{"id":887,"date":"2013-03-18T13:33:02","date_gmt":"2013-03-18T13:33:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/jotia\/?p=887"},"modified":"2013-03-18T13:33:02","modified_gmt":"2013-03-18T13:33:02","slug":"trendelenburg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/2013\/03\/18\/trendelenburg\/","title":{"rendered":"Trendelenburg"},"content":{"rendered":"<p>Alguien me dijo una vez que se puede hacer poes\u00eda sin palabras. No le cre\u00ed. Y me equivoqu\u00e9, como casi siempre. Desde aquella vez, y mira que hace siglos, lo he comprobado en algunas ocasiones. Pocas. El s\u00e1bado volvi\u00f3 a suceder. La cosa empez\u00f3 en el Museo Barjola, en su min\u00fascula, santa y desacralizada capilla de la Trinidad. All\u00ed oficiaban Arturo Moya y \u00c1lvaro Mu\u00f1oz su \u2018Umbra-L\u2019, una especie (o una suerte, en cursi) de juego de sombras y reflejos, que tiene mucho de arte y todo de juego. Poes\u00eda de la que da la risa. Y yo, lo confieso, soy f\u00e1cilmente conquistable por la risa. Despu\u00e9s sigui\u00f3 en el Antiguo Instituto de la mano, los brazos y las piernas de B\u00e0cum. M\u00e1s sombras, mucha fuerza y una malla en dos, tres, mil dimensiones que te envuelve, que te atrapa y que te lleva a romperla y a romper con ella todas las telara\u00f1as de tu cabeza. De all\u00ed al Museo del Ferrocarril. A la paz inquietante de un amanecer con LOD+Xarlene, a su nave postfiesta, esa que te hace constatar que la vida no es otra cosa que una sucesi\u00f3n de naufragios y que, al final, el secreto est\u00e1 en coger los restos de cada uno de ellos y sacarles el mejor partido posible, la mayor belleza, aunque sea fea. Porque lo feo nunca podr\u00e1 ser guapo, pero si bello. La belleza es otro tema. El tema. Y su b\u00fasqueda, supongo, lo que nos diferencia de un perro, de un gato, de un cerdo. Y cuando parec\u00eda que ya no hab\u00eda m\u00e1s, lleg\u00f3 Incite. Y se arm\u00f3 la mundial. Y la energ\u00eda, esa que ni se crea ni se destruye, se transform\u00f3 en verdad. Y traspas\u00f3 paredes, cerebros y tripas. Y lo envolvi\u00f3 todo con su fuerza que destruye y construye. Y de nuevo me hizo reir. Y sentir. Y flotar. Y me trag\u00f3 una ola, y luego un canal, y despu\u00e9s una autopista, y finalmente un par de &#8216;clicks&#8217; (ahora se llaman &#8216;playmovil&#8217; pero soy muy vintage, tengo una edad y adem\u00e1s a lo mejor eran &#8216;legos&#8217;) adorables y enamorados. Ah, y Pedro Martino hac\u00eda c\u00f3cteles, pero yo solo me tom\u00e9 uno. Eso que conste. Por si acaso. Y a la ma\u00f1ana siguiente volv\u00ed. Fue en la sala Astragal y fue Violeta Nureyev, gijonesa natural de Rusia y con familia en Krypton, que rebosa talento y voz. Y m\u00e1s risa.<\/p>\n<p>No s\u00e9 d\u00f3nde le\u00ed el otro d\u00eda que el mundo se divide entre la gente que se queja de la poca oferta cultural de su ciudad y la que coge y monta un Trendelenburg. Supongo que no es mal resumen. Y el a\u00f1o que viene, m\u00e1s.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguien me dijo una vez que se puede hacer poes\u00eda sin palabras. No le cre\u00ed. Y me equivoqu\u00e9, como casi siempre. Desde aquella vez, y mira que hace siglos, lo he comprobado en algunas ocasiones. Pocas. El s\u00e1bado volvi\u00f3 a suceder. La cosa empez\u00f3 en el Museo Barjola, en su min\u00fascula, santa y desacralizada capilla [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/887"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=887"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/887\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/jotia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}