{"id":245,"date":"2008-09-19T20:16:28","date_gmt":"2008-09-19T20:16:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jo_tia\/?p=245"},"modified":"2008-09-19T20:16:28","modified_gmt":"2008-09-19T20:16:28","slug":"washington-con-par-piernas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2008\/09\/19\/washington-con-par-piernas\/","title":{"rendered":"Washington con un par de piernas"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Llegu\u00e9 a esta ciudad detr\u00e1s de dos t\u00edos. No es que me sienta orgullosa, pero es as\u00ed y lo confieso. Yo s\u00f3lo quer\u00eda acercarme a la Casa Blanca para ver salir a Josh Lyman, quer\u00eda verle caminar, llamarle y que se diera la vuelta, como solo Josh Lyman sabe hacerlo, quer\u00eda que me ense\u00f1ara el despacho del presidente Bartlet, que me contase alguna intriga. Pero no hubo suerte, porque el \u2018ala oeste de la Casa Blanca\u2019 no est\u00e1 abierta a turistas. Una pena. Claro que yo, inasequible al desaliento a nada que me ponga, enfoqu\u00e9 hacia las oficinas centrales del FBI, y me col\u00e9 en el s\u00f3tano y busqu\u00e9 desesperada el despacho de Fox Mulder. Porque yo tambi\u00e9n quiero \u2018believe\u2019. Pero tampoco hubo forma de hacerme con un \u2018Expediente X\u2019. <\/font><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">As\u00ed que ah\u00ed me qued\u00e9, en medio de una ciudad con un centro algo in\u00f3spito y demasiado lleno de corbatas y maletines para mi gusto, sin uno y sin otro, pero con un par de piernas que caminan, algo que, bien pensado, es mejor que cualquier otra cosa. Y as\u00ed me pas\u00e9 una ma\u00f1ana entre bailarinas de Degas y anatom\u00edas de Rodin en la National Gallery. As\u00ed tuve a diez cent\u00edmetros de mi mano la \u00faltima escopeta de Ger\u00f3nimo, la que llevaba en Fort Sill cuando los vaqueros ganaron por \u00faltima vez a los indios. As\u00ed pude ver como la m\u00e1s terrible m\u00e1quina de matar de todos los tiempos es hoy, paradoja, una atracci\u00f3n de feria en uno de los museos del Smithsonian, porque ah\u00ed esta el Enola Gay. Free visit. As\u00ed comprob\u00e9 c\u00f3mo es posible levantar un templo griego siglos despu\u00e9s de los griegos y hacerlo a la memoria de un hombre que pidi\u00f3 en vida que, por favor, jam\u00e1s le dedicasen un monumento mayor que su propio escritorio. Pobre Lincoln.<\/font><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <\/font><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><span lang=\"ES-TRAD\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\">Washington es todo eso. Y es tambi\u00e9n garitos en los que suena el jazz como en la misma Nueva Orleans. Y bares llenos de rastas, m\u00fasica reagge y copas de colores. Y mexicanos amables que te salvan la vida en medio de la calle. Y restaurantes et\u00edopes para comer con las manos\u2026 Washington es, claro, la capital de un pa\u00eds que lo mejor que tiene es precisamente eso, que es una pura mezcolanza. Si es que las mezcolanzas pueden ser puras. Pero eso es lo de menos.<\/font><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegu\u00e9 a esta ciudad detr\u00e1s de dos t\u00edos. No es que me sienta orgullosa, pero es as\u00ed y lo confieso. Yo s\u00f3lo quer\u00eda acercarme a la Casa Blanca para ver salir a Josh Lyman, quer\u00eda verle caminar, llamarle y que se diera la vuelta, como solo Josh Lyman sabe hacerlo, quer\u00eda que me ense\u00f1ara el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}