{"id":1685,"date":"2019-05-19T13:41:51","date_gmt":"2019-05-19T11:41:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/?p=1685"},"modified":"2019-05-19T17:31:47","modified_gmt":"2019-05-19T15:31:47","slug":"la-vida-segun-carlos-lopez-otin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2019\/05\/19\/la-vida-segun-carlos-lopez-otin\/","title":{"rendered":"La vida seg\u00fan Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2019\/05\/otin.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1687\" src=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/27\/2019\/05\/otin-300x177.jpg\" alt=\"OTIN CONFERENCIA ATENEO JOVELLANOS\" width=\"300\" height=\"177\" \/><\/a><\/p>\n<p>En contra de lo que a un simple vistazo podr\u00eda parecer, \u2018La vida en cuatro letras\u2019 no es un libro de autoayuda. Si acaso lo fue al escribirlo para su autor, Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn, que comenz\u00f3 a gestarlo casi a modo de terapia, en un momento en el que, como \u00e9l mismo ha confesado, la oscuridad se apoder\u00f3 de su mente. \u2018La vida en cuatro letras\u2019 tampoco es un manual de recetas de felicidad: el libro se subtitula \u2018Claves para entender la diversidad, la enfermedad y la felicidad\u2019 y en ese \u2018entender\u2019 es donde est\u00e1 el meollo, donde el libro entronca direct\u00edsimamente con una de las m\u00e1ximas del cient\u00edfico aragon\u00e9s de alma asturiana: \u00abDebemos conocer, conocer para poder curar\u00bb.<br \/>\nEste no es un libro de autoayuda porque es un libro para conocer, un libro que si tuviera que ajustarse a un g\u00e9nero al que mejor lo har\u00eda ser\u00eda seguramente al de la literatura de viajes. Porque \u2018La vida en cuatro letras\u2019 es un viaje de la mano de su autor al centro mismo de la vida, a su origen, y, ya de paso, al interior de nosotros mismos, en tanto en cuanto somos, lo cuenta el propio Ot\u00edn, los hijos de \u00abuna bacteria que hace 3.800 millones de a\u00f1os tuvo un sue\u00f1o, crear otra bacteria igual a s\u00ed misma\u00bb. Y somos tambi\u00e9n deudores de aquellos aventureros africanos que hace 200.000 a\u00f1os tuvieron la bendita idea, el coraje de salir a descubrir el mundo. Y resulta que solo el 10% de los genes que habitan en nuestro cuerpo son humanos; resulta que el resto pertenecen a los microorganismos con los que convivimos.<br \/>\nLeyendo a Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn, uno, una, se siente como \u00e9l dice que lo hace cuando acompa\u00f1a a su hijo Daniel, experto ornit\u00f3logo, adem\u00e1s de m\u00e9dico, en la contemplaci\u00f3n de la naturaleza: o sea como un observador privilegiado de un milagro, el milagro de la vida, que pese a todo se resume en cuatro letras, las de los cuatro componentes qu\u00edmicos que forman el c\u00f3digo molecular de nuestro ADN. Se siente como el ni\u00f1o del cuento de Eduardo Galeano al que su padre lleva a ver el mar por primera vez y, maravillado y tras un silencio \u00abmudo de hermosura\u00bb, le pide: \u00ab\u00a1Ay\u00fadame a mirar!\u00bb.<br \/>\nEn este libro de viajes Ot\u00edn nos ayuda, es el gu\u00eda, pero no viajamos solos con \u00e9l. Lo hacemos tambi\u00e9n con Goytisolo y con \u00c1ngel Gonz\u00e1lez y con Gerardo Diego y con C\u00e9sar Vallejo y con Garc\u00eda M\u00e1rquez, sobre todo con Garc\u00eda M\u00e1rquez, que un d\u00eda le dedic\u00f3 al autor el que es su bien m\u00e1s preciado:un ejemplar de \u2018Cien a\u00f1os de soledad\u2019 del que tach\u00f3 la palabra soledad para sustituirla por felicidad. Literatura molecular pura.<br \/>\nViajamos tambi\u00e9n con Abderram\u00e1n III, y con Darwin. Y lo hacemos acompa\u00f1ados de m\u00fasica, de mucha m\u00fasica, de Leonard Cohen a Arvo P\u00e4rt, de Ofenbach a Patti Smith. Y tambi\u00e9n de las historias de vida, de los ejemplos de muchas personas y muchas familias que a lo largo de su vida se han acercado y se acercan al laboratorio de Ot\u00edn en busca de esperanza, de ese conocimiento que \u00e9l solo entiende si sirve para curar, para sanar. Personas que, como Sammy Basso, viven su d\u00eda a d\u00eda con la muerte muy presente y a\u00fan as\u00ed consiguen ser felices, algunos hasta ejemplos de felicidad.<br \/>\nOt\u00edn, que ha visto \u00abcosas que no creer\u00edais\u00bb sin necesidad de llegar siquiera a Orion, nos ofrece un viaje emocionante, por momentos absolutamente conmovedor, cargado de luz, de destellos de sabidur\u00eda recopilada en a\u00f1os de estudio, de infinitas lecturas, pel\u00edculas, arias, canciones y hasta en las bolsas que ofrecen los aviones para los efectos secundarios del mareo: \u00abRespira, ya pasar\u00e1\u00bb.<br \/>\n\u00c9l, que ha tocado fondo y ha podido \u00absentarse ah\u00ed abajo a pensar\u00bb, tiene claro que, a pesar de todos los pesares, para el homo sapiens sentiens (que piensa y que siente) \u00abno hay nada comparable a la emoci\u00f3n de vivir\u00bb. Pues eso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8216;La vida en cuatro letras&#8217;, Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn, Ediciones Paid\u00f3s. 240 p\u00e1ginas. 18 euros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En contra de lo que a un simple vistazo podr\u00eda parecer, \u2018La vida en cuatro letras\u2019 no es un libro de autoayuda. 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