{"id":571,"date":"2016-03-20T19:00:30","date_gmt":"2016-03-20T19:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/ivandesantiago\/?p=571"},"modified":"2016-03-20T19:00:30","modified_gmt":"2016-03-20T19:00:30","slug":"planteamiento-nudo-y-desenlace","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/2016\/03\/20\/planteamiento-nudo-y-desenlace\/","title":{"rendered":"PLANTEAMIENTO, NUDO Y DESENLACE"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">PLANTEAMIENTO, NUDO Y DESENLACE<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 PLANTEAMIENTO.-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era noche cerrada. De esas noches que solamente el miedo iluminan. Las luces m\u00e1s cercanas estaban demasiado lejos para intuirlas. Hac\u00eda fr\u00edo, mucho fr\u00edo. El agua helada salpicaba y sus gotas golpeaban los cuerpos y los rostros. La primera parte del viaje, un ni\u00f1o lloraba constantemente. Eso fue antes de la gran ola. Con ella cayeron al mar al menos cuatro ocupantes. Al ni\u00f1o no pudieron rescatarlo. Desde entonces les acompa\u00f1\u00f3 el llanto perenne de su madre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00c9l ten\u00eda una manta. Era afortunado. Pero a ratos se la prestaba a un anciano, uno de los que hab\u00edan rescatado de la gran ola, que tiritaba constantemente, y se met\u00eda por otras personas, aterido por el viento, amordazado por el miedo, acobardado por el olor de la muerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 NUDO.-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era el gran d\u00eda. No sab\u00eda cu\u00e1nto llevaban all\u00ed. Hab\u00edan embarcado seg\u00fan se puso el sol y calculaba que de eso hac\u00eda no menos de once horas. A lo lejos segu\u00edan viendo las luces, y los que iban en la parte delantera dec\u00edan que estaban cerca. Al subirse, con premura y secreto, hab\u00eda contado cuarenta y dos ocupantes, pero ahora eran menos, sin duda. No sab\u00eda cu\u00e1ntos se hab\u00edan quedado en el mar con el oleaje, cuando casi vuelcan, pero la ambici\u00f3n de verlas le segu\u00eda dando fuerzas para no rendirse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hab\u00eda pagado cinco mil euros por aquel pasaje al futuro. Hace seis meses, cuando mand\u00f3 a su mujer y sus dos ni\u00f1as, hab\u00eda entregado doce mil. Era todo lo que ten\u00edan. De su casa no quedaba nada m\u00e1s que una monta\u00f1a de escombros tras las bombas, pero hab\u00edan sacado unos electrodom\u00e9sticos y hab\u00edan vendido ropa, lo que les sirvi\u00f3 para malvivir durante el a\u00f1o que hab\u00eda pasado desde que la guerra destruy\u00f3 la ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hab\u00eda hablado una vez con ellas. Sab\u00eda que hab\u00edan llegado y estaban bien, en el campo de refugiados. No hab\u00eda lujos, le dijeron, pero com\u00edan dos veces al d\u00eda, y al menos pod\u00edan dormir en un saco y sobre un colch\u00f3n. Cuando \u00e9l llegase, se las llevar\u00eda lejos, a Europa, lejos del sonido atroz de las bombas y del hambre y el fr\u00edo. Espa\u00f1a, Italia o Portugal eran lugares con inmensas playas donde le hab\u00edan dicho que hab\u00eda trabajo para todos y se com\u00eda todos los d\u00edas. Y donde el verano duraba seis meses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 DESENLACE.-<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se qued\u00f3 dormido. Las fuerzas le hab\u00edan fallado, pero solo necesitaba tiempo. El necesario para que la barca llegase al arco que cubr\u00eda la polic\u00eda costera. Ellos les ver\u00edan, \u00a0unas sirenas sonar\u00edan y se acercar\u00edan a ellos. Les guiar\u00edan hasta la costa, les dar\u00edan mantas y alimentos y de ah\u00ed les conducir\u00edan al campo, seg\u00fan le hab\u00edan contado. All\u00ed las ver\u00eda. Y, en apenas unos d\u00edas, o unos meses a lo sumo, les dejar\u00edan marchar, dirigirse donde tanto hab\u00edan so\u00f1ado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sonaron las sirenas. Un polic\u00eda les grit\u00f3 a trav\u00e9s del meg\u00e1fono que no se levantasen ni hiciesen movimientos bruscos. Estaban a\u00fan a seis millas de la costa y podr\u00edan volcar. El ingl\u00e9s que hab\u00eda aprendido leyendo el libro que su amigo Joseph le hab\u00eda dejado antes de partir le serv\u00eda para entender aquella voz pausada, que repet\u00eda, paladeando, las instrucciones de la salvaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se sab\u00eda su discurso de memoria. Se lo hab\u00eda repetido miles de veces en la nave industrial en la que dorm\u00eda hace meses, con la luz de una vela que cargaba junto con su manta, un abrigo, y la comida que pod\u00eda recaudar cada jornada. Su \u00fanico patrimonio estaba ahora en aquella mochila. Su libro de ingl\u00e9s se lo hab\u00eda regalado a un muchacho que ten\u00eda intenci\u00f3n de salir el mes que viene, cuando mejorase el tiempo y su padre pudiera pagar al \u201cembarcador\u201d. Se lo repiti\u00f3 una vez m\u00e1s: <em>I come from Syria. I am a refugee. I have my wife and my daugthers in the camp of Kara Tepe<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una hora despu\u00e9s, aunque no sab\u00eda el tiempo que hab\u00eda transcurrido, llegaron a la costa. Les bajaron amablemente. El anciano al que hab\u00eda prestado su manta hac\u00eda mucho tiempo que no se mov\u00eda. Lo \u00faltimo que vio, cuando les llevaban a una gran tienda de campa\u00f1a, fue a dos m\u00e9dicos haci\u00e9ndole masaje card\u00edaco, mientras negaban con la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Les dieron algo de l\u00edquido caliente y ropa seca. Les sentaron en colchonetas. El hombre que les habl\u00f3 por el meg\u00e1fono discut\u00eda con otro a gritos en ingl\u00e9s, pero su precario idioma no le permit\u00eda entenderles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras un rato, con rostro vencido, se dirigi\u00f3 a ellos en su idioma: Lamentablemente, tengo malas noticias. Ustedes son los primeros. Hace veinte minutos que entr\u00f3 en vigor el acuerdo de la Uni\u00f3n Europea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Calibri\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No entendi\u00f3 nada. Mir\u00f3 un cartel que hab\u00eda sobre el hombre, que indicaba la fecha y la hora. Eran las 0.19 del 20 de marzo de 2016.<\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PLANTEAMIENTO, NUDO Y DESENLACE \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 PLANTEAMIENTO.- \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era noche cerrada. De esas noches que solamente el miedo iluminan. Las luces m\u00e1s cercanas estaban demasiado lejos para intuirlas. Hac\u00eda fr\u00edo, mucho fr\u00edo. El agua helada salpicaba y sus gotas golpeaban los cuerpos y los rostros. La primera parte del viaje, un ni\u00f1o lloraba constantemente. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=571"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/571\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=571"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=571"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/ivandesantiago\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=571"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}