lo solicitan desde un juzgado mercantil. Al comenzar estas l\u00edneas he hecho el esfuerzo de contar los escritos presentados. El archivo se cre\u00f3 en 2010. Ten\u00eda 255 archivos. El purgatorio es muy grande y maligno.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Y ya saben, a quien no le guste, siempre les queda el recurso. Aunque, como dec\u00eda aquel paisano de Mieres cuando perdi\u00f3 el juicio y la juez le dijo que pod\u00eda apelar a Oviedo: \u201cDeje, deje, que ya qued\u00e9 bien \u201cpelao\u201d aqu\u00ed\u201d.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> El tejido empresarial ovetense ha sido desguazado por la crisis, y lo que se pensaba que iba a ser su remedio se ha convertido en una fase m\u00e1s de la penuria. Cuando alguien padece en un familiar cercano la maldici\u00f3n del c\u00e1ncer acaba pidiendo al cielo que se lo lleve pronto. En el concurso ocurre algo parecido, lamentablemente.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Cambria,serif\"> Pero no, la cosa nunca concluye r\u00e1pido. El purgatorio es eterno por definici\u00f3n. Y algunos, por su mala cabeza, y la prepotencia de los a\u00f1os buenos, hasta se lo merecen. Otros no, pero vagar\u00e1n por id\u00e9nticas tierras. El legislador tuvo cabeza para crear un \u00fanico territorio inh\u00f3spito.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y EL DEMONIO INVENT\u00d3 EL PURGATORIO \u2026. Cuenta la estricta doctrina cat\u00f3lica que no fue el demonio quien invent\u00f3 el infierno, que se presenta como contraposici\u00f3n al cielo y lo que este representa, por tanto creado por la Divina Providencia,sino que el invento original del demonio es el purgatorio. Un lugar donde, hasta la eternidad, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/187"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=187"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/187\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=187"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=187"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=187"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}