{"id":1003,"date":"2013-11-22T20:29:45","date_gmt":"2013-11-22T20:29:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/?p=1003"},"modified":"2013-11-22T20:29:45","modified_gmt":"2013-11-22T20:29:45","slug":"besos-y-leche-merengada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2013\/11\/22\/besos-y-leche-merengada\/","title":{"rendered":"Besos y leche merengada"},"content":{"rendered":"<p>Nunca he soportado las necrol\u00f3gicas en las que el autor \u2013el vivo, vaya\u2013 es m\u00e1s protagonista que el protagonista mismo \u2013o sea el muerto\u2013. Esas que empiezan con un \u00abconoc\u00ed a Menganito no s\u00e9 cu\u00e1ndo\u00bb y terminan con un \u00aby lo \u00faltimo que me dijo fue: \u2018Vaya amigos que somos y vaya bien que te veo, Fulanito\u2019\u00bb. Pero la humanidad es egoc\u00e9ntrica, en general, y el hombre, en particular, mucho m\u00e1s. La mujer tambi\u00e9n, claro est\u00e1, que hablo en gen\u00e9rico. As\u00ed que las necrol\u00f3gicas suelen ser todas as\u00ed, tal vez porque el necr\u00f3logo profesional es tambi\u00e9n persona aficionada al refranero y tira de eso del muerto al hoyo. Seguramente para no perder demasiado el tiempo.<br \/>\nMe recuerdo a m\u00ed misma lo feo que queda escribir as\u00ed las necrol\u00f3gicas mientras contemplo el cad\u00e1ver del Dindurra, todav\u00eda caliente, como el chocolate de las meriendas. Y me confieso incapaz de pensar y mucho, much\u00edsimo menos, de escribir nada que no tenga que ver conmigo y mis circunstancias all\u00ed dentro. Porque, me van a perdonar, pero el Dindurra es mi Dindurra. Como lo es para miles, puede que millones, de gijoneses, y cada uno tiene el suyo.<br \/>\nEl m\u00edo son los barquillos crujientes de la leche merengada de mi abuela, las croquetas del verm\u00fa del domingo, la mirinda de naranja compartida con mi hermano, con dos pajitas y un \u00e1rbitro. Son tardes enteras corriendo por Bego\u00f1a y entrando a carreras a por un vaso de agua, alguna vez hasta en patines, para horror del pobre Miguel, que ten\u00eda m\u00e1s paciencia que un santo y much\u00edsimo arte para abroncarnos a escondidas de nuestras madres. Porque de aquella si un adulto te re\u00f1\u00eda y tu madre presenciaba la escena, la bronca era doble. \u00bfSe acuerdan?<br \/>\nEl Dindurra es pirar clase por las tardes bajando del colegio por Hermanos Felgueroso con esa sensaci\u00f3n mezcla de peligro y libertad tan dif\u00edcil de olvidar. Es fumar a escondidas y son besos clandestinos en el piso de arriba, los primeros, aquellos que nos d\u00e1bamos entre libros y apuntes, porque al Dindurra dec\u00edamos que \u00edbamos a estudiar. Y era mentira, naturalmente. El Dindurra son peri\u00f3dicos sobados y rele\u00eddos con caf\u00e9s con leche. Y es Caranto\u00f1a absorto en su mesa. Y un pincho antes de entrar corriendo en el teatro y alguna que otra confesi\u00f3n a destiempo.<br \/>\nAs\u00ed que al pasar hoy por delante y ver el Dindurra cerrado, he sentido que el muerto de esta necrol\u00f3gica soy yo misma. Es una ciudad entera. Puede que hasta una manera de entender el mundo. Y no voy a hablar de precios, ni de servicio, ni de repugnantes palomas. Todav\u00eda no. Lo que tengo claro es que como abrir abra un Starbucks no volver\u00e9 a cruzar esa puerta. Meca, la puerta, las que tenemos armadas de cr\u00edos en esa puerta giratoria&#8230; Claro que como sea un banco&#8230; Si es un banco la civilizaci\u00f3n de occidente se puede dar por clausurada de forma oficial. Ay.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca he soportado las necrol\u00f3gicas en las que el autor \u2013el vivo, vaya\u2013 es m\u00e1s protagonista que el protagonista mismo \u2013o sea el muerto\u2013. 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