En los últimos días del anterior mandato el Principado logó firmar con cinco ayuntamientos (Gijón, Avilés, Siero, Mieres, Langreo) el convenio que debía regir las relaciones de los seis entes territoriales (ayuntamientos más Principado) bajo el rótulo de área metropolitana. Tras hablar de ello durante más de cincuenta años, por primera vez cristalizaba la idea en un diseño concreto. Es evidente que no estaba acabado, porque sin la participación del Ayuntamiento de Oviedo no se puede hablar de un marco metropolitano. El problema de integrar a la capital no era insoluble porque el recelo de los ‘carbayones’ provenía del sistema adoptado para la toma de decisiones en el ente metropolitano, un asunto clave y delicado, que no estaba satisfactoriamente resuelto en el convenio.
En el presente mandato, el Principado inició conversaciones con el equipo del alcalde, Alfredo Canteli, cuando de pronto surgió lo inesperado: hubo una remodelación del Gobierno asturiano y los nuevos responsables dieron carpetazo al área metropolitana. De las declaraciones de Alejandro Calvo, consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, y de las realizadas por los miembros de su equipo, se desprende que el área metropolitana les preocupa porque la zona rural quedaría marginada. Un asunto muy difícil de entender porque el desarrollo del área metropolitana no va en detrimento de la zona rural ni su existencia le causa perjuicio alguno. El problema pretextado no se ha presentado ni debatido en ninguna región que contemple en su ordenación el fenómeno metropolitano. Los problemas de Asturias mejorarían si hubiera una gestión integrada de un territorio que es homogéneo (área central). Podría disminuir el coste de los servicios, al aumentar la escala, y se acabaría con el despilfarro de infraestructuras y actividades duplicadas o triplicadas. Si la gestión fuera más eficiente quedaría más dinero para gastarlo en la zona rural. Pretender incluir la zona rural en la estructura metropolitana es como hacer a Gijón u Oviedo beneficiarios de los programas Leader cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural.
En estas estábamos cuando el Gobierno da otro giro al volante y resucita el área metropolitana dentro de una Asturias divida en ocho comarcas funcionales. Dicen que quieren «superponer una nueva área funcional», así denominan al área metropolitana, a las ocho comarcas, también funcionales. ¿Me siguen? La ordenación territorial como una rama de la metafísica.