En la Asamblea de IU, en Mieres, Manuel Orviz se ha referido a las prioridades presupuestarias, inclinándose por incrementar la presión a las rentas de capital, para que contribuyan “más los que más tienen”; en su intervención citó a las Sociedades de Inversión de Capital Variable (sicav). El coordinador general de IU descartó incrementar la carga fiscal de las clases medidas. Una asamblea no es el mejor sitio para hablar con rigor sobre estas cuestiones, así que cabe esperar que Manuel Orviz se explique con más precisión en los próximos días, porque el discurso de elevar el gravamen sobre las rentas de capital afecta de lleno a las clases medias. Cualquiera que deposite su dinero en un banco está percibiendo rentas de capital. Hay millones de jubilados que perciben rentas de capital. Y millones de obreros. Puede IU proponer la elevación de este tipo de rentas, pero del incremento de esa presión fiscal no se librará ninguna clase social, salvo las personas en trance de exclusión o las que viven abiertamente en la marginación. Por cierto, las rentas de capital las rebajó un ministro de Economía socialista.
Manuel Orviz habló de las sicav, que es un caso concreto de sociedad financiera con un trato fiscal de favor. Todas las sicav españolas engloban una bolsa total de recursos cercana a los 24.000 millones de euros. Las sicav representan un privilegio (tributación al 1%) y, en muchos casos, se basan en una trampa, con cien socios ficticios (los “mariachis”) ocultando que, en realidad, son sociedades unipersonales o están en manos de unos pocos titulares. Ahora bien, el patrimonio invertido por los españoles en títulos financieros que producen rentas de capital es infinitamente superior al englobado en las sicav. Sorprende que Manuel Orviz hable de las sicav en el marco de la negociación presupuestaria del Principado, porque no alcanzo a ver qué pueden hacer las instituciones autonómicas asturianas para acabar con los privilegios fiscales de estas sociedades. Parece más oportuno planteárselo a Rajoy o a Montoro, que contárselo a Javier Fernández o a Dolores Carcedo.
El coordinador general de IU exige que el presupuesto ayude a los 46.000 asturianos sin recursos. También quiere apoyar a los ayuntamientos y proteger a los funcionarios. Tareas loables que exigen buscar dinero de cualquier sitio menos de las sicav.