{"id":1502,"date":"2016-10-20T14:03:33","date_gmt":"2016-10-20T12:03:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/?p=1502"},"modified":"2016-10-20T14:03:33","modified_gmt":"2016-10-20T12:03:33","slug":"hoy-no-me-apetece-pato-chino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2016\/10\/20\/hoy-no-me-apetece-pato-chino\/","title":{"rendered":"Hoy no me apetece pato chino"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jotia\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/10\/SANTONJA1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1507\" title=\"DOCU_GRUPO 27.11.2013ElenaSantonja.JPG\" src=\"\/jotia\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/10\/SANTONJA1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/10\/SANTONJA1.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/10\/SANTONJA1-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/10\/SANTONJA1-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Cada mediod\u00eda sal\u00edamos del colegio corriendo. Y no porque tuvi\u00e9ramos hambre, que tambi\u00e9n, es que hab\u00edamos quedado. Mi madre preparaba la comida y nosotros, mientras rob\u00e1bamos un cach\u00edn de pan o met\u00edamos la furtiva mano en alg\u00fan paquete de cualquier cosa reci\u00e9n tra\u00edda del s\u00faper, encend\u00edamos la tele. Y all\u00ed la pill\u00e1bamos siempre, embadurnada de harina. Elena Santonja nos manten\u00eda pegados a la pantalla mientras fre\u00eda un huevo, revolv\u00eda unas migas o guisaba un pedazo de carne. Nos gustaba verla machacar ajos en su mortero, echar un chorro de vino a todo, meter las manos en la masa y en lo que no era masa. Elena Santonja entr\u00f3 literalmente en nuestra casa, como en tantas miles de casas. Ella, sin saberlo, fue la culpable de alg\u00fan incendio casero controlado, de alg\u00fan bizcocho que jam\u00e1s subi\u00f3, de m\u00e1s de uno y de dos experimentos de mezclas imposibles (e incomibles) que mi hermano y yo hac\u00edamos a la m\u00ednima oportunidad, en cuanto nos dejaban solos.<\/p>\n<p>Nosotros, como tantos miles de ni\u00f1os de la difunta EGB, aprendimos a cocinar (o algo as\u00ed) con aquella fiesta diaria que era Elena Santonja cuando se pon\u00eda delante de una c\u00e1mara. Y de paso, casi sin enterarnos, cocinamos con Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez, con Amparo Rivelles y con Sara Montiel. Cocinamos con aquel tipo con pelo cardado que nos hac\u00eda tant\u00edsima gracia y que despu\u00e9s result\u00f3 ser un tal Pedro Almod\u00f3var. Cocinamos, antes de saber siquiera quien era, con el mism\u00edsimo Torrente Ballester. Y cantamos, naturalmente y a todo pulm\u00f3n, con las Vainica Doble y con Sabina. Y nos enteramos, mal que bien, de lo que era el cochifrito, en el que ya nunca m\u00e1s volvimos a poder pensar sin encadenarlo con \u00abcaldereta, migas con chocolate, cebolleta en vinagreta, morteruelo, lacon con grelos, bacalao al pil-pil y un poquito perejil\u00bb.<\/p>\n<p>Siento que le debo a Elena Santonja un mont\u00f3n de cosas sin haberla conocido nunca pese a que, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de todo aquello, hablamos alguna vez por tel\u00e9fono. Yo llamaba a su casa preguntando por su marido, Jaime de Armi\u00f1\u00e1n, que, adem\u00e1s de una de las leyendas de nuestro cine, escribe en este peri\u00f3dico. Todas las veces que ella descolg\u00f3 al otro lado, siempre amable, siempre cari\u00f1osa, pens\u00e9 en decirle que, durante a\u00f1os, sal\u00ed corriendo del colegio para verla. Nunca lo hice. Supongo que me daba algo parecido a verg\u00fcenza. Y ahora ya no puedo. As\u00ed que, aunque llegue tarde, un mill\u00f3n de gracias, querida Elena. Por si sirviera de algo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada mediod\u00eda sal\u00edamos del colegio corriendo. Y no porque tuvi\u00e9ramos hambre, que tambi\u00e9n, es que hab\u00edamos quedado. Mi madre preparaba la comida y nosotros, mientras rob\u00e1bamos un cach\u00edn de pan o met\u00edamos la furtiva mano en alg\u00fan paquete de cualquier cosa reci\u00e9n tra\u00edda del s\u00faper, encend\u00edamos la tele. Y all\u00ed la pill\u00e1bamos siempre, embadurnada de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1502"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1502\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}