En un acto con militantes, Rubalcaba reconoció que los socialistas atraviesan una situación difícil. El candidato ‘in pectore’ del PSOE señaló que la gente había votado a la derecha porque pensaba que los socialistas no ofrecían soluciones contra el paro y la crisis. Esa es la razón que explica la histórica caída del voto al PSOE. Se ha hablado mucho la negativa de Zapatero a reconocer la crisis, pero mucho peor fue lo que pasó luego, con planes llenos de decenas de medidas para afrontar la recesión que se quedaron en simples enunciados, con la dilapidación del superávit gastando en obras municipales de ornamentación hasta convertirnos en el segundo país de la UE con mayor déficit, o con la pomposa redacción de la Ley de Economía Sostenible en un país de paro insostenible. Sólo movidos por la fe se puede mantener la confianza en el Gobierno de Zapatero.
Rubalcaba aseguró que no reniega de las reformas del Gobierno, pero dice que hay margen para hacer otras cosas. El vicepresidente del Gobierno habló de la necesidad de recuperar las señas de identidad de la izquierda. Creo que este enfoque es lo más interesante -y preocupante- de todo lo que manifestó el futuro candidato. Hace un año, presionado por la UE, Zapatero dio un giro a su política, reduciendo gastos e introduciendo cambios estructurales en el sistema financiero y la contratación laboral. La desafección social estaba cantada y así se constató en la última cita electoral. Eso no quiere decir que haya que cambiar de política ni que quede margen para «hacer cosas», porque bajo ese eufemismo sólo se esconde el incremento del gasto social y la relajación en la lucha contra el déficit público. Al contrario, lo que hay que hacer es acelerar las reformas. Si un día España fuera intervenida por la UE y el FMI, el plan económico que nos impondrían sería mucho más duro que las medidas que ralentiza el Gobierno. No se tiene que salvar el PSOE ni el futuro Gobierno de Rajoy, sino la economía nacional que tuvo un progreso desde 1959 como la de ningún otro país avanzado. Ese es el patrimonio a preservar.
Rubalcaba auguró que el proyecto de Cascos es de corta vida. Hace un mes, PSOE, PP e IU decían que «baja el soufflé» y por eso Foro Asturias ganó en las urnas. Quizás necesiten de la ducha de las elecciones generales para aceptar la realidad.