{"id":622,"date":"2012-01-02T16:07:51","date_gmt":"2012-01-02T14:07:51","guid":{"rendered":"http:\/\/proyectos.elcomercio.es\/blogs\/jotia\/2012\/01\/02\/lola\/"},"modified":"2012-01-02T16:07:51","modified_gmt":"2012-01-02T14:07:51","slug":"lola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2012\/01\/02\/lola\/","title":{"rendered":"Lola"},"content":{"rendered":"<p>Ten\u00eda las manos peque\u00f1as y rojas. Manos trabajadas. Manos llenas de arrugas y mala suerte. Lola fregaba platos, o lo que fuera, donde tocase, donde le dieran trabajo. Lola invent\u00f3 la ETT sin saberlo como hizo mi abuela con el catering para no cocinar y que mi abuelo no se enterase, pero esa es otra historia. Lola sacaba la basura, echaba de comer a los gochos, limpiaba restos de bodas\u2026 Te la encontrabas por el pueblo, diminuta y con una escasez de ropa de abrigo como solo he visto soportar a un alleranu (o allerana, caso que nos ocupa). Siempre ten\u00eda los ojos llorosos, como de pasar fr\u00edo. Fr\u00edo del otro, no del que produce la baja temperatura, que, como ya he dicho, el termostato de los alleranos es diferente al del resto del mundo. Pero nunca protestaba. S\u00f3lo sonre\u00eda y preguntaba: \u201c\u00bfqu\u00e9 tal to pa?, \u00bfy to ma?, \u00bfy el tu hermanu?\u201d. Y segu\u00eda camino sobre sus madre\u00f1as gastadas. <\/p>\n<p>Lola ten\u00eda una madre, siempre en la puerta de su exigua casa, siempre con una botella de an\u00eds y con un cigarro mal liado en la boca. Una mujer tan peque\u00f1a como ella, que re\u00f1\u00eda a los ni\u00f1os por jugar y parec\u00eda la bruja de un cuento. Y ten\u00eda un hijo, un hijo de soltera en los tiempos en que eso era una verg\u00fcenza. La gran verg\u00fcenza. Un hijo que se meti\u00f3 en m\u00e1s de una pelea despu\u00e9s de oir barbaridades sobre su madre. La mitad del pueblo hac\u00eda que no la ve\u00eda y la otra mitad la criticaba. Hab\u00eda, eso es verdad, gente buena que s\u00f3lo dec\u00eda \u2018probe Lola\u2019. Los hab\u00eda incluso que le echaban una mano. Y Lola sacaba la basura, echaba de comer a los gochos, limpiaba restos de bodas\u2026 As\u00ed un d\u00eda, y otro; as\u00ed un a\u00f1o, y otro. As\u00ed una vida.<\/p>\n<p>Ayer volv\u00ed al pueblo y alguien me dijo: \u201cLola casose\u201d. \u201c\u00bfLola? \u00bfLola Lola?\u201d. \u201cS\u00ed, s\u00ed\u201d. \u201c\u00bfCo\u00f1o, y con qui\u00e9n?\u201d \u201cPues con el padre del f\u00edu\u201d. Y despu\u00e9s me encontr\u00e9 al hijo y yo le dese\u00e9 feliz a\u00f1o y \u00e9l respondi\u00f3: \u201cTan el mio pa y la mio ma en casa, entra a vela\u201d y en su cara, tan resacosa como la m\u00eda, una de las expresiones de felicidad m\u00e1s de verdad que he visto nunca. Me mord\u00ed la lengua para no bombardearle a preguntas (el maldito periodismo es como el sacerdocio, imprime car\u00e1cter): \u201c\u00bfy c\u00f3mo fue? \u00bfy d\u00f3nde se volvieron a encontrar? \u00bfy qu\u00e9 pas\u00f3 en este tiempo?\u201d. Hasta que me di cuenta que todo eso daba igual. \u201cEl mio pa y la mio ma tan en casa\u201d. Eso era, eso es, lo \u00fanico que importa. <\/p>\n<p>Luego vi a Lola. Y vi sus manos peque\u00f1as, que ya no son rojas, y vi sus ojos peque\u00f1os, que ya no est\u00e1n llorosos, y me pregunt\u00f3 por \u201cmio pa, y mio ma, y el mi hermanu\u201d, pero tambi\u00e9n me habl\u00f3 del \u201csu home\u201d, sin grandilocuencias, como si llevasen 50 a\u00f1os a\u00f1os casados, y pens\u00e9 que si los brit\u00e1nicos siguiesen haciendo enciclopedias pondr\u00edan una foto de Lola en la entrada de la palabra \u2018amor\u2019. Pens\u00e9 eso y pens\u00e9 que si esos absurdos premios de la mujer del a\u00f1o fuesen de verdad, Lola ser\u00eda la mujer de 2012. Lola, con sus ochenta primaveras, la mayor parte de ellas vividas en pleno invierno y a la intemperie, con sus manos, con sus ojos, me dio ayer m\u00e1s confianza en el mundo que todos los an\u00e1lisis econ\u00f3micos posibles, y hasta que todas las poes\u00edas.  <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda las manos peque\u00f1as y rojas. Manos trabajadas. Manos llenas de arrugas y mala suerte. Lola fregaba platos, o lo que fuera, donde tocase, donde le dieran trabajo. 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