{"id":1174,"date":"2015-05-29T18:55:56","date_gmt":"2015-05-29T18:55:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/?p=1174"},"modified":"2015-05-29T18:55:56","modified_gmt":"2015-05-29T18:55:56","slug":"en-el-nombre-de-las-rodillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2015\/05\/29\/en-el-nombre-de-las-rodillas\/","title":{"rendered":"En el nombre de las rodillas"},"content":{"rendered":"<p>Mis rodillas tienen nombre. Las he bautizado. Despu\u00e9s de ocho d\u00edas de Camino ininterrumpido resulta imposible no hacerlo. Sin contar m\u00e1s intimidades de la cuenta, he decidido que, al contrario que los \u00e1ngeles, las rodillas s\u00ed tienen sexo. Las m\u00edas al menos. La izquierda es hombre y lleva haci\u00e9ndose notar desde el primer d\u00eda. Quej\u00e1ndose, dando la lata. La derecha es chica. No se protege con rodillera porque solo hay una, se come todo el peso en momentos de conflicto, se somete a los escalones. Y resiste. Sin protestar y sin hac\u00e9rselas de hero\u00edna. Ella camina y listo, porque eso es lo que se espera de una rodilla. Supongo que si yo fuera un hombre habr\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n contraria, pero, qu\u00e9 le vamos a hacer, me llamo Mar\u00eda y camino entre 20 y 40 kil\u00f3metros diarios, dependiendo de la etapa, asi que creo que me merezco llegar a mis propias conclusiones. Por peregrinas que sean o puedan llegar a ser.<\/p>\n<p>La cosa es que a pesar de todo hoy le tengo m\u00e1s aprecio a mis rodillas, a las dos, que hace ocho d\u00edas. Porque las siento m\u00e1s m\u00edas. Porque puede que eso sea un poco hacer el Camino: vivir con uno mismo, como desde el d\u00eda que naces hasta el que te mueres, pero aqu\u00ed de una manera m\u00e1s cercana, o m\u00e1s estrecha por ser m\u00e1s precisa, en ocasiones estrech\u00edsima. Convivir con tus rodillas, con tus pies, con tu culo, con tu cabeza, con tu coraz\u00f3n. Y asumir que a cada paso alguno de ellos va a protestar y te va a hacer ver lo maltrecho de su estado, pero a cada paso tambi\u00e9n te van a demostrar que est\u00e1n listos para dar el siguiente. Listos y felices de hacerlo, adem\u00e1s. Porque para eso han venido.<\/p>\n<p>No creo que sea este lugar para encontrarse a uno mismo si no se ha encontrado ya en su propia casa; ni siquiera para encontrarse con Dios, si no se lo ha tra\u00eddo puesto de una u otra manera. Este es m\u00e1s un lugar para escuchar, por ejemplo, al dedo peque\u00f1o del pie izquierdo; y hacerle caso, porque es importante. El dedo peque\u00f1o de pie izquierdo m\u00e1s importante del mundo, de hecho. Tal vez por eso cuando comes un bocadillo de filete (\u00bfalguien sabe qui\u00e9n cre\u00f3 el famoso pepito? \u00bfpara cu\u00e1ndo la canonizaci\u00f3n del inventor?) sientes como las prote\u00ednas se van repartiendo perfectamente ordenadas por todo el cuerpo o cuando bebes agua notas c\u00f3mo te hidratas igual que si fueras una esponja de mar en un pedrero, hasta el dedo peque\u00f1o del pie izquierdo lo nota. Porque est\u00e1s tan contigo como todos los d\u00edas, pero te haces much\u00edsimo m\u00e1s caso. No hay otro remedio. Y eso, aunque sea de vez en cuando, resulta imprescindible. Como regalar unas flores a alguien a quien quieres. O que te las regalen.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis rodillas tienen nombre. Las he bautizado. Despu\u00e9s de ocho d\u00edas de Camino ininterrumpido resulta imposible no hacerlo. Sin contar m\u00e1s intimidades de la cuenta, he decidido que, al contrario que los \u00e1ngeles, las rodillas s\u00ed tienen sexo. Las m\u00edas al menos. La izquierda es hombre y lleva haci\u00e9ndose notar desde el primer d\u00eda. Quej\u00e1ndose, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1174"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}