{"id":1316,"date":"2015-09-19T07:06:29","date_gmt":"2015-09-19T07:06:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/?p=1316"},"modified":"2015-09-19T07:06:29","modified_gmt":"2015-09-19T07:06:29","slug":"amanece-en-el-serengueti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2015\/09\/19\/amanece-en-el-serengueti\/","title":{"rendered":"Amanece en el Serengeti"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1328\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/files\/2015\/09\/1sol2.jpeg\" rel=\"external nofollow\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1328\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1328       \" style=\"margin-left: -10px;margin-right: 10px\" src=\"\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/files\/2015\/09\/1sol2.jpeg\" alt=\"campamento kananga\" width=\"340\" height=\"256\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1328\" class=\"wp-caption-text\">El sol sale en el Kananga Special Camp del Serengeti<\/p><\/div>\n<p>&#8220;Uno perd\u00eda el rumbo en aquel r\u00edo del mismo modo que puede perderlo en el desierto (&#8230;) hasta que se sent\u00eda hechizado y apartado para siempre de todo lo que hab\u00eda conocido alguna vez, en alg\u00fan lugar, lejos, quiz\u00e1s en otra existencia&#8221;<\/p>\n<p>&#8216;El coraz\u00f3n de las tinieblas&#8217; (Joseph Conrad)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cielo parece m\u00e1s alto en el Serengeti, m\u00e1s grande y m\u00e1s inabarcable. Tal vez es porque no hay una sola estrella que no se apunte a la fiesta cada noche, iluminando las risotadas de las hienas y los ojos de los ant\u00edlopes brillado en la oscuridad. La fiesta comienza a languidecer a eso de las cinco de la ma\u00f1ana, pero lo hace para que empiece otra: la mayor. A esa hora parece como si dios hubiera dado la orden de ir apagando las estrellas una a una. Cuando ha acabado con todas, o casi, en la raya misma del horizonte se marca una l\u00ednea trazada con escuadra y cartab\u00f3n. Es naranja intenso aunque apagado. Quiere brillar, pero a\u00fan no lo hace. No puede. El cielo, hasta hace segundo, tan negro que no ver\u00edas un le\u00f3n que estuviera pensando en desayunarte, ya es azul petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>Y esto no ha hecho m\u00e1s que empezar. El mismo dios que mand\u00f3 apagar las estrellas est\u00e1 ahora haciendo pruebas de color. Como si cada amanecer fuera el mism\u00edsimo d\u00eda de la creaci\u00f3n del mundo, empiezan a desfilar los naranjas y los rojos, los rosas y los morados. Los cambios son tan r\u00e1pidos, la indecisi\u00f3n parece tal, que si se te cae algo al suelo, quitas la vista del cielo y vuelves a mirar, ya no lo reconoces. Eso s\u00ed, al final el amarillo se va haciendo cada vez m\u00e1s fuerte. Sale al fondo, entre dos acacias, una bola de fuego incandescente, igual a un incendio que ning\u00fan bombero podr\u00eda apagar. Y empieza la ascensi\u00f3n. Y de nuevo es como si lanzaran fuegos artificiales, pero son reales y est\u00e1n llenos de una calma cargada de energ\u00eda, una fuerza extra\u00f1a y a la vez familiar que no se sabe si sale del cielo o de la tierra.<\/p>\n<p>La hora de la caza ha terminado. Comienza un nuevo d\u00eda en el Serengeti. Y de verdad parece que lo que comienza es el mundo. Cada d\u00eda uno nuevo: igual a los anteriores pero radicalmente distinto. Listo para estrenar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &#8220;Uno perd\u00eda el rumbo en aquel r\u00edo del mismo modo que puede perderlo en el desierto (&#8230;) hasta que se sent\u00eda hechizado y apartado para siempre de todo lo que hab\u00eda conocido alguna vez, en alg\u00fan lugar, lejos, quiz\u00e1s en otra existencia&#8221; &#8216;El coraz\u00f3n de las tinieblas&#8217; (Joseph Conrad) &nbsp; El cielo parece m\u00e1s [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1316"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1316"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1316\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}