{"id":210,"date":"2008-07-01T15:08:17","date_gmt":"2008-07-01T15:08:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jo_tia\/?p=210"},"modified":"2008-07-01T15:08:17","modified_gmt":"2008-07-01T15:08:17","slug":"un-aleman-y-paisano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2008\/07\/01\/un-aleman-y-paisano\/","title":{"rendered":"Un alem\u00e1n y un paisano"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Llego en el 82, como Naranjito. Vino a El Molin\u00f3n, a aquel Alemania-Austria que termin\u00f3 saliendo en las p\u00e1ginas de sucesos de El Comercio. Por &#8216;ama\u00f1ao&#8217;. Y se qued\u00f3. Porque en la vida, como en el f\u00fatbol, las cosas no suelen suceder como se hab\u00edan planeado. Unos lo llaman casualidad, otros destino. \u00c9l, simplemente Ana. \u00c9l es alem\u00e1n, alem\u00e1n y de Gij\u00f3n desde hace ya m\u00e1s de un cuarto de siglo. As\u00ed que el domingo sufri\u00f3 como nadie en aquella sidrer\u00eda. Solo de blanco en medio de tanto rojo y tanto amarillo. Pero termin\u00f3 el partido y se qued\u00f3. Y se dedic\u00f3 a repartir felicitaciones y a responder con una sonrisa de oreja a oreja a todas las provocaciones imaginables. Algunas hasta pasadas de tono, y de sidra. Y demostr\u00f3 que un caballero es un caballero cuando sabe perder. Porque ganar es muy f\u00e1cil. Ser un paisano -o una paisana, naturalmente-, no tanto.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Esta ma\u00f1ana me acord\u00e9 de \u00e9l y de su cara colorada mientras le\u00eda a Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar apelar a la \u201csinceridad intelectual\u201d para seguir metiendo goles en su propia meta. A lo mejor es que el ex presidente no se ha dado cuenta todav\u00eda de que el \u00e1rbitro ya le pit\u00f3 el final hace tiempo. O a lo mejor es que le falta lo que le sobra al alem\u00e1n que lleg\u00f3 cuando Naranjito y ya nunca m\u00e1s se fue&#8230; Ser un paisano.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llego en el 82, como Naranjito. Vino a El Molin\u00f3n, a aquel Alemania-Austria que termin\u00f3 saliendo en las p\u00e1ginas de sucesos de El Comercio. Por &#8216;ama\u00f1ao&#8217;. Y se qued\u00f3. Porque en la vida, como en el f\u00fatbol, las cosas no suelen suceder como se hab\u00edan planeado. Unos lo llaman casualidad, otros destino. \u00c9l, simplemente Ana. [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/210"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/210\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}