{"id":356,"date":"2009-05-26T14:31:00","date_gmt":"2009-05-26T14:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/jo_tia\/?p=356"},"modified":"2009-05-26T14:31:00","modified_gmt":"2009-05-26T14:31:00","slug":"esto-esta-hecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2009\/05\/26\/esto-esta-hecho\/","title":{"rendered":"Esto est\u00e1 hecho"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Los efectos colaterales y\/o secundarios del desplazamiento a Valladolid (ahora podr\u00eda preguntarme por qu\u00e9 cu\u00e1ndo uno va a ver un partido, no viaja, se desplaza, pero no voy a hacerlo que se me va el santo al cielo), el caso es que los efectos colaterales y\/o secundarios de la excursi\u00f3n o como quiera que pueda llamarse me han impedido escribir hasta hoy. Los traumas es lo que tienen, que le marcan a uno (y a una) seguramente mucho m\u00e1s de lo que uno (y una) siquiera llega a percibir. Porque el partido del s\u00e1bado en Valladolid fue eso, un trauma, independientemente de su final feliz. O precisamente por eso. As\u00ed que yo hoy oigo a Keita decir que &#8221;Al\u00e1 ha decidido el destino de la final de la Champions&#8221; y voy y le entiendo. Hay veces que lo \u00fanico que nos queda es la fe. En un m\u00e9dico, en un equipo, en nosotros mismos o en un milagro. Y yo de siempre he cre\u00eddo en los milagros. La primera demostraci\u00f3n emp\u00edrica la tuve el d\u00eda en que el Alav\u00e9s le meti\u00f3 dos en el descuento a la Real el a\u00f1o pasado. La segunda, viendo al Sporting ganar al Valladolid con el portero pucelano haciendo de delantero, m\u00e1s que nada porque en su porter\u00eda no ten\u00eda nada que hacer. Se aburr\u00eda el hombre. Juro que los diez minutos finales no mire al campo. S\u00f3lo al cielo.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Cuando todo acab\u00f3 y m\u00e1s agotada que si yo misma hubiera corrido por la banda, el chaval que ten\u00eda delante se dio la vuelta, me mir\u00f3 con los ojos huecos, completamente p\u00e1lido y me dijo:<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">-Joder, t\u00eda, lo que nos queda&#8230;<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Nada, chaval, no nos queda nada. Rezar otro poco, que para eso somos del Sporting y creemos en los milagros. Otra cosa no se explica.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">PD. Se\u00f1or presidente del Valladolid: lo de cachear a los aficionados del equipo contrario queda feo. A las aficionadas, tambi\u00e9n. Lo de encerrar a los aficionados del equipo contrario durante media hora como si fuera ganado estabulado pues, mire, ofende un poco. Y lo de obligarles a esconder bufandas y banderas si no quer\u00edan pasarse otra hora a la fresca en un descampado junto a su campo, pues hasta m\u00e1s. Afortunadamente, y una vez que los aficionados del equipo contrario dejamos de ser presuntos terroristas para convertirnos simplemente en aficionados del equipo contrario, todo volvi\u00f3 a la normalidad. Valladolid est\u00e1 llena de buena gente. Doy fe.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los efectos colaterales y\/o secundarios del desplazamiento a Valladolid (ahora podr\u00eda preguntarme por qu\u00e9 cu\u00e1ndo uno va a ver un partido, no viaja, se desplaza, pero no voy a hacerlo que se me va el santo al cielo), el caso es que los efectos colaterales y\/o secundarios de la excursi\u00f3n o como quiera que pueda [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/356"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}