La Fiscalía solicita 6 años de cárcel para José Antonio Griñán, así como inhabilitación durante 30 años para cargo público por delito continuado de malversación y por prevaricación. Para Manuel Chaves pide la inhabilitación para cargo público durante 10 años. Son los dos últimos expresidentes de la Junta de Andalucía, ambos presidentes del PSOE entre los años 2000 y 2014. El affaire de los ERE, que tan feo pintaba desde el principio, da paso a una calificación fiscal demoledora para la credibilidad del socialismo andaluz. Manuel Chaves, miembro del mítico clan de la tortilla, junto a Felipe González, Alfonso Guerra, Carmen Romero, Luis Yáñez, Carmen Hermosín, etcétera, acusado de prevaricación. Mucho peor aún queda José Antonio Griñán, con una severa petición de cárcel, como varios ex consejeros de la Junta de Andalucía. Para Gaspar Zarrías, vicepresidente con Chaves, y Magdalena Álvarez, su consejera de Economía, también se solicita diez años de inhabilitación por prevaricación. En total, veintiséis altos cargos que tendrán que hacer frente a una indemnización superior a los 700 millones de euros. Según la Fiscalía, los acusados eran responsables, en mayor medida unos que otros, de haber creado un sistema para evitar el control de la Intervención sobre el fondo para empresas en crisis destinado a las ayudas de los trabajadores. 855 millones, que una vez burlado el control, habrían sido repartidos discrecionalmente entre diversos perceptores que no tenían nada que ver con las plantillas de las empresas en crisis. El relato del fiscal revela un proceder incalificable, propio de unos políticos que han convertido los recursos logrados con los impuestos de los ciudadanos en botín del grupo. Al juez le tocará decidir sobre la consistencia o inconsistencia de las acusaciones de la Fiscalía.
Mientras todo esto sucedía, Rita Barberá, en su Valencia del alma, salía a la calle con el rostro demudado, agarrada al escaño como si fuese un paraguas para protegerse del aguacero que cae sobre ella en forma de descrédito. Ya no es del PP, pero le quedan los 7.000 euros al mes que recibirá por formar parte del grupo mixto del Senado. Cómo si esta mujer, tras 24 años de alcaldesa, necesitase esa cantidad de dinero para llegar a fin de mes. En su día, Soraya Sáenz de Santamaría la puso de ejemplo para el PP, y ahora todos la abandonan. Rajoy, mientras tanto, guarda silencio. Sé fuerte, Mariano.