{"id":203,"date":"2013-12-01T19:24:05","date_gmt":"2013-12-01T19:24:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=203"},"modified":"2013-12-01T19:24:05","modified_gmt":"2013-12-01T19:24:05","slug":"y-ahora-el-crimen-de-vallobin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2013\/12\/01\/y-ahora-el-crimen-de-vallobin\/","title":{"rendered":"Y AHORA, EL CRIMEN DE VALLOBIN"},"content":{"rendered":"<p>La verdad es que llevamos un par de semanitas terribles. Con etarras, violadores, asesinos, ladrones de diversa \u00edndole y criminales de todos los art\u00edculos del C\u00f3digo saliendo de prisi\u00f3n sonrientes brazo en alto, nos llega la sentencia del Prestige, que exonera de responsabilidad a todos los acusados, tras trece a\u00f1os de instrucci\u00f3n y nueve meses de juicio.<\/p>\n<p>Me dec\u00eda la pasada semana un compa\u00f1ero de profesi\u00f3n que estaba loco, que como se me ocurr\u00eda, teniendo que ir todos los d\u00edas al juzgado &#8220;<em>rajar<\/em>&#8221; de la judicatura. Ya le expliqu\u00e9 que yo no &#8220;<em>rajo<\/em>&#8221; de la judicatura. Intento explicar el malestar general del ciudadano con las resoluciones judiciales que ve en los \u00faltimos tiempos. Dentro de todo abogado hay un ciudadano, con derecho a pensar y a opinar, y a estar a disgusto, incluso con pleitos que le quedan muy lejanos. Y, a mayor abundamiento, no es culpa de los jueces lo que ocurre. Dec\u00eda Montesquieu que el juez es la boca que pronuncia las palabras de la ley. As\u00ed que los jueces trabajan con el material que se les da.<\/p>\n<p>En el tema de la doctrina Parrot, sucesivos legisladores se dieron Mus en lugar de modificar la ley. Por eso ahora al juez no le queda otra opci\u00f3n que la que adopt\u00f3. No me gusta la premura. El fondo, desgraciadamente, no podr\u00eda ser otro.<\/p>\n<p>En el procedimiento penal del Prestige, a\u00fan recuerdo cientos de voluntarios cogiendo galipote con sus manos. Incluso yo mismo colabor\u00e9.\u00a0 Porque fue de las escasas ocasiones en que el espa\u00f1ol, cainita por definici\u00f3n, sinti\u00f3 que la costa era suya, de todos, y que unos bastardos se la hab\u00edan destrozado poniendo en el mar una chatarra con motores. Echo de menos una declaraci\u00f3n de responsabilidad de la empresa propietaria del barco.\u00a0 Quiz\u00e1 el pobre capit\u00e1n, un anciano encogido en la actualidad,\u00a0 patronaba lo poco que pod\u00eda con la mejor voluntad posible. Pero la propietaria era plenamente consciente de lo que lanzaba al mar. Y ten\u00eda una aseguradora, con mil millones de \u20ac de responsabilidad civil. Insuficientes a todas luces para paliar los da\u00f1os de nuestras costas, pero que valdr\u00edan de aperitivo. Ahora hay que devolverles los 22 millones que consignaron. Sinceramente, duele. Y duele mucho.<\/p>\n<p>Y ahora, el Tribunal Supremo anula su propia sentencia del crimen de Vallob\u00edn. S\u00ed, aquel de una noche mal\u00e9fica en la que cuatro perturbados, en lugar de celebrar lo bueno que trae San Juan, se dedicaron a quitarle la vida a una joven de 36 a\u00f1os para despu\u00e9s descuartizarla.<\/p>\n<p>El m\u00e1s alto tribunal anula su sentencia anterior por haber infringido el principio acusatorio y deber reducir la pena a uno de los autores materiales de semejante locura. Como mucho, se le podr\u00e1n imponer 9 a\u00f1os frente a los 27 que se le impusieron originalmente y que fueron menguando a base de recursos. Esto es lo que tenemos, y aqu\u00ed cerquita, en el barrio de Vallob\u00edn. El ciudadano no sabe si es culpa del acusador particular, del actor civil, del Ministerio Fiscal. Sabe lo que lee y lo que ve. Y no le gusta, nada de nada.<\/p>\n<p>Dec\u00eda un famoso cocinero en una entrevista televisiva que siempre supo acerca de cebollas, cocidos y tiempos de cocci\u00f3n. Pero que ahora, a base de disgustos en prensa y televisi\u00f3n, ya podr\u00eda calcular de memoria los plazos de prescripci\u00f3n de los delitos. Y es que hay tanto prescrito &#8230;<\/p>\n<p>Y hay tanto Diputado, Senador, Presidente de Diputaci\u00f3n, Sindicalista, violador, corrupto, asesino, ladr\u00f3n (todos en la misma bolsa) cuyos delitos han prescrito o han salido enormemente baratos, que el ciudadano (el de a pie y el que va dentro de todo jurista) est\u00e1 asqueado de esta situaci\u00f3n que parece de impunidad.<\/p>\n<p>Y la culpa no es del juzgador, al que, como a m\u00ed, le debe molestar enormemente lo que ve, pero no tiene armas con las que combatir. Necesitamos legislar m\u00e1s, y m\u00e1s duro. En caso contrario, tendremos la sensaci\u00f3n de que hemos convertido esto en un sindios. Si no lo hemos hecho ya &#8230;.<\/p>\n<p>Y supongo que habr\u00e1 algunos que digan eso de que legislar es limitar la libertad del ciudadano, que no puede el Estado ser coercitivo, que el individuo debe ser digno de confiar en \u00e9l &#8230; y esas monsergas progres que tanto gustan de contar algunos. Para ellos recomiendo una charla con los familiares de las v\u00edctimas de los que estos d\u00edas salen de prisi\u00f3n, un paseo por Vallob\u00edn y el repaso de las im\u00e1genes, recogidas en prensa, de aquella noche o una madrugada de invierno recogiendo galipote con las manos en la playa de Cand\u00e1s. Esos mordiscos de realidad quitan muchos prejuicios.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdad es que llevamos un par de semanitas terribles. 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