{"id":1516,"date":"2016-11-23T13:23:06","date_gmt":"2016-11-23T12:23:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/?p=1516"},"modified":"2016-11-23T13:23:06","modified_gmt":"2016-11-23T12:23:06","slug":"carver-1-cohelo-0","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2016\/11\/23\/carver-1-cohelo-0\/","title":{"rendered":"Carver 1 &#8211; Coelho 0"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/jotia\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/11\/Una_mala_racha.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-1517\" title=\"Una_mala_racha\" src=\"\/jotia\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/11\/Una_mala_racha.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/11\/Una_mala_racha.jpg 795w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/11\/Una_mala_racha-768x1159.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2016\/11\/Una_mala_racha-678x1024.jpg 678w\" sizes=\"(max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/a>A prop\u00f3sito de &#8216;Una mala racha&#8217;, de Julio Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>El d\u00eda en que Gregorio Caballero pregunt\u00f3 \u00abde cu\u00e1nto estamos hablando\u00bb y no \u00abde qu\u00e9\u00bb se convirti\u00f3 en autor de libros de eso que se ha dado en llamar autoayuda y divulgaci\u00f3n. Ese d\u00eda Gregorio no amaneci\u00f3 convertido en escarabajo, como su tocayo Samsa en \u2018La metamorfosis\u2019, pero le pas\u00f3 algo parecido: se rindi\u00f3 a la evidencia de que uno puede \u00abganarse la vida a costa de desperdiciarla\u00bb. Con semejante alegr\u00eda para el cuerpo, los 50 cumplidos, un hijo veintea\u00f1ero y una ex que pasan de \u00e9l y una pr\u00f3stata que le tiene yendo al ba\u00f1o cada dos por tres, Gregorio se presenta en su patria, que, como todo el mundo sabe gracias a Rilke, es la infancia. Y as\u00ed, en un pueblo costero de Asturias \u00abde los que se llenan en verano y se vac\u00edan en invierno\u00bb, comienza la nueva novela de Julio Rodr\u00edguez.<br \/>\n\u2018Una mala racha\u2019 es el relato de un ganador que pierde o, m\u00e1s bien, de un perdedor que triunfa en un mundo editorial tirando a gris. D-cr\u00e9pita publica, de hecho, sus \u2018bestsellers\u2019, de t\u00edtulos tan reveladores como desternillantes. A saber: \u2018Del tam tam al tomtom: evoluci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n humana\u2019, \u2018Casa de citas: 1.001 frases para triunfar en sociedad\u2019, \u2018\u00bfQu\u00e9 piensa tu perro cu\u00e1ndo te mira?\u2019, \u2018\u00bfQu\u00e9 piensa tu gato cuando te mira?\u2019, \u2018Lev\u00e1ntate y hazlo, hacia un desarrollo exitoso de la autoeficacia\u2019&#8230; Y as\u00ed hasta cerca de 40, porque la novela incluye \u2018bibliograf\u00eda\u2019 de su protagonista.<br \/>\nLa historia de Gregorio, tan vieja como el hombre y tan contempor\u00e1nea a la vez, es la de una obsesi\u00f3n, o dos: el sentido de la vida y el paso del tiempo. \u00abUno acaba asumiendo que vivir consiste en ubicarse, en hacerse hueco, en encontrar un sitio donde no estar de m\u00e1s\u00bb, lanza para en otro momento sentenciar que \u00abla vida no es m\u00e1s que una enfermedad degenerativa\u00bb.<br \/>\n\u2018Una mala racha\u2019 no es, en todo caso, un amargo lamento existencial, aunque tenga sus dosis de nostalgia, sino una novela cargada de iron\u00eda. R\u00e1pida, certera, por momentos brillante y, adem\u00e1s, muy bien estructurada, nos va llevando de un lado para otro sin movernos del pueblo (\u00abla envidia de Macondo\u00bb) con su protagonista y un pu\u00f1ado de maravillosos actores de reparto: un padre malencarado y sabio, una madre amorosa y fuerte, una anciana t\u00eda con un secreto genial, un examor \u00abque florece todo el a\u00f1o\u00bb&#8230; borrachos filos\u00f3ficos, marinos que parecen monjes budistas, h\u00e9roes sin dientes&#8230;<br \/>\nGregorio intercala presente y pasado con p\u00e1ginas de sus propios libros (imprescindibles sus \u2018consejos para el catarro\u2019 y la mencionada bibliograf\u00eda); recetas que hacen salivar (chorizos \u00abcomo prendas de lencer\u00eda\u00bb, menestras \u00abatl\u00e9ticas\u00bb, tortillas de patatas \u00abdignas de ser enviadas al espacio exterior\u00bb o un virrey que te vuelve \u00abmon\u00e1rquico\u00bb); noticias de peri\u00f3dicos y hasta ese g\u00e9nero literario tan infravalorado: la esquela.<br \/>\n\u2018Una mala racha\u2019 es, de paso, y sin darse la m\u00e1s m\u00ednima importancia, una fant\u00e1stica lecci\u00f3n de metaliteratura llena de \u00abfrases inquietas e inquietantes como largas filas de hormigas en el jard\u00edn\u00bb. Julio Rodr\u00edguez deja claro que una novela es \u00abuna empresa compleja y precisa como el mecanismo de un puto reloj suizo\u00bb, que sin conocer los \u00abentresijos del idioma\u00bb no hay \u00abmagia en forma de palabras\u00bb que valga y que escribir, como construir un barco, tiene \u00abalgo que ver con el swing, con hacer las cosas un poco con el coraz\u00f3n y otro poco con la cabeza\u00bb. Y a esas dos partes del cuerpo dispara el ovetense, profesor, poeta y superviviente, como su Gregorio, en un mundo en el que \u00abCoelho est\u00e1 comi\u00e9ndole la tostada a Carver\u00bb. Por suerte, a\u00fan quedan libros para darle la vuelta al partido. \u00c9ste, por ejemplo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de &#8216;Una mala racha&#8217;, de Julio Rodr\u00edguez El d\u00eda en que Gregorio Caballero pregunt\u00f3 \u00abde cu\u00e1nto estamos hablando\u00bb y no \u00abde qu\u00e9\u00bb se convirti\u00f3 en autor de libros de eso que se ha dado en llamar autoayuda y divulgaci\u00f3n. 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