{"id":637,"date":"2012-02-22T17:29:05","date_gmt":"2012-02-22T17:29:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/?p=637"},"modified":"2012-02-22T17:29:05","modified_gmt":"2012-02-22T17:29:05","slug":"leccion-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2012\/02\/22\/leccion-de-vida\/","title":{"rendered":"Lecci\u00f3n de vida"},"content":{"rendered":"<p>Puede que el mundo se divida entre quienes nacen para vivir y quienes nacen para morir. Al final, el resultado es siempre el mismo, pero el trayecto no resulta ni parecido. Los primeros son los que suben el siguiente puerto como si fuera el primero, no el \u00faltimo, ni siquiera uno del medio. Son los que se atreven con las pistas negras y hasta se salen de ellas, porque por las azules es m\u00e1s dif\u00edcil caerse, pero cuando una de las otras se coge bien la sensaci\u00f3n es dif\u00edcilmente comparable. Son, en definitiva, esos que siempre est\u00e1n m\u00e1s preocupados por el viaje que por el destino. Cuando una de esas personas se muere, y cuando lo hace despu\u00e9s de empe\u00f1arse con todas sus fuerzas en no hacerlo, lo que hace en realidad es dar una lecci\u00f3n de vida. <\/p>\n<p>Antonio estaba enfermo, muy enfermo, y viv\u00eda pegado a una bombona de ox\u00edgeno. A\u00fan as\u00ed, sal\u00eda cada d\u00eda de casa para ver a sus amigos. Si la cosa iba a ser breve, se llevaba una botella; si promet\u00eda, dos. Quienes tuvimos la suerte de conocerle podemos (debemos) acordarnos de sus bombonas siempre que algo nos parezca dif\u00edcil y hasta imposible. Cuando la cosa se ponga fea, en vez de una, dos. Y a seguir camino. Antonio deja eso y unos genes indestructibles marca de la casa, de su casa, as\u00ed los lleven chicas de treinta y tantos o ni\u00f1os que no han cumplido los dos. <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puede que el mundo se divida entre quienes nacen para vivir y quienes nacen para morir. Al final, el resultado es siempre el mismo, pero el trayecto no resulta ni parecido. Los primeros son los que suben el siguiente puerto como si fuera el primero, no el \u00faltimo, ni siquiera uno del medio. Son los [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/637"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/637\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}