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Juan Neira

LARGO DE CAFE

LA INTENCIÓN DE RAJOY

El mitin de Rajoy en el teatro de la Laboral fue el primer acto masivo del PP ante las elecciones autonómicas. En su intervención, el presidente del PP hizo referencia a asuntos de carácter general, como los recortes sociales de Zapatero, la evolución del paro o las medidas fiscales para los trabajadores autónomos. En Asturias necesitaba mandar mensajes específicos, porque el PP regional atraviesa una situación muy particular, con sensibles pérdidas de militantes y cargos públicos. El líder nacional dijo que la única garantía de cambio en Asturias es el PP. La afirmación sería innecesaria en el resto de comunidades gobernadas por la izquierda, pero en Asturias es preciso reivindicar esa cualidad, para que la gente no crea que Foro Asturias representa una alternativa real a los socialistas.

Rajoy señaló que Asturias necesita un gobierno del PP para poder negociar con él cuando esté en La Moncloa. Según el líder del PP hará falta una comunicación fluida entre ambos ejecutivos, para pactar un plan a cuatro años que reactive la economía y el empleo. Este mismo argumento ya lo había empleado González Pons, al advertir que si no gobernaban el PP o el PSOE en Asturias, la región podía quedar al margen de las reformas. Se trataría de un razonamiento claramente provocador en Cataluña, País Vasco o Andalucía, pero en una pequeña comunidad autónoma, con dificultad para abrirse paso, tiene otro sesgo. Es un argumento propio de la España de las diputaciones, cuando tener un amigo o aliado en Madrid valía su peso en oro. Fraga, Pujol o Garaicoetxea logaron grandes acuerdos con el Gobierno central sin mediar ninguna sintonía ideológica.

Carbón

Rajoy se refirió al carbón para zafar al PP de la etiqueta de partido anticarbonero, colgada por los socialistas tras un informe de FAES (la fundación que preside Aznar) sobre la energía. El líder del PP señaló que en la dieta energética debe haber carbón, gas, energía nuclear y renovables. Es rigurosamente cierto. Lo que ocurre es que la polémica se planteó entre el carbón de importación, que utilizan las centrales de Galicia, y el carbón autóctono que queman las asturianas. Feijóo puso un recurso ante la Unión Europea contra el decreto de ayudas al carbón nacional. Rajoy no aclaró a qué tipo de carbón se refería cuando abogó por su utilización. ¿Apoya el carbón de importación? ¿Da preferencia al carbón nacional?

La visita de Rajoy a Asturias se produce a los siete días del congreso constituyente de Foro Asturias, donde participaron 3.000 afiliados. Al parecer, en plena campaña electoral va a volver Rajoy para pedir el voto desde Oviedo. Hasta ahora, en la agenda del líder del PP, Asturias se merecía una visita electoral por legislatura. Las cosas han cambiado desde que las ‘hormigas’ construyeron el Foro.

Mucho antes de que se produjera el desencuentro con Cascos, la cúpula del PP nacional tenía razones objetivas para visitar nuestra región, porque entre el atrabiliario proceder de Gabino de Lorenzo y el absentismo de Ovidio Sánchez la organización popular estaba bajo mínimos. La cúpula del PP se desinteresó por los avatares del PP regional, convencidos de que la ola nacional favorable al partido llegaría a Asturias. El guión cambió radicalmente con la irrupción de Cascos en la escena, polarizando la vida política asturiana. Ahora, cuando las encuestas han convertido al PP en el tercer partido asturiano, los dirigentes nacionales trabajan a marchas forzadas para recuperar el terreno perdido.

Estrategia

La estrategia electoral de Rajoy consiste en buscar el cuerpo a cuerpo con los socialistas. El líder del PP trata de unificar la disputa autonómica, por el método de atacar a Zapatero. Es una pauta inteligente, porque incide en el punto más débil de los socialistas. Con un mismo discurso puede ganar las elecciones regionales, locales y nacionales. Todo ello en un periodo de diez meses.

Los socialistas han entendido, por fin, que tenían todas las de perder en el terreno que quiere Rajoy dar la batalla, y han rectificado suprimiendo el mitin de Vistalegre. Frente al intento de hacer una campaña nacional, el PSOE intentará desarrollar una estrategia diferenciada por territorios. Desde estas líneas hemos dicho que Javier Fernández debería liberarse del manto protector de Zapatero y Blanco, aun a riesgo de quedar a la intemperie. La identificación natural del candidato socialista asturiano debería ser con la ejecutoria del Principado. No lo hizo así a lo largo del pasado otoño, cuando empezó a actuar como candidato electoral y, ahora, tras la herida abierta en el Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón, no lo va a hacer ya. Tampoco ha jugado la carta de la ruptura, al formar una candidatura autonómica continuista, de modo que aunque no esté Areces en la lucha por el escaño, aparecen en la propia lista los doce años de sus mandatos.

A Rajoy le sobran elementos para presentarse como alternativa a los socialistas, pero en Asturias tiene la rémora de su organización. En los últimos tres años, toda la actuación del grupo parlamentario del PP estuvo condicionada por los intereses del Ayuntamiento de Oviedo. Permitir que Gabino de Lorenzo ejerciera, de facto, como líder del partido, fue un error. Si los resultados electorales quedan por debajo de las expectativas no será por culpa de Pérez-Espinosa, que brega más que su antecesor.

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por JUAN NEIRA

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