<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Trendelenburg | Jo tía - Blogs elcomercio.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia</link>
	<description>por María de Álvaro</description>
	<lastBuildDate>Tue, 09 Jun 2020 17:51:08 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Trendelenburg | Jo tía - Blogs elcomercio.es</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 18 Mar 2013 13:33:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>María de Álvaro</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[General]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.elcomercio.es/jotia/?p=887</guid>
		<description><![CDATA[Alguien me dijo una vez que se puede hacer poesía sin palabras. No le creí. Y me equivoqué, como casi siempre. Desde aquella vez, y mira que hace siglos, lo he comprobado en algunas ocasiones. Pocas. El sábado volvió a suceder. La cosa empezó en el Museo Barjola, en su minúscula, santa y desacralizada capilla [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Alguien me dijo una vez que se puede hacer poesía sin palabras. No le creí. Y me equivoqué, como casi siempre. Desde aquella vez, y mira que hace siglos, lo he comprobado en algunas ocasiones. Pocas. El sábado volvió a suceder. La cosa empezó en el Museo Barjola, en su minúscula, santa y desacralizada capilla de la Trinidad. Allí oficiaban Arturo Moya y Álvaro Muñoz su ‘Umbra-L’, una especie (o una suerte, en cursi) de juego de sombras y reflejos, que tiene mucho de arte y todo de juego. Poesía de la que da la risa. Y yo, lo confieso, soy fácilmente conquistable por la risa. Después siguió en el Antiguo Instituto de la mano, los brazos y las piernas de Bàcum. Más sombras, mucha fuerza y una malla en dos, tres, mil dimensiones que te envuelve, que te atrapa y que te lleva a romperla y a romper con ella todas las telarañas de tu cabeza. De allí al Museo del Ferrocarril. A la paz inquietante de un amanecer con LOD+Xarlene, a su nave postfiesta, esa que te hace constatar que la vida no es otra cosa que una sucesión de naufragios y que, al final, el secreto está en coger los restos de cada uno de ellos y sacarles el mejor partido posible, la mayor belleza, aunque sea fea. Porque lo feo nunca podrá ser guapo, pero si bello. La belleza es otro tema. El tema. Y su búsqueda, supongo, lo que nos diferencia de un perro, de un gato, de un cerdo. Y cuando parecía que ya no había más, llegó Incite. Y se armó la mundial. Y la energía, esa que ni se crea ni se destruye, se transformó en verdad. Y traspasó paredes, cerebros y tripas. Y lo envolvió todo con su fuerza que destruye y construye. Y de nuevo me hizo reir. Y sentir. Y flotar. Y me tragó una ola, y luego un canal, y después una autopista, y finalmente un par de ‘clicks’ (ahora se llaman ‘playmovil’ pero soy muy vintage, tengo una edad y además a lo mejor eran ‘legos’) adorables y enamorados. Ah, y Pedro Martino hacía cócteles, pero yo solo me tomé uno. Eso que conste. Por si acaso. Y a la mañana siguiente volví. Fue en la sala Astragal y fue Violeta Nureyev, gijonesa natural de Rusia y con familia en Krypton, que rebosa talento y voz. Y más risa.</p>
<p>No sé dónde leí el otro día que el mundo se divide entre la gente que se queja de la poca oferta cultural de su ciudad y la que coge y monta un Trendelenburg. Supongo que no es mal resumen. Y el año que viene, más.</p>
</body></html>
<hr />
<p><small>&copy; María de Álvaro for <a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia">Jo tía</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/#comments">One comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/&amp;title=Trendelenburg">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/jotia/2013/03/18/trendelenburg/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	<post_id>887</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
