La peripecia de David González Medina, estrecho colaborador de Mercedes Fernández, con su insólita querella contra dos periodistas de EL COMERCIO y su posterior desistimiento, supone un golpe en la credibilidad de la lideresa. No era preciso saber mucho de política para prever que la iniciativa de su lugarteniente constituía una trampa mortal para el PP. No supo verlo y la tardía rectificación erosionó la imagen del partido dejándola en evidencia. La calma en el PP asturiano depende del predicamento que conserve Rajoy entre el electorado.
La precampaña electoral oculta el malestar interno. El “caso Aquagest” ha supuesto la ruptura definitiva entre Mercedes Fernández e Iglesias Caunedo. La gestión del servicio del agua también cavó una fosa insalvable entre Cherines y el aparato local de Avilés, dirigido desde hace décadas por Joaquín Aréstegui. El distanciamiento entre la lideresa y Aréstegui viene de muy atrás, cuando prescindió del antiguo portavoz parlamentario. Cherines siempre ha configurado sus equipos de trabajo a partir de dos premisas: fidelidad ciega a la lideresa y ausencia de brillantez. Para ella la fidelidad ciega implica una forma de sumisión incompatible con la notoriedad en el desempeño del cargo. Hubo algún caso muy revelador. Las cuencas mineras son para el PP un páramo. La organización gijonesa está deshecha tras la sucesión de reveses: la obtención de la Alcaldía por Foro, la dimisión de Pilar Fernández Pardo, la larga y estéril actuación de la comisión gestora, la elección de David González Medina como presidente del partido en un congreso tumultuoso, la anulación judicial del congreso, la repetición del congreso con la elección de Mariano Marín, la segunda anulación del congreso y el batacazo electoral con la obtención de 3 concejales en una corporación de 27 en la misma jornada que Carmen Moriyón ganaba los comicios municipales. De toda esa larga secuencia, si exceptuamos la primera victoria de Foro, aparece la huella de Cherines en el resto de batacazos. El pesimismo envuelve a una organización local que tiene la serie de derrotas más prolongada del PP en toda España. Para reflotar el buque se piensa en la savia nueva que puede aportar Foro a una futura candidatura conjunta, y en el alejamiento de Cherines del puesto de mando. Al malestar se suma Gabino de Lorenzo pidiendo el relevo de la jefa. En la ruta de vuelo están marcadas las turbulencias.