Los partidos desarrollan la precampaña electoral de una forma más intensa que en otras ocasiones. Quizás la única excepción sea IU, que mantiene un protagonismo público de perfil bajo. PSOE y PP se sienten estimulados por la competencia de Foro Asturias, el partido que va a cambiar la tradicional distribución de escaños. Todo el estamento político tiene asumido que el ‘triángulo’ parlamentario asturiano toca a su fin, pero se desconocen las proporciones del nuevo ‘cuadrilátero’.
El PSOE estuvo muy callado hasta el inicio del año, preparándose para la lucha contra el PP. En pocas semanas conoció dos novedades: a la derecha hay dos partidos y en sus filas tiene un boquete, producido por el brote de corrupción detectado en el Principado. La precampaña socialista es muy distinta a las anteriores, en las que la gran referencia era Rajoy, porque Ovidio Sánchez se reservaba para el periodo oficial de la campaña. Los socialistas saben que van a perder escaños, aunque nadie se atreve a decir cuántos. Con cuatro millones y medio de parados, siempre les queda el consuelo de pensar que IU mantendrá o incrementará su cuota, y cuando llegue la hora de los pactos postelectorales los diputados de Izquierda Unida contarán como propios. En casi treinta años de elecciones autonómicas, el PSOE nunca sufrió un descalabro en Asturias y en todas las ocasiones hubo una mayoría de izquierdas en la Cámara.
La gran novedad es Foro Asturias. Desde el 1 de enero, todos los pasos dados por Álvarez-Cascos han sido inteligentes. La táctica de las dimisiones y la secuencia de los mítines han permitido visualizar la fuerza del nuevo partido y el declive del PP. En un mes, Foro Asturias ha logrado más de 7.000 afiliados. Un fenómeno jamás vivido en Asturias y en España. Cascos situó muy bien al nuevo partido, con perfiles ideológicos amplios y la cuña orientada hacia el bipartidismo. Las críticas de Cascos valen para el PSOE y para el PP, uno por acción y el otro por omisión. La baza de Foro Asturias está en contar con el líder más conocido y con nacer en el momento oportuno. El PP vivió un final de año feliz y una cuesta de enero horrorosa. La candidata realiza la precampaña auxiliada por los dirigentes nacionales. Hasta ahora, el aparato del PP asturiano no ha congregado 400 personas en ningún acto. El PP también sabe que va a perder diputados, pero su número es una incógnita.