{"id":1556,"date":"2017-02-07T14:12:46","date_gmt":"2017-02-07T13:12:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/?p=1556"},"modified":"2017-02-07T14:12:46","modified_gmt":"2017-02-07T13:12:46","slug":"creer-en-laboral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2017\/02\/07\/creer-en-laboral\/","title":{"rendered":"Creer en Laboral"},"content":{"rendered":"<p>\u00abEl talento no necesita dinero, con un bol\u00edgrafo y un papel se puede ser Shakespeare\u00bb.<\/p>\n<p>(Gonzalo Su\u00e1rez)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo bueno de las frases rotundas es precisamente su rotundidad. A veces, adem\u00e1s, son verdad, como esta y como pr\u00e1cticamente todas las que pronuncia, escribe o filma Gonzalo Su\u00e1rez; pero la verdad, por m\u00e1s may\u00fascula que sea, siempre tiene matices. El talento es gratis, aprovecharlo suele costar y suele costar, con permiso de los sudores, dinero. Al menos mientras el Banco Mundial, Trump y Alemania se sigan empe\u00f1ando en que no volvamos, por ejemplo, al trueque. Por eso Laboral Centro de Arte necesita dinero, un presupuesto para que el barco, el trasatl\u00e1ntico, no naufrague. Pero antes que eso necesita algo mucho m\u00e1s importante: necesita que el due\u00f1o de las llaves, el Gobierno del Principado, se lo crea, que lo considere como un activo y no como un pufo heredado de otros pol\u00edticos que, por lo que se ha visto, comparten siglas pero nada m\u00e1s. Tambi\u00e9n necesita que se lo crea el Ayuntamiento de Gij\u00f3n, que mira para el gigante de Cabue\u00f1es con desconfianza y ganas de que no d\u00e9 un salto sobre un charco embarrado y, especialmente, que si esto ocurre no le salpique. Tambi\u00e9n necesita que se lo crean la Universidad de Oviedo y los empresarios y, sobre todas las cosas, necesita que nos los creamos usted y yo, porque sin la implicaci\u00f3n de eso que hemos dado en llamar \u2018sociedad\u2019 da igual que tenga todo el dinero del mundo, cosa que por cierto tuvo en aquellos tiempos en los que \u00e9ramos ricos, porque seguir\u00e1 sin importar.<\/p>\n<p>La cultura, esa palabra tan denostada por unos y tan vac\u00edamente abanderada por los del ej\u00e9rcito contrario, no es nada en realidad. Es s\u00f3lo lo que nos hace humanos. As\u00ed de simple. As\u00ed de prescindible tambi\u00e9n, naturalmente, que para producir y consumir no necesitamos alma, vale la cartera.<\/p>\n<p>El problema es qu\u00e9 ha pasado para que en diez a\u00f1os nadie, o casi nadie, haya cre\u00eddo en Laboral Centro de Arte. Su cierre hasta marzo \u2013por m\u00e1s que la Consejer\u00eda de Cultura insista en negarlo y en mirar para otro lado, otra vez\u2013 es el cierre de todos. El cierre de una manera de gestionar a golpe de chequera y sin absolutamente nada m\u00e1s, dif\u00edcil o imposible de mantener cuando vienen mal dadas.<\/p>\n<p>Laboral tiene que mirarse hacia dentro, pero muy especialmente hacia afuera. De nada sirve que sus paredes hayan albergado una de las m\u00e1s hermosas piezas de imagen y sonido de Ryoyi Ikeda, que Robert Henke trajese hasta aqu\u00ed una instalaci\u00f3n de l\u00e1ser que despu\u00e9s se la ha rifado medio mundo o que algunas grandes piezas de la colecci\u00f3n de Francesca Thyssen se instalasen durante meses en Gij\u00f3n. De nada valen su directorio de artistas asturianos o los proyectos puestos en marcha desde sus laboratorios de investigaci\u00f3n, algunos de ellos con important\u00edsimas becas internacionales. Tampoco que su nueva directora, despu\u00e9s de casi un a\u00f1o sin nadie al frente, Karin Ohlenschl\u00e4ger, sea una voz indiscutible en el arte contemporaneo, un lujo.<\/p>\n<p>Todo eso no sirve si nadie lo ve: ya saben lo del l\u00edo filos\u00f3fico del \u00e1rbol que se cae en el bosque y el sonido que produce. Y habr\u00e1 que preguntarse por qu\u00e9 nadie quiere verlo. Laboral necesita p\u00fablico. Y al p\u00fablico hay que darle cosas buenas, pero sobre todo hay que darle algo. Cerrar tres meses al a\u00f1o y tres d\u00edas a la semana es justo lo contrario de lo que necesita el Centro de Arte. Lo que hay que hacer es llenarlo de actividad y de talento, del que se hace con un boli y de los dem\u00e1s. Y tambi\u00e9n hay que facilitar la visita, y que haya un sitio para tomarse un caf\u00e9, con perd\u00f3n por lo prosaico. Porque en el supuesto de que no nos interese ser humanos, incluso en el caso de que el arte y la cultura nos parezcan una soberana p\u00e9rdida de tiempo, que estamos en nuestro derecho, no faltaba m\u00e1s, habremos de acordar que como motor ec\u00f3nomico funciona. O puede hacerlo. Y no, no voy a aburrir con el efecto Guggenheim, para qu\u00e9. Simplemente, un dato para quienes quieren matar o dejar morir el Centro de Arte: hasta ahora hemos invertido cerca de 26 millones de euros m\u00e1s los 8,6 millones de coste del edificio. S\u00ed, ha le\u00eddo bien. \u00bfY ahora qu\u00e9? \u00bfLos tiramos o los amortizamos?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl talento no necesita dinero, con un bol\u00edgrafo y un papel se puede ser Shakespeare\u00bb. 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