{"id":553,"date":"2016-02-11T21:23:32","date_gmt":"2016-02-11T21:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=553"},"modified":"2016-02-11T21:23:32","modified_gmt":"2016-02-11T21:23:32","slug":"furia-cantabrica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2016\/02\/11\/furia-cantabrica\/","title":{"rendered":"FURIA CANT\u00c1BRICA"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">FURIA CANT\u00c1BRICA<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dice mi padre, que ya ha enterrado a sus padres y algunos amigos, que est\u00e1 preparado para todo en este mundo, menos para enterrar a un hijo. Que eso es algo para lo que nadie puede estar capacitado y que \u00e9l, al menos, considera que no podr\u00eda soportarlo.\u00a0\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese mismo padre, que es el m\u00edo, al que me he referido en el p\u00e1rrafo anterior, que tambi\u00e9n es abuelo, dice que no desea por nada del mundo que le pase nada a sus nietas, pero que, en todo caso, que no les pase nada mientras est\u00e1n con \u00e9l. Pese a que yo porf\u00edo en que es indiferente, si algo malo hubiera de ocurrir, que pase con uno o con otro, \u00e9l siempre me responde: \u201cvale, vale, pero que no sea cuando est\u00e1n conmigo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Recordaba v\u00edvidamente estas palabras cuando esta semana vivimos la tragedia de la playa de Frejulfe. El temporal del mar Cant\u00e1brico, que ya el pasado fin de semana pude ver en directo mientras azotaba el peque\u00f1o puerto de Viavelez, se recrudeci\u00f3 en estos d\u00edas para azotar la costa asturiana. Y, en ese espect\u00e1culo gratuito que nos cautiva, cometemos la imprudencia de acercarnos donde no debemos. Y, en esa feroz inquisici\u00f3n de la novedad marina, un beb\u00e9 de veinte meses perdi\u00f3 la vida arrastrado por una ola que lo arranc\u00f3 de los brazos de su abuelo. Mientras su padre se tir\u00f3 en dos ocasiones a la mar a intentar recuperarlo, ya era tarde. La mar feroz, la que vamos arrinconando, a la que le construimos diques y puertos, la que reducimos en los golfos, se lleva la vida de un infante, como aquella enorme ofrenda que nos contaban los cuentos de brujas o que, a\u00fan hoy, son trama literaria como la trilog\u00eda de Bazt\u00e1n, de la navarra Dolores Redondo, cuya lectura les recomiendo con pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El caso es que todos los a\u00f1os los puertos se destrozan, y la mar sale de los lugares donde la encapsulamos forzadamente. Son acaso dos o tres d\u00edas, como mucho una semana, en la que nos recuerda que podemos seguir construyendo diques, pero que su fuerza es cien veces superior a todos nuestros frenos. Que podemos echar miles de piedras en el Musel, y pagarlas cien veces a la constructora, pero si ella quiere, una ma\u00f1ana, el agua volver\u00e1 a entrar al centro de Gij\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque el mar no tiene puertas, como el cielo y como el aire. Y aunque hayamos logrado mesurarla, los animales salvajes nunca se dominan. El tigre que mama del biber\u00f3n en la tierna foto que vemos en Facebook ser\u00e1 el mismo que mate a su due\u00f1o si se siente amenazado, o si tiene hambre. El animal es irreductible. La mar es incontrolable. Y no espera a que se hagan sus fotos con el Samsung o el Iphone.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 He pensado mucho en ese abuelo, se lo juro, y supongo que su desolaci\u00f3n no tiene parang\u00f3n. Ese mar ego\u00edsta, cumpliendo la venganza de cada vez que le arrinconamos, ni siquiera les ha devuelto el cad\u00e1ver y no parece tener intenci\u00f3n de hacerlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nos sirve para que no vuelva a ocurrir, ese peque\u00f1o tendr\u00e1 nuestra memoria perpetua.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FURIA CANT\u00c1BRICA \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dice mi padre, que ya ha enterrado a sus padres y algunos amigos, que est\u00e1 preparado para todo en este mundo, menos para enterrar a un hijo. Que eso es algo para lo que nadie puede estar capacitado y que \u00e9l, al menos, considera que no podr\u00eda soportarlo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese mismo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/553"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/553\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}