{"id":452,"date":"2015-05-07T21:09:44","date_gmt":"2015-05-07T21:09:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=452"},"modified":"2015-05-07T21:09:44","modified_gmt":"2015-05-07T21:09:44","slug":"dura-lex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2015\/05\/07\/dura-lex\/","title":{"rendered":"DURA LEX"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Calibri\">DURA LEX<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy les voy a contar una historia de esas que suelen gustarles, porque son la vida misma, la realidad traspuesta a estas p\u00e1ginas, lo que ha pasado a alguien que ahora compartimos en esta preciosa ma\u00f1ana de s\u00e1bado, junto a ese caf\u00e9 y ese zumo, antes del vermouth, o tras la cena y con ese gintonic que tan buen aspecto presenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es el ejemplo, a mi humilde criterio, de que hemos llegado a tal colmo de estupidez humana que legislamos en demas\u00eda, castigamos lo inane, dedicamos esfuerzo a lo que carece de importancia, y con todo ello, orillamos lo importante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen a un empresario asturiano que hace un quinquenio entendi\u00f3, a la fuerza, que en esta regi\u00f3n no pod\u00eda seguir comiendo, y tuvo que llevarse sus productos lejos, tan lejos como China. Desde entonces, uno de cada dos meses est\u00e1 fuera de su casa y ve crecer a sus hijos por videoconferencia a trav\u00e9s de Skype.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que vuelve a su casa, una noche, tras 23 horas de vuelo y atravesar tres aeropuertos en Europa. Llegado a Madrid, como el \u00faltimo vuelo que le llevar\u00eda a casa es el m\u00e1s caro, coge un coche de alquiler en Barajas. Son casi cinco horitas m\u00e1s hasta la lejana tierra de los astures, pero todo merece la pena cuando llevas m\u00e1s de un mes fuera de casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imagine que arriba a su casa en Oviedo a las 5 de la ma\u00f1ana de una lluviosa noche de febrero. Cuando entra en su garaje y se dispone a aparcar, un coche ocupa su plaza. Lanza unas duras palabras al aire, que mejor no repetimos, pero estima que no es hora de buscar a quien ocupa su plaza esa noche. Ve un hueco libre dos plazas m\u00e1s all\u00e1 y deja su veh\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que a la ma\u00f1ana siguiente sus hijos llegan a su cama a darle un beso antes de irse al colegio, y le dejan dormir, con la promesa de darle muchos m\u00e1s a la hora de comer, cuando regresen a contarle todo lo que han hecho este mes y \u00e9l les cuente c\u00f3mo son las cosas en la lejana China.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que duerme, tras casi dos d\u00edas sin hacerlo, hasta que el timbre de su puerta suena insistentemente. Llega, somnoliento, hasta la puerta, y al abrirla se encuentra dos oficiales de la polic\u00eda nacional, que le requieren inmediatamente para indicar si su veh\u00edculo est\u00e1 aparcado en otra plaza. Son las 12.30 y le urgen a que inmediatamente baje al garaje con ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que baja al garaje y explica la situaci\u00f3n, ante los gritos del propietario de la plaza y siendo obligado por la polic\u00eda a comparecer esa misma ma\u00f1ana a declarar en la Comisar\u00eda. Imaginen que tiene que mover su coche a su plaza \u2013 que ya nadie ocupa \u2013 y vestirse para acudir a Comisar\u00eda a declarar. Imaginen que se pierde la primera comida con sus hijos tras un mes fuera de casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que dos meses despu\u00e9s le llega una citaci\u00f3n de un juzgado de Oviedo para declarar como imputado por un delito de \u201cusurpaci\u00f3n\u201d (s\u00ed, existe, aunque no crean). E imaginen que, pese a que acude con abogado y explica la parad\u00f3jica situaci\u00f3n, tres meses m\u00e1s tarde se enfrenta a un juicio oral en el que el Ministerio Fiscal le pide una pena de cuatro meses de multa, con sus correspondientes antecedentes penales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Imaginen que su pr\u00f3ximo viaje a China, cuando precisamente iba a llevar a sus hijos a conocer el lejano pa\u00eds, pues ya no ten\u00edan colegio, tiene que ser cancelado, porque debe acudir a un juzgado de lo penal de Oviedo a defenderse de un delito absurdo que no est\u00e1 previsto para quien aparca una noche su coche cinco horas mientras llega a su casa tras 24 de viaje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfImaginan todo esto? . <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">Si no lo hacen, no importa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hace falta que imaginen.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para todo esto nos hemos dotado de leyes. O quiz\u00e1 no, pero esto es lo que ocurre en las calles de esta bendita capital.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DURA LEX \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy les voy a contar una historia de esas que suelen gustarles, porque son la vida misma, la realidad traspuesta a estas p\u00e1ginas, lo que ha pasado a alguien que ahora compartimos en esta preciosa ma\u00f1ana de s\u00e1bado, junto a ese caf\u00e9 y ese zumo, antes del vermouth, o tras la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}