Pérez-Espinosa se entrevistó con el rector de la Universidad de Oviedo. Vicente Gotor planteó a la candidata del PP la necesidad de contar con un plan plurianual, que comprenda tanto las necesidades de formación como de infraestructuras, para no depender de las incertidumbres del presupuesto. Pérez-Espinosa asumió la demanda, asegurando que la actividad de la Universidad debe quedar desligada de los condicionantes del presupuesto del Principado. La candidata fue más allá y señaló que había que acabar con el chantaje gubernamental de conceder más o menos recursos según se porten políticamente los gestores de la institución académica.
Es habitual que en las precampañas electorales los candidatos se vean con los distintos responsables de las instituciones asturianas. La entrevista con los agentes sociales, foto incluida, es ya un clásico. La visita al rector de la Universidad es una cita obligada. Lo mismo cabe decir de las reuniones de trabajo con alcaldes. En el mismo apartado están las visitas a las empresas. El resultado de los encuentros siempre es el mismo: los candidatos aceptan las peticiones y las incorporan a su discurso electoral. La planificación plurianual es una letanía que acompaña al discurso político sobre la Universidad desde que se financia con el presupuesto del Principado. Cuando dependía de Madrid no existía tal necesidad o no se explicitaba. Cualquier institución importante trabaja con un plan que excede el horizonte de los próximos doce meses. Es bueno saber qué se va a hacer dentro de dos o tres años. Hay actuaciones que necesitan estar respaldadas con recursos económicos durante varios ejercicios. La petición del rector es razonable y hace bien Pérez-Espinosa en asumirla. Ahora bien, la planificación debe tener un carácter flexible. Es un sueño suponer que se pueden blindar las inversiones y el gasto corriente, cuando los propios recursos del Gobierno dependen de la recaudación tributaria. Ningún servicio o programa público puede tener garantizada, a priori, la cobertura de sus expectativas.
Pérez-Espinosa relacionó la abundancia o escasez de recursos con el comportamiento político del rectorado. En Asturias ha pasado justo lo contrario. Con un rector hiperpolítico y sumamente crítico con el Principado, como Juan Vázquez, los recursos de la institución crecieron un 40%.