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Juan Neira

LARGO DE CAFE

CASADO RECHAZA A ‘CHERINES’

La convención nacional del PP, que se iniciará dentro de diez días, marca la fecha límite para decidir quiénes son los candidatos autonómicos del partido. Ayer se deshojó la margarita del PP de Cantabria con la nominación de Ruth Beitia como candidata. Pablo Casado optó por la medallista olímpica frente a Sáenz de Buruaga, presidenta del partido tras ganar el último congreso. Una sonora bofetada al aparato cántabro del PP en la mejilla de su jefa. Los chanchullos para inflar la nómina de los afiliados para ganar el congreso le pasan factura a la presidenta. La salida más digna para Sáenz de Buruaga es la dimisión. Los dirigentes cántabros se reunieron en la sede central del partido en Madrid con Javier Maroto, vicesecretario de organización. A Maroto le tocó la tarea de comunicarles el cambio de liderazgo en Cantabria, porque tras la elección de Beitia, como candidata autonómica el PP, se inicia una profunda renovación promovida desde Madrid.

La expectación sobre la candidatura asturiana es máxima. Mercedes Fernández viajó a Madrid acompañada de Luis Venta, su número dos. Tal como habíamos anticipado, en la sede de la calle Génova le dieron la mala noticia de que no va a ser por tercera vez candidata a la Presidencia del Principado. Con dos derrotas fue suficiente. Al parecer, ‘Cherines’ peleó para no ser apeada, pero nadie mejor que ella para saber que se trataba de un ejercicio inútil. Ni Mariano Rajoy ni Dolores de Cospedal tienen ya despacho en Génova. Ahora manda una generación de dirigentes jóvenes que Mercedes Fernández minusvaloró al apoyar a Cospedal y, luego, a Soraya Sáenz de Santamaría para la presidencia del partido. No va a tener Casado confianza en ella, si primero ella no tuvo confianza en Casado. Había agotado el cupo de derrotas que se le permite tener a un candidato a cualquier cosa (tres intentonas a la Alcaldía de Gijón y otras dos al Principado). El continuismo por el continuismo era una política muy propia de Rajoy, pero no de su sucesor que está dispuesto a arriesgar y a tomar decisiones.

La dirección del partido en Asturias no emite señales. Como en Cantabria, tras el cambio en la candidatura se adivina un proceso de renovación que será envuelto en el discurso de la reconstrucción del centro-derecha. La sustitución de Cherines abre un corto periodo de rumores. Los que se autopostulen no saldrán en la foto. Génova tampoco emite señales. La diferencia estriba en que Pablo Casado posee un plan y lo llevará a cabo.

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por JUAN NEIRA

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