{"id":417,"date":"2015-03-01T23:00:31","date_gmt":"2015-03-01T23:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=417"},"modified":"2015-03-01T23:00:31","modified_gmt":"2015-03-01T23:00:31","slug":"algo-que-ocultar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2015\/03\/01\/algo-que-ocultar\/","title":{"rendered":"ALGO QUE OCULTAR"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">ALGO QUE OCULTAR<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy hablamos de literatura. Ya estuvo bien de pol\u00edtica o desastres diarios. Ya cansados de si podemos o no podemos, de si debemos o nos deben, o de las cifras de paro. Nada mejor que seguir creyendo en quienes son capaces de confrontar con la realidad diaria para hacerla m\u00e1s dulce, o m\u00e1s amarga, pero divergente a la de cada ma\u00f1ana. Esos locos capaces de juntar palabras del modo m\u00e1s bonito posible, creando una historia distinta, sac\u00e1ndonos de lo que cada ma\u00f1ana nos muda el gesto, llev\u00e1ndonos donde, sin ellos, quiz\u00e1 nunca llegar\u00edamos. Y dej\u00e1ndonos que nos convirtamos en lo que ellos deseen en la fugaz pero intensa relaci\u00f3n que mantendremos con el producto que sale de sus manos y sus cabezas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me refiero a los escritores, esa especie en extinci\u00f3n que sufre los zarpazos de la realidad de modo m\u00e1s abrupto que los comerciantes, y la combate transform\u00e1ndola y arribando a un mundo distinto a \u00e9ste, donde unos magos, llamados personajes, crean una trama que nos conduce a compartir con ellos vidas y muertes, amores y fracasos, cr\u00edmenes y haza\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siguen siendo los escritores los \u00faltimos profetas de una especie en eclipse con la que no acabar\u00e1n mientras queden cosas por contar. Mientras sea posible sentarse frente a un papel y transformar el rumbo rutinario de un mundo que ya no sabemos si nos enamora o nos desagrada, en otro mundo, en otros lugares, en otros momentos. A ellos quiz\u00e1 les debamos poder seguir desayunando como usted lo hace ahora mientras compartimos estas l\u00edneas y su caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por eso, cada vez que alguien novel se aventura por la intrincada senda de las palabras y las p\u00e1ginas, de los cap\u00edtulos y las secciones, de los personajes y las aventuras, se enciende una vela en alg\u00fan sitio secreto de esos en que competimos con la realidad en desazones. En ese lugar remoto donde cada d\u00eda nos ganan unas batallas y vencemos en otras. Donde, al final de cada jornada, compensamos pensando \u00fanicamente en no haber sido destrozados en el anotador. De momento, gracias a ellos, y a otros muchos que siguen teniendo fe, vamos ganando a la realidad cada noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta tarde tengo el placer de presentar la novela de ANA ZARAUZA, que titula esta columna: \u00a0\u201cAlgo que ocultar\u201d. No les dir\u00e9, o mejor s\u00ed, que es una magn\u00edfica novela que no pueden perderse. Que con ella viajar\u00e1n tan cerca como a Llanes y tan lejos como su imaginaci\u00f3n les permita. En ella conocer\u00e1n amores y odios. Y profundizar\u00e1n en las dif\u00edciles relaciones personales de los cuerpos y fuerzas de seguridad de nuestro pa\u00eds. De la mano de sus p\u00e1ginas nos iremos por los acantilados de nuestro bello occidente, y volveremos al pasado, donde violar a una sirviente no era un delito, sino algo que ven\u00eda con el dinero. No con el se\u00f1or\u00edo, porque el se\u00f1or\u00edo nunca se pudo comprar. Volveremos al pasado para llegar a hoy, a donde nos gusta y nos toca estar, y cerraremos esas p\u00e1ginas habiendo viajado gratis, en el medio m\u00e1s bonito que se ha inventado, el de la imaginaci\u00f3n llevada de la mano de la realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El RIDEA, ese magn\u00edfico escenario que hoy nos ofrecen para hablar de literatura, ser\u00e1 pues espacio de una aventura hist\u00f3rica y real. Antigua y moderna. \u00c9pica y ruin. Valiente, como todas las aventuras literarias, y miedosa como el futuro de quien se aventura a compartir en sus p\u00e1ginas lo que un d\u00eda pas\u00f3 por su cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy, Ana Zarauza enciende una nueva y peque\u00f1a vela en nuestra lucha con la realidad. Y mientras los dem\u00e1s podamos estar all\u00ed vi\u00e9ndola nacer, con su tenue luz, en la batalla diaria, seguiremos siendo afortunados.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO QUE OCULTAR \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy hablamos de literatura. Ya estuvo bien de pol\u00edtica o desastres diarios. Ya cansados de si podemos o no podemos, de si debemos o nos deben, o de las cifras de paro. Nada mejor que seguir creyendo en quienes son capaces de confrontar con la realidad diaria para hacerla m\u00e1s [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/417"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}