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Juan Neira

LARGO DE CAFE

EL COSTE DE LA INMIGRACIÓN

El consejero de Presidencia del Principado, Guillermo Martínez, ha abordado un asunto espinoso: la cuestión de la inmigración. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, convocó a las comunidades autónomas a la Conferencia Sectorial de Migración, un órgano que no se convocaba desde hace tres años. La idea del Gobierno es pedir un esfuerzo solidario a los gobiernos regionales para acoger a los 8.000 menores de edad que han llegado a las costas españolas sin la compañía de familiares. No se pretende realizar un reparto de cuotas por regiones, sino suscitar el compromiso voluntario de los gobiernos autonómicos con esta emergencia social. Los responsables políticos de las comunidades autónomas están a favor de la iniciativa pero desean que el Gobierno central aporte dinero.

Guillermo Martínez ha fijado la posición del Principado en línea con lo declarado por sus homólogos de otras regiones: acogida de menores con respaldo económico del Gobierno central. Me parece una postura totalmente acertada. La competencia sobre las migraciones corresponde al Estado. El Gobierno socialista cambió, por la vía de los hechos, la política del Gobierno frente a los inmigrantes. La traída del buque ‘Aquarius’ a Valencia fue el gesto más claro de la nueva política. Luego vinieron los agobios en Andalucía al quedar totalmente desbordados los servicios de acogida ante la llegada en aluvión de decenas, centenares, miles de personas provenientes de África. Llega el momento de pasar de medidas de urgencia a soluciones sostenibles.

Siempre se ha dicho que la respuesta a la inmigración debería ser europea, con una política conjunta de todos los socios. La posición de la UE nunca ha pasado del plano teórico con incumplimiento flagrante de los cupos de inmigrantes que había compromiso de asumir. A Ángela Merkel casi le cuesta una crisis política haber mantenido una tesis aperturista hacia la inmigración. En Italia el problema se palpa por las calles. Con todos estos datos y conociendo la ubicación de España en el mapa, Pedro Sánchez enmendó la actuación de Rajoy ante la inmigración.

Los gobiernos autonómicos no son oenegés y aceptan colaborar siempre y cuando ponga dinero el Estado. La solidaridad que predica Pedro Sánchez debe empezar por los más cercanos, financiando el gasto que tienen que hacer los gobiernos autonómicos con los menores acogidos. Los buenos sentimientos son elogiables, pero para ser sinceros deben llegar acompañados de recursos.

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por JUAN NEIRA

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